Ik-Kil: conoce el cenote sagrado de los mayas en México

Su cercanía a Chichen Itza lo convirtió en escenario de sacrificios humanos. Hoy sus aguas son fuente de diversión y relajo

A tres kilómetros de la ciudad maya de Chichen Itza se encuentra uno de los lugares más hermosos para nadar en la Península de Yucatán: el cenote de Ik-Kil. (Foto: Boris G / Flickr bajo licencia de Creative Commons)
Este popular cenote está en una depresión a 26 metros bajo tierra inundada de agua cristalina. Tiene 60 metros de diámetro y 40 metros de profundidad con pequeñas cataratas y raíces colgantes convirtiéndolo en un hermoso paisaje. (Foto: Boris G / Flickr bajo licencia de Creative Commons)
Ik-Kil está rodeado de vegetación exótica donde habitan aves, monos y otras especies. Nadar ahí permite no solo refrescarse sino estar en contacto real con la naturaleza. (Foto: Michal Sänger / Flickr bajo licencia de Creative Commons)
Los sonidos de las aves y sentir algunos peces que viven en el agua nadar bajo tus pies es una experiencia que te conecta más con la naturaleza. (Foto: Jordi Joan Fabrega / Flickr bajo licencia de Creative Commons)
Para descender a Ik-Kil hay una escalera de piedra y balcones desde donde los turistas que no desean bañarse pueden disfrutar del lugar desde distintos ángulos. (Foto: Victor Nuñez Diaz / Flickr bajo licencia de Creative Commons)
Es conocido que los mayas realizaban sacrificios humanos e Ik-Kil era uno de los lugares sagrados. Se han encontrado restos tanto de personas como de animales en el fondo y se cree que eran lanzados desde lo alto como una ofrenda a los dioses para tener más lluvias. (Foto: suseboy / Flickr bajo licencia de Creative Commons)

Hay lugares en el mundo que te sorprenden por combinar la historia con la belleza natural. En la Península de Yucatán, muy cerca de la antigua ciudad maya de Chichen Itza, existe un hermoso refugio subterráneo para relajarse y disfrutar del contacto con la naturaleza.

El cenote de Ik-Kil es una especie de laguna subterránea rodeada de vegetación donde los turistas pueden bañarse. Al tener el techo descubierto, se puede nadar bajo el cielo y escuchar el sonido de las aves que viven en los árboles alrededor.

Investigadores han encontrado restos humanos en las profundidades de Ik-Kil lo que indicaría que fue considerado como un lugar sagrado por los mayas y era escenario de sacrificios humanos para agradecer y obtener favores de los dioses.