El sucesor del telescopio Hubble sería lanzado a fines del 2018

El nuevo telescopio espacial, llamado James Webb, estudiará la formación de las primeras galaxias del universo

El sucesor del telescopio Hubble sería lanzado a fines del 2018

Representación gráfica del telescopio espacial James Webb. (Foto: AFP / NASA)

BILBAO. La NASA espera que para finales del 2018 pueda efectuar el lanzamiento al espacio del telescopio James Webb, que reemplazará al Hubble. El nuevo dispositivo tendrá como objetivos estudiar la formación de las primeras galaxias del universo y presenciar el nacimiento de nuevas estrellas.

Así lo manifestó en Bilbao Pierre Ferruit, el responsable científico de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) en este proyecto, en el que participa junto a la NASA -que lo lidera-, y la Agencia Espacial de Canadá.

Ferruit señaló, durante su intervención en la segunda jornada de la Reunión Científica de la Sociedad Española de Astronomía (SEA), que una vez lanzado, el James Webb -con un espejo primario de 6,5 metros de diámetro- se convertirá en el telescopio espacial más grande de la historia.

Su gran tamaño y excelente visión en el campo de infrarrojos permitirán al nuevo telescopio estudiar las primeras galaxias que se formaron cuando el universo era aún joven, de apenas unos pocos cientos de millones de años (actualmente tiene 13.700 millones de años), indica la SEA en un comunicado.

El James Webb también podrá estudiar las atmósferas de los exoplanetas (planetas situados fuera del sistema solar) en busca de moléculas clave para la vida, como el agua, el metano y el dióxido de carbono.

"Lo más emocionante es que la sensibilidad del James Webb, en comparación con los telescopios actuales, será tan elevada que seguro que descubrimos cosas que ni nos esperamos", afirmó Pierre Ferruit.

Aunque el proyecto está liderado por la NASA, Europa, a través de al ESA, juega también un papel destacado en la misión, recordó Ferruit.

Ejemplo de ese papel es que el nuevo telescopio se lanzará con un cohete Ariane europeo, y diversos institutos de investigación y empresas europeas han desarrollado algunos de los instrumentos a bordo.

Como contrapartida, los científicos europeos tendrán asegurado un 15% del tiempo de observación del James Webb una vez esté operativo. 

Fuente: EFE