18 de agosto del 2019 °C

Pedro Canelo
Enviado especial de El Comercio al Mundial Brasil 2014
@jovennostalgico

Es mediodía en Sao Paulo y en el estadio Arena do Corinthians hay dos sensaciones muy marcadas: por un lado la festividad interminable de los hinchas y por otro, las dudas que crecen cada minuto acerca de las condiciones en las cuales se encontrará este estadio para la inauguración de la Copa Mundial 2014.

La sentencia ya fue dictada hace muchos días: el Arena do Corinthians no estará al cien por ciento en el Brasil vs. Croacia.  A pesar de que los obreros trabajan casi sin hacer pausas, hay rincones del enorme recinto que aún luce como edificación a mitad de camino.  Pero esa sensación más que nada se percibe en algunas zonas de las afueras del estadio. Por dentro sí estamos ante una maravilla del fútbol mundial. Un estadio de primer nivel.

Pero ¿Qué pasó con el Arena do Corinthians? A un lado del centro de credenciales de prensa aparece un hombre con acento español. Dice que vive hace nueve años aquí. En el cuello lleva colgada una credencial de la organización mundialista. Pero no es periodista, sino un ingeniero de telecomunicaciones que ha trabajado en estos proyectos para la Copa del Mundo.

Cuando observa mi credencial de prensa, solo me aprieta las manos y se despide. No quiere que lo mencione pero antes de irse dejó una noticia mala y otra buena. La mala es que el Arena do Corinthians aún tiene que hacer correcciones y ya solo le quedan horas de trabajo. La buena es que para los Juegos Olímpicos de Río hay mayores previsiones.

"Estadios como el Arena do Corinthians no llegarán por una razón simple: se demoraron mucho en llegar a acuerdos entre las organizaciones y comenzaron tarde, fuera de tiempo. Para los Juegos Olímpicos no está pasando lo mismo", dijo este ingeniero mientras apuraba el paso.

Para estadios como el Arena do Corinthians se ha puesto énfasis en las conexiones Wi Fi (aunque no está confirmada aún el uso de 4G en algunos de los estadios) para la prensa y otros acondicionamientos de zonas públicas. Hoy, en el reconocimiento de campo de Brasil y Croacia podrá saberse con mayor certeza el estado final del coloso paulista. Ojalá alcance el tiempo. Los invitados ya llegaron hace rato. Pero el anfitrión sigue limpiando la casa.

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