En Liverpool creen que a Luis Suárez lo condena su pasado en la Liga Premier

Steven Gerrard afirmó que los árbitros ingleses tratan de forma injusta al uruguayo que el 2011 fue suspendido por insultos racistas

En Liverpool creen que a Luis Suárez lo condena su pasado en la Liga Premier

“Aunque reciba penales flagrantes, ahora no se los señalan”, sostuvo el capitán del Liverpool, Steven Gerrard, sobre el uruguayo Luis Suárez, que hace diez días recibió una tarjeta por simular una falta en un encuentro ante el Sunderland, el mismo motivo por el que resultó sancionado el pasado abril en un choque ante el Aston Villa.

Gerrard se mostró hoy convencido de que los árbitros de la Liga Premier tratan de forma injusta al uruguayo y le conceden menos faltas que a otros jugadores. “Los árbitros tienen que olvidar a quién están juzgando y no dejar que el pasado afecte a sus decisiones”, sostuvo por su parte el defensa ‘red’ Glen Johnson, según la cadena BBC.

Las quejas de los jugadores del Liverpool se producen tras su derrota el pasado fin de semana frente al Manchester United por 1-2, que ha dejado al equipo que entrena el norirlandés Brendan Rodgers en la décimo séptima posición de la tabla, con tan solo dos puntos después de cinco jornadas.

En ese encuentro en Anfield, Suárez reclamó un penal que no fue concedido por el árbitro Mark Halsey, que sin embargo sí señaló una pena máxima por una caída en el área del ecuatoriano Antonio Valencia que finalmente significó la victoria de los ‘Red devils’.

“La reputación de las personas condiciona las decisiones. El árbitro tomó esa decisión porque Valencia no es conocido por simular caídas”, consideró Johnson, que cometió la falta que acabó con el ecuatoriano en el suelo a diez minutos del final del encuentro en Anfield.

“La he visto (la jugada) cincuenta veces, aunque no me hace falta, porque no lo toqué, no fue penal”, se lamentó el defensor inglés, que considero que, “en la misma situación, si hubiera sido Suárez y no Valencia, el árbitro no hubiera señalado penal”.

El uruguayo fue uno de los protagonistas antes del encuentro del pasado domingo, cuando concedió tender la mano al francés Patrice Evra para zanjar un conflicto entre ambos que se alargaba desde la pasada temporada.

A finales de 2011, Suárez recibió ocho partidos de suspensión por dirigir insultos racistas a Evra durante un encuentro de liga y se negó después a estrechar la mano de su rival cuando se volvieron a encontrar sobre un terreno de juego.