Sampaoli y Pinto, de ser expulsados del Perú al Mundial Brasil 2014

La historia de dos técnicos que el fútbol peruano no supo valorar y que echó por “trabajar en exceso”

Sampaoli y Pinto, de ser expulsados del Perú al Mundial Brasil 2014

Pasaron por el Perú con cierto éxito –uno más que otro– pero los futbolistas prácticamente les hicieron la vida imposible. Los técnicos Jorge Sampaoli y Jorge Luis Pinto fueron despedidos del país por ir contra los intereses de los jugadores. El primero fue condenado por entrenar demasiado y el segundo por ser estricto en el tema disciplinario. Increíble, pero cierto.

Uno y otro son obsesivos de lo que predican y en lo que creen fervientemente. Y esto los ha llevado al éxito. Sampaoli y Pinto lograron el sueño de todo entrenador: dirigir en una Copa del Mundo. El primero al mando de la selección chilena el segundo, de la costarricense. Y pensar que el Perú se deshizo de ellos por trabajar demasiado.

El caso de Sampaoli es bastante particular. Llegó a Bolognesi, pasó al Boys y volvió al ‘Bolo’, equipo al que dirigió en la Sudamericana. Pasó a Cristal en el 2007 y los futbolistas se encargaron de que sea echado. Jorge Soto, emblema de ese equipo, llegó a quejarse una vez porque “lo hacía correr”. Lo único que hizo Sampaoli fue proponer doble o triple turno para mejorar. Sin embargo, su trabajo no fue valorado y le dijeron adiós. Se fue de Cristal para ser multicampeón con la U. de Chile y hoy dirige a una de las mejores selecciones del continente.

Pinto tuvo más éxito que el ‘Hombrecito’ en el Perú. De hecho, sacó campeón a Alianza Lima en el 97 luego de 18 años de sequía. Para lograrlo –contó– tuvo que someter a los jugadores a su estricto modo de gestionar la disciplina. El entrenador colombiano solía visitar por la noche a los jugadores en sus casas para ver si estaban durmiendo o no. Además, realizaba llamadas de madrugada con la misma intención. Así, con este método, logró el título. Pero los jugadores no aguantaron. Le dijeron gracias y adiós.

Dos historias de éxito de dos técnicos que no fueron valorados en el Perú por ser consecuentes con sus principios futbolísticos. Hoy nos miran de lejos y alistan sus maletas para estar en Brasil el próximo año, entre las 32 mejores selecciones del mundo.