Scolari, el DT que puso fin al sueño de Romario de jugar su último Mundial

En Brasil había una campaña para que el técnico convoque al delantero, que soñaba con retirarse del ‘Scratch’ siendo campeón en el 2002

Scolari, el DT que puso fin al sueño de Romario de jugar su último Mundial

Era mayo de 2002. Luiz Felipe Scolari había sido nombrado técnico de Brasil hacía once meses. Era un técnico que tenía dos copas libertadores. Una con Gremio y otra con Palmeiras. Sin embargo, era su primera vez al mando de una selección nacional. Así y todo, logró el pentacampeonato con el ‘Scratch’ en el Mundial Corea Japón 2002.

Gracias a este título, su nombre entró en la historia del fútbol brasileño. Todos lo recordarían, aunque no necesariamente solo por este logro.

Los hinchas no se olvidan. Era mayo de 2002. En Brasil existía una campaña impulsada por hinchas y medios de comunicación para que Romario, en ese entonces de 36 años, sea convocado para jugar en el Mundial.

Romario había sido estrella en Estados Unidos 1994 y no había podido jugar en Francia 1998 por una lesión que lo hizo llorar ante cámaras. Pero no perdía la esperanza de jugar su última Copa del Mundo. Se cansó de declarar, confesar y admitir que su sueño era estar en Corea Japón. Incluso su madre, doña Lita, pidió como regalo de cumpleaños que llamaran a su hijo.

Era mayo de 2002. El ‘Chapulín’ jugaba en el Vasco da Gama. Por fin llegó el día en que Scolari presentaría la lista de jugadores que viajarían al continente asiático para disputar el Mundial. La incertidumbre reinaba en el país. El nombre de Romario era lo único que se quería escuchar. Pero no fue así.

Scolari no cedió y dejó fuera a Romario pese al clamor popular. Puso fin a varias semanas de intriga. Esquivó a la afición y la prensa. Era mayo de 2002. Scolari había dejado fuera a Romario. Le había quitado el sueño de jugar su último Mundial.

¿POR QUÉ NO LO LLEVÓ?
Scolari tuvo un doble discurso a la hora de explicar por qué dejó fuera del Mundial a Romario. Primero admitió que la decisión de no llevarlo fue porque el delantero se negó a disputar la Copa América en Colombia en el 2001, aduciendo que debía someterse a una cirugía en el ojo. No obstante, el jugador se fue con Vasco da Gama a México y luego a Cancún.

Esto irritó a Scolari. Fue casi como una traición. No podía creer que Romario, en vez de acompañarlo a la Copa América y operarse el ojo, había viajado a México, donde Vasco cobraría premio extra por presenciar al jugador.

Luego, y si bien él había admitido que esta fue una de las razones por las que no lo llevó a Corea Japón, Scolari se cansó de repetir que su no convocatoria obedecía a una necesidad táctica, ya que el ‘Chapulín’ no encajaba en su modelo de juego.

Era mayo de 2002 y Romario volvió a llorar. Esta vez no ante cámaras, pero sí quizás en su casa. Ni siquiera su madre lo podía creer. Hoy, pese a todo, levantó el pulgar para la contratación de Scolari como nuevo entrenador de Brasil en reemplazo de Mano Menezes.