El 'U'-Cristal que graduó a Markarián de 'Mago': ¿se repetirá?

Cremas y rimenses animan la fecha del torneo. Hace 17 años llegaban en condiciones parecidas y hubo un resultado inesperado

El 'U'-Cristal que graduó a Markarián de 'Mago': ¿se repetirá?

ENRIQUE VERA @kiquevera
Redacción online

En el verano de 1995, Sergio Markarián, ciertamente, ya era un ‘Mago’. Pero a la calle Odriozola, en Breña, solo llegaba un lejano recuerdo de ello cuando se anunciaba la vuelta del uruguayo a la ‘U’. Lo más concreto en la figura del DT, entonces, era el rótulo de ‘Chupetín’, un apelativo que se había granjeado desde la consecución del título de 1993 en el partido frente a San Agustín. Ese día, a manera de cábala y con el rival ya caído (3-1), mostró la golosina para que sus jugadores retengan el balón y dejen expirar así el partido.

En adelante, aún durante su año de ausencia en Perú, Markarián fue asociado más al dulce de caramelo que a la ‘chapa’ deslizada por algún periodista local “debido a su capacidad para lograr resultados con equipos disminuidos”. (Tome nota: en el 93 había tomado al equipo penúltimo, y de 15 juegos, ganó 12, empató tres y salió campeón).

La ‘U’ que se alistaba para iniciar el Descentralizado 95 trajinaba en un caos muy similar al que sufre ahora el equipo de Chemo. Quince días antes de que comience el torneo, el club, hundido en deudas, no había logrado la contratación de ningún jugador extranjero. Por el contrario, la lucha dirigencial entre Alfredo Gonzáles y Miguel Pellny por la presidencia crema agrietaba un laberinto idéntico al que ahora ‘auspician’ Julio Pacheco y Edmundo Guinea.

Pero la directiva de Jorge Nicolini redujo sueldos a sus referentes (Nunes, Martínez y Carranza) y gestó como último trabajo, en coordinación con Alfredo Gonzáles, y gracias a una milagrosa inyección de dinero (600.000 dólares) proveniente del contrato con una televisora, la llegada de Markarián para reemplazar al ‘Gato’ Fernando Cuellar. Sí, quince días antes… y con el poderoso Sporting Cristal al frente, campeón en aquel entonces y un año más tarde tricampeón del fútbol peruano.

“NO SOY UN SALVADOR”
Parecía que el uruguayo llegaba con libretos claros. Entre ellos, un trabajo pormenorizado con los nada rutilantes jales locales Jean Ferrari, Edson Domínguez (ex San Agustín), Germán Carty y Wilfredo Begazo (ex Aurora de Arequipa) y con los recién promovidos por la crema -Alessandro Morán y José ‘Hilacha’ Espinoza, para explotar las zonas por donde más le dolía al Cristal de Oblitas: las bandas y el ataque en puntas.

Si para Universitario ya era un castigo ir de cara a una inminente goleada, a ello se sumaban las bajas del ‘Puma’ Carranza, ‘Kukín’ Flores (por suspensión) y Jorge Amado Nunes (lesión al pubis) para el duelo ante un equipo que había reclutado a los consagrados Marcelo Asteggiano, José Soto y Erick Torres, además de los brasileños Bica y Marcos Roberto. Una figura por demás parecida al contexto actual.

Así, la noche del domingo 5 de marzo al grito rabioso de la Trinchera remeciendo el Nacional, Markarián mandó al campo a Yupanqui; Morán, Dulanto, Domínguez y Ubillús; M. Rodríguez, Muñoz, Martínez y Torrealva; Begazo y Carty. Oblitas alineó con Balerio; Asteggiano, Ramírez y Torres; Soto, Prado, Garay, Magallanes y Rivera; M. Roberto y Bica.

Toda fórmula parecía funcionar. La ‘U’, increíblemente, dominaba el match, hería con el cambio de juego y focalizaba sus arremetidas en las postas por derecha que ensayaban Morán y Martínez. Así llegó el primero. El ‘8’ robó la pelota casi en tres cuartos de cancha y echó el balonazo para una palomita a placer de Begazo. Corrían 10 minutos y hubo tiempo para que Cristal se reconstruya, pero ahí nomás Asteggiano salió lesionado. El ‘Chorri’ Palacios, su reemplazante, movió el engranaje rimense y a los 36’ bombeó el balón para que Magallanes lo gane por alto y saque el latigazo. Yupanqui bloquea pero la redonda cayó en los pies de M. Roberto, quien añadió y celebró.

La segunda mitad encontró a Universitario bajo otro accionar. Remates desde fuera del área y una marca todavía más incisiva que en el primer periodo. Minuto 63 y un ataque intrascendente de los cremas acabó con la pelota bajo el control de Balerio. Su despeje, sin embargo, dio en la espalda del oportunísimo Begazo y dejó a tiro de gol a Carty. Pero el ‘Avestruz’ la picó dos pasos y pareció demorar una eternidad frente al vacío del arco celeste. Su toque final fue el estallido máximo esa noche del José Díaz que los cremas coronaron con un abrazo grupal y de rodillas al centro del campo. Una exaltación al milagro y los demonios vencidos.

Markarián buscó entonces con apremio algún abrazo. Al ‘Cheta’, a Martínez, pero los dos celebraban los galones de mariscal que el ‘Pocho’ Dulanto había ganado con el triunfo. El debutante Morán, sí, el mismo del llanto irrefrenable al título de la Sudamericana con Cienciano, apenas podía respirar y tampoco lo atendió. El paso del técnico no hallaba a nadie y en medio de su griterío (Robert!, Robert!) otro más frondoso lo detuvo. Era la Trinchera que le había lanzado aquella marca conocida y en desuso que entonces, más que nunca, le calzaba perfecta. ¡Ohh, ‘Mago’ Markarián; Markarián, Markarián, ‘Mago’ Markarián!. “La ‘U’ es enorme y Cristal siempre será un gran rival”, apuntó. ¿Se repetirá la historia este sábado?