Miguel Company: “He vencido al cáncer”

Ya recuperado de la enfermedad que lo alejó del fútbol, el director técnico está de regreso con toda la ilusión del debutante

Miguel Company: “He vencido al cáncer”

MARIO FERNÁNDEZ

Miguel Company Chumpitazi, de 66 años, llegó a decir en febrero pasado que le “entristecía dejar de vivir”. Le habían diagnosticado cáncer. Pero como un hombre de lucha se propuso pelear y se fue a Cuba y México. En el Distrito Federal, tras una segunda operación que duró seis horas con injertos de células madres, recuperó la sonrisa. ¿Cuánto le costó? No dice la cifra porque la considera muy dura para aquellos que no tienen los medios suficientes. Pero hoy lo tenemos de vuelta. Sano y feliz y con deseos de seguir dirigiendo. Ayer habló largo y tendido con Deporte Total. No dejó tema suelto.

Miguel, ¿cómo está tu salud?
Por fortuna, bastante bien. Fue más de un año de tratamiento, de muchos sinsabores pero en estos momentos, de acuerdo con las explicaciones de los médicos con los que me he tratado, estoy sano. La presencia de la enfermedad desapareció de mi cuerpo.

¿Qué tipo de enfermedad fue?
Era cáncer. Linfoma de los ganglios que son de distinto tipo. A mí me dio el del manto, que es el más grave, el más agresivo, el mismo que tiene el ex presidente de Brasil Lula da Silva.

¿Cómo detectaste la enfermedad?
Tuve dolencias, malestares pero no le atribuía una enfermedad tan grave. Pasé varios meses. En abril del año pasado me dijeron lo que tenía.

¿Es verdad que la medicina te dio un plazo de vida?
Sí, porque estaba avanzada. Yo equivocadamente me abandoné por espacio de mes y medio. No consulté con nada y quería seguir con mi presencia en el fútbol. Si mi vida se acaba, que se acabe acá. Fue una equivocación porque el mal empeoró. Comenzaron a aparecer las dolencias, sobre todo por las noches. No dormía y así me iba a trabajar.

¿Cómo te recuperaste?
Llevé mi diagnóstico tanto a México y a Cuba, donde me dieron posibilidades de vida. Hoy puedo decir que me siento curado.

¿Qué planes hay de volver a dirigir y cuánto te limitaría lo que padeciste?
La enfermedad ya no tiene presencia macroscópica. Del cáncer estoy bien, mis energías se han recuperado, estoy fuerte anímicamente. Tengo la misma ilusión que cuando comencé profesionalmente a la edad de 29 años. Quiero volver a los campos y a tratar con gente joven. Tengo, en realidad, la ilusión del principiante.

¿Cuánto te perjudicó el cáncer en Sport Boys?
Cometí el error de seguir en Boys cuando me faltaba aún otra operación. Había pactado algo y no podía renunciar. No era de hombres.

“‘BALÁN’ SE SACÓ SOLO”
Dirigiste dos veces a la selección. ¿Cuánto apoyo real sentiste de la FPF?
Ninguno. Las dos veces que llegué fue porque no les quedaba otra cosa. En la primera, porque nadie quería la selección. No había material humano, no había dinero. Pero yo soy un patriota de verdad. Tengo dos patrias: Perú y Cuba y doy la vida por las dos. Acepté la primera vez.

¿Y la segunda?
Por el clamor popular de algunos periódicos y las radios. A la FPF no le quedó otra cosa que nombrarme. No era por simpatía.

En el 91 tu mayor mérito fue llevar a Maestri con 17 años a una Copa América.
A Flavio lo había visto en Cristal desde los 14 años y aún pienso que pudo ser el ‘9’ del futuro, porque pudo haber hecho más.

¿Qué le pasó a la carrera de ‘Puchungo’ Yáñez? En el 91 escribiste que lo comprarías solo para que juegue en el patio de tu casa…
Sí. Yo lo destacaba en mis charlas con Menotti y Cappa. Para Menotti el boliviano Milton Melgar era excelente. De Perú les dije que tenía dos que podrían jugar hasta mejor que Melgar: ‘Puchungo’ Yáñez y Juan Reynoso, a quien lo veía mejor de volante. ¿Qué le pasó? Se lo consumió el medio. En un entorno superior al nuestro, ‘Puchungo’ hubiera alcanzado un mejor nivel internacional.

¿Cómo fue el nunca aclarado episodio de ‘Balán’? ¿No lo viste comprometido y lo borraste en plena Copa América 91?
Se borró él solo y fue lamentable. Cuando estuve en Cristal lo quise tener siempre. Pero allá la presión de tener un contrato importante tan cercano, como era el de la Católica, lo hizo desistir un poco antes del partido con Paraguay. No lo vi seguro. Es el desequilibrio emocional que muchos jugadores tienen. Hay que tener la ambición de un Pizarro o un Guerrero. La ambición también define al gran jugador.

En el 95 el equipo quedó octavo también e impulsaste a Pocho Dulanto por encima de Juan Reynoso. ¿Por qué?
En un amistoso con Chile empezó Reynoso y a los 3’ me pidió el cambio por una lesión. A Dulanto lo tenía de marcador derecho porque para mí la zaga eran Reynoso y Pepe Soto. Hice ingresar a Dulanto, le dije “márqueme a Zamorano de lejos” y cumplió. Ese partido le sirvió a Dulanto para irse a jugar al Mérida. En España, Menotti me preguntó por él y lo terminó llamando para una selección Resto del Mundo.

¿La famosa salmonela en algunos jugadores de la selección del 95 fue negligencia o algo armado en la FPF?
Eso fue intencional. Mucha gente quería que yo saliera del cargo porque a la selección la ven como negocio, tienen hambre de poder, de lucro. No como sentimiento patriótico. Nunca me he fijado en la parte económica ni en el cargo porque si es cierto que te da poder, también mucha responsabilidad.

¿Qué harías diferente si pudieras dirigirla ahora?
Crear una mentalidad positiva, no de equipo chico sino de grande. Perú tiene un material que puede invitar a clasificar y ojalá sea así. Crecimiento mental es lo que falta.

“VARGAS ES VITAL PARA CLASIFICAR”
¿Cómo ves a la selección de Markarián?
La veo bien. Los microciclos son para repasar el material humano que se tiene. Es un trabajo correcto. Tiene una ventaja: las carencias que tuvimos en estos últimos 20 o 30 años del mediocampo hacia arriba hoy están cubiertas con muy buenos jugadores.

¿Ves a Vargas con ese crecimiento extradeportivo que reclamas?
Es un buen jugador pero no puede tener una actuación tan dispar como la que tuvo ante paraguayos y chilenos. Es vital para la clasificación. No hay muchos zurdos capaces de hacer recorrido y definición. Si se compromete, es clave.

¿Y a Pizarro, Guerrero y Farfán?
Bien en general. Claudio es goleador nato. Debe estar a los metros finales. Es diferente a Paolo que juega y hace jugar. Igual Jefferson, que es clave tanto por derecha o izquierda, muy arriba no lo veo. De tres cuartos para arriba, es importantísimo.

¿Y al resto? ¿Hay con qué?
Markarián debe encontrar los acompañantes de estos cuatro, ya tiene algunos. Como dicen ustedes, estos meses serán claves para sumar jugadores de nivel.

¿Clasificamos?
Que no esté Brasil le da más posibilidades a todos. Ahora al único que le resto méritos es a Bolivia. Perú está en el lote de los que puede.