Navarro, el DT que nunca campeonó, y su duro nuevo reto en San Martín

Perdió finales, tuvo discordias, llegó al filo de la gloria y cayó de nuevo para volver a levantarse. Aquí un repaso de su difícil tránsito como entrenador

Navarro, el DT que nunca campeonó, y su duro nuevo reto en San Martín

ENRIQUE VERA @kiquevera
Redacción online

La criminal patada de Julián Camino en el Monumental de Núñez, Argentina, el 30 de junio de 1985, tal vez no fue el golpe más duro que haya sufrido Franco Navarro. El ‘9’ se quedó sin un Mundial y la pierna partida, pero es probable que sus peores cicatrices en el fútbol no sean las físicas. Como entrenador perdió finales, tuvo discordias, llegó al filo de la gloria y cayó de nuevo para volver a levantarse, en una suerte de rumbo cíclico del que ahora busca salir reconstruyendo a la golpeada Universidad San Martín. Tendrá a Montaño, pero ya no a varios de sus pilares. Estos son algunos de los momentos más difíciles en tránsito del DT hacia su nueva gran misión.

1998 Tener la gloria tan de cerca, tan de pronto, tan real, y perderla de un zarpazo, pudo haber marcado el futuro de Franco Navarro como DT por lo menos en sus primeros 14 años. Fue el 26 de diciembre de 1998 a la luz del arco Sur del Nacional. Eduardo Esidio venció al meta Óscar Ferro en el último penal de una ruleta que dio el título a la ‘U’ y mató a Sporting Cristal. Al equipo que Franco había convertido en una máquina imparable (sumó 28 puntos de 33), luego de siete meses. Navarro tuvo en la ‘U’ de Piazza a su primera ‘bestia negra’, aquella que aplastó y mandó al olvido, incluso, la estrella que el debutante estratega ganó con la obtención del Clausura de ese año.

2001 Tras su rutilante campaña de estreno, no había mucho que especular en torno al Navarro que asumió la conducción de Estudiantes de Medicina, equipo de Ica que ganó la Copa Perú del 2000 y accedió a Primera. Tenía, aunque perdida, una final en su registro y eso lo hacía de argumentos. Vistió de buzo morado, entonces, y reclutó jugadores claves para su eje (Carty, Magallanes y el argentino Barrionuevo, por ejemplo). Los puntos de visita que obtuvo, sobre todo, lo pusieron en una nueva final, ante Cienciano, por el título del Clausura 01. Pero la volvió a perder. El ‘Loco’ Zapata, de un cabezazo en la UNSA, lo devolvió al desaire de dos años atrás.

2002 I A estas alturas, un título en la vitrina de Navarro ya no aludía a una cuestión consagratoria, sonaba más bien a revancha. Así asumió Alianza, pero pronto anunció otro magro final con su campaña en Copa Libertadores (1 punto). Pero supo reponerse. Trepó con los íntimos en el torneo local y llegó a la final del Apertura. Al frente tuvo de nuevo a la ‘U’, el mismo equipo de su primer cadalso, y aunque se trataba de una historia distinta, esta también la volvió a perder. Lo más duro para el DT debió ser su salida: el domingo 22 de setiembre de aquel año, Franco ganaba en Matute al Alianza Atlético del ‘Chepe’ Torres pero le empataron en el minuto final. Esa misma noche, el colombiano recibió una oferta de la directiva victoriana y dos días después ya entrenaba al primer equipo. Navarro fue echado.

2002 II Pero el repentino despido no solo concentraba su ardor en la irrupción del ‘Chepe’, sino en que se trataba verdaderamente de una caída de bruces. Un mes antes (Agosto-2002) el ‘Pepón’ fue designado por la FPF para dirigir a la selección en un amistoso contra España. Algo por demás valioso para un DT con solo tres años de experiencia y que Navarro lo celebró así: “Sorpresas como esta a uno lo hacen muy feliz”. Tenía 20 días para entrenar al plantel que haría frente a una nunca tan bien llamada ‘Furia Roja’, como en ese entonces, tras su injusta eliminación del Mundial de Corea y Japón. Se estaba por definir la sede, entre Santander y La Coruña, todo parecía ser un acuerdo fijo…pero días después todo se canceló. Cualquier indicio de gloria, parecía ya, eternamente postergada para el ex gran ‘9’ patrio.

2005 No hubo peor buzo para el entalle de Navarro que el negro-rosa del Sport Boys. Decían que su personalidad jamás cuadró entre la ‘chispa’ y el ‘picante’ de tienda chalaca; que ahí casi nadie lo trataba de usted, pero tampoco lo tuteaban. Lo de Navarro en el puerto pasaba por una suerte de indiferencia recíproca. Tuvo una plantilla con figuras que nunca pudo encaminar, registró cifras pobrísimas y fue cesado al término del Apertura de aquel año. Esto, (extraño) la misma semana en que Ñol Solano anunció que apoyaría económicamente al club de sus amores. El reemplazante de Navarro fue, coincidencia o no, el ‘Pato’ Cabanillas, gran amigo de Solano. Franco devino en un Vallejo hundido en la tabla y el DT que empezó peleando campeonatos se fue al descenso.

2006 Ahora sí tomó el buzo de la blanquirroja y firmó un contrato por ocho meses con opción de renovar. El equipo a sus órdenes nunca cuajó, más bien bamboleaba al desorden de la FPF, aunque las taras para Navarro aquí no estuvieron del todo vinculadas a flacos resultados. Previo a un amistoso ante Chile donde se jugaba su continuidad, cayó en discordias con Claudio Pizarro. Era un momento similar al actual en que la selección iba a chocar de ida y vuelta. Pizarro había pedido desde Múnich, Alemania, jugar solo el primer cotejo, en Viña, y así fue, pero a puertas del segundo match, en Tacna, Franco no reconoció el acuerdo. Lo de ‘Pizza’ se sumó así a otro viejo desencuentro del DT en que también tuvo que ver el club teutón. El 2002, luego de una práctica con los juveniles de Alianza, el recién promovido Paolo Guerrero le comentó sobre su posibilidad de llegar al Bayern Múnich. “Será al Bayer para matar cucarachas”, respondió Navarro.

2010 Navarro ya era un entrenador afirmado y que fiel a su costumbre inicial marchaba en los primeros lugares. Su equipo, León de Huánuco, estaba por clasificar a los ‘play off’ para el título nacional y, con la calma que le daban 11 puntos de ventaja, viajó a Lima para ver a su familia. Cerca de la capital, en Matucana, kilómetro 65 de la Carretera Central, su auto se despistó y rodó a un barranco. Leo Rojas, su asistente técnico, también iba en el vehículo. Ambos acusaron golpes fuertes pero ni uno quedó herido de gravedad. “Parece mentira que lo estemos contando”, declaró el pasmado entrenador y aún con susto entró a la final. Una definición ante San Martín para curar bien las llagas y romper de una vez el maleficio de títulos esquivos. Volvió a caer, y firmó su textual más recordado: “Sí, nunca he sido campeón ¿Y?”.

2012 Desde fines del año pasado, Navarro fue la única posibilidad en San Martín para tomar la posta del ‘Maño’ Ruíz. El acuerdo se selló rápido y la directiva blanca también fue diligente en contratar a Gustavo Rodas, Luis Perea, Gianfranco Espinoza y Luis Cardoza, a quienes el DT pidió como cabezas de su nuevo proyecto en Santa Anita. Con la inclusión de Michael Guevara cerró una plantilla por demás sólida. Hoy solo dos de estos jugadores siguen en el club. Rodas se fue a China y Perea, a la MLS cuando el club se retiró del fútbol por la huelga de futbolistas. En este interín, Guevara salió despedido por aparente “falta de solidaridad con el equipo”, aunque es más probable que ello haya sido el precio de un enfrentamiento con Leao Butrón, líder natural albo. En la interna Navarro fue criticado por ausentarse cuando sus jugadores sin trabajo reclamaban. Pero ya tiene al equipo reinsertado en el torneo (con Montaño, sin Marinelli) y al frente el gran reto de sanar heridas, reconstruirlo y devolverlo a los puestos de referencia. Hacer que su mensaje sea respaldado será una tarea titánica pero vital para acabar con esa espina y gritar campeón…de una vez por todas.