Mario Bazán pasó las de Caín en los Juegos de Londres 2012 antes de competir

El atleta peruano se quejó de que no desayunó en varias ocasiones porque no le alcanzaba el dinero. A veces tuvo que poner de la suya

Mario Bazán pasó las de Caín en los Juegos de Londres 2012 antes de competir

PATRICK ESPEJO M.
Enviado especial a Londres

Ni bien salió de la pista, Mario Bazán estaba muy contrariado. Sabía que no había hecho una buena carrera en la segunda serie clasificatoria de los 3.000 metros con obstáculos de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y ni siquiera se acercó a su mejor tiempo, pues hizo 8.51,95 minutos, casi 22 segundos más que el tiempo que le permitió clasificar hace un año atrás.

Pero su molestia estaba centrada en las pobres condiciones en las que debe prepararse un deportista de este nivel olímpico. “Estuve entrenando en España y no me fue bien. No solo porque lo hice a nivel del mar, sino porque pasé una serie de dificultades. Me permitieron entrenar allí, pero con muy poco dinero. Alimentarse en Europa es caro y yo tenía que estar cuidando al mínimo la plata que me dieron. Un almuerzo me costaba unos 10 euros, el agua o la rehidratación la tenía que comprar yo, por lo que había días que incluso ni siquiera desayunaba”, se quejó el deportista en declaraciones a El Comercio.

“Es tiempo que todo esto cambie. Un deportista no puede viajar solo a cumplir un período tan vital de su preparación como lo es el mes previo a unos Juegos Olímpicos. Otros atletas no solo viajan con cierta tranquilidad económica, sino que van acompañados por su entrenador o por un mánager, que se encarga de ver todos los detalles del deportista, mientras que el atleta solo se preocupa por cumplir al pie de la letra su preparación”, anotó.

Bazán corrió esta mañana los 3.000 con obstáculos en la primera jornada del atletismo de los Juegos Olímpicos, que incluyó las eliminatorias de los 100 metros femeninos, los 400 con vallas para damas, así como el salto alto y el lanzamiento de martillo.