La mascota olímpica Wenlock “da miedo y es fea”, dicen los adultos

La mascota de Londres 2012 fue creada por Grant Hunter, británico, con la misión de incentivar el deporte

La mascota olímpica Wenlock “da miedo y es fea”, dicen los adultos

Muchas mascostas olímpicas sufren críticas. Wenlock, la de los Juegos de Londres, no es la excepción. “Da miedo y es fea”, dicen los mayores, pero a los niños les encanta.

La mascota olímpica tuerta fue blanco de numerosas críticas antes de los Juegos por ser futurista, fea y por dar miedo. Muchos no piensan llevárselo como recuerdo para sus hijos. Pero es la preferida precisamente entre los pequeños.

Normalmente, la mascota olímpica es una especie de animal del país organizador o una figura que refleja el acervo cultural. Wenlock no es ni lo uno ni lo otro.

La mascota con franjas amarilla, naranja y rojo parece una brillante gota de lluvia con faros, un gran ojo de cámara, pero sin boca.

CREADA PARA LOS NIÑOS
El diseñador, el británico Grant Hunter, quería crear algo nuevo porque le parecían anticuadas las anteriores mascotas. Y la cosa le salió bien.

No es de extrañar que Wenlock no guste a los adultos, pues fue concebido para las jóvenes generaciones. La idea básica fue entusiasmar a la juventud para las competiciones.

“No me da miedo”, asegura Johnny, de diez años. “Me gustan los ojos. Es la mascota olímpica y me encantan los Juegos. Vamos a comprar una”. Tambien a su madre, Alison, de 48 años, le gustó siempre Wenlock. “Cuando corre por el Estadio y tontea con los atletas resulta muy divertido para los niños”, dice. Kieran, de nueve años, tiene dos Wenlocks: “Son blandos y simpáticos”.