La FED navega a contracorriente [Opinión]

Con la FED pensando en un alza de tasas, controlar devaluación del yuan es clave durante la cumbre entre EE.UU. y China

La FED navega a contracorriente [Opinión]

FED. Según Gonzalo, las señales de subida de tasa que está dando la FED son un paso en la dirección correcta.(Archivo: Getty Images)

Por Gonzalo Álvarez Del Villar, Ceo de Tera Advisor

Un viejo dicho de mercado que todos los años empieza a sonar fuerte en los últimos días de mayo es “Sell in May and go away” (Vende en mayo y retírate). En seis de los últimos diez años, junio ha presentado rendimientos negativos, convirtiéndose en el mes más ‘perdedor’ de todos.

Este año, sin embargo, no estoy tan seguro de que hacerle caso al dicho y vender todo en mayo haya sido lo más aconsejable. Los principales índices del mundo avanzaron durante el mes y el grueso del avance se dio en los últimos cinco días útiles. No hay razón para pensar que la fuerte tendencia al alza del cierre de mayo se vaya a revertir en los próximos días. Al menos no hasta la reunión de la FED el 14 y 15 de junio.


El 18 de mayo fue un día clave para los mercados. Ese día se conocieron las minutas de la reunión de abril de la FED y se oficializó un secreto a voces que hasta ese momento le daba escalofríos a los agentes de mercado: la FED está lista para jalar el gatillo y subir la tasa de referencia al menos dos veces en lo que resta del año.


Hasta ese momento y a pesar de las advertencias de los portavoces de la FED, los agentes de mercado le asignaban una probabilidad de 4% a una subida de tasa en junio. La probabilidad de al menos una subida antes de que termine el 2016 apenas alcanzaba el 50%. Después del 18 de mayo, esas mismas probabilidades subieron a 30% y 80% respectivamente. Ese día marcó un punto de inflexión en la forma en la que el mercado interpreta las intenciones futuras de la FED.

Jeff Gundlach, una eminencia en el mundo de la renta fija, lo expresó claramente: la FED modificó su razonamiento de “si las cifras macroeconómicas mejoran tendremos luz verde para subir la tasa”, a “a menos que las cifras macro empeoren, tenemos la luz verde para subir la tasa”. Es un cambio sutil, pero importante. 


En el pasado, los agentes de mercado estuvimos obsesionados con la FED por la injerencia que sus comunicados podían tener en los índices bursátiles de EE.UU. y el mundo. Hoy, esa obsesión surge por el hecho de que el proceso gradual de subidas de tasa de interés que la FED está a punto de implementar puede tener importantes consecuencias en la volatilidad en el mercado cambiario, específicamente en el cruce yuan/dólar. Recordemos que tanto en agosto del año pasado como en enero de este año fue justamente la fuerte devaluación del yuan frente al dólar la que desencadenó las abruptas correcciones de los mercados accionarios. 


Nunca antes las políticas monetarias de las dos economías más grandes del mundo estuvieron tan entrelazadas. Con la inminente subida de tasa de referencia en los EE.UU., los chinos tratan de mitigar la presión a la baja que sufre su moneda de cara a la cumbre anual EE.UU.-China a celebrarse hoy y mañana en Beijing. Esta reunión bilateral usualmente toca temas de índole económica, y este año tendrá como representantes por el lado de EE.UU. a Stanley Fischer (vicepresidente de la FED) y Jack Lew (secretario del Tesoro). Ellos tendrán que hilar muy fino con sus pares chinos para liberar la presión que existe actualmente sobre el yuan sin comprometerse a un cambio de rumbo en la FED.

El contexto se asemeja a una mesa de póker en la que los oficiales de las dos naciones tienen sus cartas pegadas al pecho y tratan de anticipar lo que los que los del otro lado de la mesa van a hacer y cómo esas acciones podrían repercutir en su propia economía. 


Una apreciación del dólar inducida por una FED decidida a continuar ajustando política monetaria le pone más presión al yuan. En ese sentido, la trayectoria al alza de la tasa de referencia en EE.UU. es un problema para China porque desafía la estabilidad del yuan. No obstante y contrariamente a lo ocurrido tanto en agosto como en enero, la devaluación del yuan desde el 18 de mayo ha sido sumamente ordenada y gradual.

Creo que esto es muy positivo porque lo que alteró a los mercados en el pasado no fue la magnitud de la devaluación, sino que se diera de golpe en un par de días. El hecho de que el banco central chino no se haya visto obligado a devaluar de golpe aún, a pesar del inminente reinicio del proceso de subidas de tasa en EE.UU., es un buen augurio para los mercados de cara al futuro.


Creo que las señales de subida de tasa que está dando la FED son un paso en la dirección correcta. La política de mantener las tasas en cero ya cumplió su objetivo ayudando a que, de a pocos, el engranaje económico en EE.UU. empiece a funcionar nuevamente. Las cifras macro han mejorado, por lo que no actuar en el corto plazo y perpetuar las tasas en los niveles actuales puede ser contraproducente en el largo plazo. En un mundo ‘bajo cero’, con tasas negativas en Europa y Japón, una FED remando contra la corriente es la mejor señal de que la economía en EE.UU. ha resucitado. 


Tags relacionados

FED

EE.UU.

China