"Solo con humildad se cuida la marca más valiosa del mundo"

En entrevista exclusiva con Día_1, el CEO de Coca Cola, Muhtar Kent, habla sobre cómo realiza el manejo de la compañía

"Solo con humildad se cuida la marca más valiosa del mundo"

Muhtar Kent, CEO de The Coca-Cola Company. (Foto: El Comercio)

AUGUSTO TOWNSEND K. /  

Muhtar Kent ejerce el cargo ejecutivo principal de Coca-Cola desde el 2008. Tiene la enorme responsabilidad de cuidar nada menos que la marca más valiosa del mundo.

¿Esta es su segunda visita al Perú, no es cierto?
Así es, estuve aquí por primera vez en el 2008. No vengo tan seguido, pero estoy muy contento de poder inaugurar ahora, junto a nuestros socios de Corporación Lindley, la maravillosa planta en Trujillo, que forma parte de un ambicioso plan de inversiones, cuyos frutos empiezan a verse [el sábado último se inauguró dicha planta y se anunció un plan de inversiones de US$1.000 millones para el Perú].

Su asociación con los Lindley tiene ya más de una década, ¿cómo se siente al respecto?
Es una familia maravillosa, con un liderazgo notable tanto empresarial como filantrópico. Estamos muy orgullosos de asociarnos con ellos. De hecho, la mejor manera de describir a Coca-Cola es como el resultado del poder de las asociaciones: con embotelladoras, comercios, ONG, ciudades. Así es como concebimos nuestro negocio. La asociación con Lindley es un gran ejemplo de cómo creamos valor con el trabajo conjunto, no solo en términos de negocio sino respecto de nuestro aporte a las comunidades donde operamos.

¿Cómo determinan cuándo operar directamente en un país y cuándo hacerlo vía franquicias?
Nuestro modelo principal es el de franquicia. Aprovechamos el conocimiento local y las conexiones de nuestros socios, y nos apalancamos sobre la fusión de nuestras marcas y nuestro conocimiento estratégico y comercial global. 

¿Cuánto tiempo invierte visitando sus franquicias alrededor del mundo?
Viajo aproximadamente tres de cada cuatro semanas. Me encanta conocer los mercados e interactuar con las personas. Lo he hecho por 35 años.

Empezó desde muy abajo en la compañía y ahora es su principal ejecutivo global, ¿cómo fue ese viaje para usted?
Comencé trabajando en camiones y hasta el día de hoy no pienso en lo que hago como un trabajo. Todos los días me miro al espejo y digo que tengo el mejor empleo del mundo. Siempre lo ha sido sin importar la posición que tuve en cada momento. He trabajado en Europa, en Asia y en Norteamérica, y en todos estos lugares he tenido pequeños momentos de felicidad e inspiración al ver la conexión que se genera entre los consumidores y nuestras bebidas en los 207 países donde estamos.

¿Qué destrezas considera que fueron claves para su ascenso profesional?
La más importante es no pensar en lo que vas a hacer mañana, sino hacer lo que se necesita hoy de la mejor manera. Si trabajas para la marca más valiosa del mundo, lo único que no puedes perder es la humildad. Ya sea que estés en una pequeña aldea en Zambia o en el medio del Amazonas, cuando alguien te pregunta dónde trabajas y tú dices que en Coca-Cola, nunca hay una repregunta, pues todos saben qué es Coca-Cola. Esto no le pasa a ninguna otra compañía en el mundo y es un reto enorme que debemos asumir con mucha humildad. Por eso me levanto de la cama todos los días pensando cómo hacer para pulir un poco más las marcas que tenemos. Eso implica tener mucho respeto por las personas y la necesidad de trabajar con un equipo muy diverso que sea representativo de todas las culturas, géneros y procedencias, para que así se genere la mejor fusión de ideas y creatividad. Si visitas nuestra sede en Atlanta verás que es como las Naciones Unidas. Finalmente, un tema importantísimo es cuidar los recursos de la compañía como si fueran los tuyos y administrarlos con la mayor diligencia. 

Tienen ustedes más de 770.000 empleados en el mundo, ¿cómo hace como líder para impactar en todos?
Lo primero, como decía, es que viajo mucho e interactúo con nuestros colaboradores tanto como puedo. Pero, fuera de eso, aprovechamos la tecnología y desarrollamos canales para que cualquiera pueda hacerme preguntas, ya sea sobre mí o sobre la gestión de la compañía. Utilizamos mucho el video para transmitirles mensajes y también tuiteamos.

¿Cuán involucrado está en el diseño de los mensajes publicitarios de Coca-Cola?
Tenemos un equipo de márketing excepcional, tanto en la casa matriz como en cada país. Yo participo mucho en las campañas, especialmente en las de las principales marcas. Le tengo mucho cariño a la actual campaña “Destapa la felicidad” y sus derivados que están relacionados con el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos, y particularmente a nuestro spot “America is Beautiful” que salió en el Superbowl y en Sochi 2014 y que fue el comercial con la mayor cantidad de menciones en los últimos 20 años. Tomamos una de las canciones más icónicas de EE.UU. y la hicimos cantar en 5 o 6 idiomas distintos para mostrar el mosaico que es dicho país. No a todo el mundo le gustó que dijéramos eso y recibimos algunas críticas, pero las respuestas positivas fueron muchísimo mayores.

Interesante que lo mencione. Hay muchos temas sobre los cuales las empresas prefieren no opinar, como la diversidad o el matrimonio igualitario, ¿usted cree que deberían participar abiertamente en estos debates?
Un negocio como Coca-Cola que se conecta con sus consumidores en 207 naciones en el mundo 1.900 millones de veces cada día, indudablemente tiene un rol que jugar en crear conciencia para lograr un mejor futuro para nuestros hijos, ya sea en lo concerniente al medio ambiente, a la diversidad, a la igualdad y otros temas fundamentales para tener comunidades más sostenibles. No solo debemos hacerlo, sino que es claro que nuestros consumidores esperan que lo hagamos. Ya quedó atrás el día en que uno podía hacer un buen producto, marketearlo y distribuirlo bien, y ahí quedaba la cosa. Está fuera de discusión que hay que cumplir con todas las leyes y regulaciones, pero tienes que hacer mucho más que eso. 

Lea la entrevista completa en la edición impresa de Día_1.