"A propósito de la remuneración mínima vital (RMV)" [OPINIÓN]

Uno de los aspectos fundamentales a analizar es si el aumento de la RMV traslada trabajadores del sector formal al informal

"A propósito de la remuneración mínima vital (RMV)" [OPINIÓN]

Remuneración mínima vital. Dos tercios de los trabajadores peruanos se encuentran en el umbral de la informalidad; es decir, no tienen ningún tipo de beneficio laboral. (Foto: Archivo El Comercio)

GIOVANNA PRIALÉ,  directora de Gerens Economía y Finanzas

Algunos candidatos a la presidencia han ofrecido el incremento de la remuneración mínima vital (RMV) y esta propuesta ha generado preocupación en un grupo de economistas por su impacto sobre los costos de las micro y pequeñas empresas (mype).

 

Existe una variada literatura económica que arroja dos conclusiones relevantes. La primera, que un incremento de la remuneración mínima vital por encima de la remuneración de equilibrio (para trabajadores de baja productividad) se traducirá en más desempleo (e informalidad) y la segunda, que a mayores costos de mano de obra, las mype se transformarían en informales o seguirían siéndolo.

Así, si en el Perú al menos ocho de cada 10 empresas son mype y siete de cada 10 trabajadores son informales, se podría concluir que el aumento de la remuneración mínima vital generaría mayor desempleo e informalidad. No obstante, si uno revisa los estudios empíricos recientes, resulta interesante comentar al menos dos hallazgos importantes.

El primero está referido a la relación entre remuneración mínima vital y pobreza. En el estudio “Minimum Wages and the Distribution of Family Incomes” publicado en el 2013, se analiza la relación entre RMV y pobreza a lo largo de 22 años en EE.UU. Luego de revisar la información estadística, se concluye que existe una elasticidad (relación) negativa entre incremento de la RMV y reducción de la pobreza, en promedio de -0.27.

Esto quiere decir que si en el Perú la RMV se incrementara en 13% (de S/750 a S/850), la pobreza (del grupo beneficiado) se reduciría en 4%. Si bien hace falta construir nuestra propia elasticidad, lo que sí es cierto es que la remuneración mínima vital se fijó en S/750 en junio del 2012 y los precios de la canasta básica (inflación) han tenido una tendencia al alza, así que, a enero del 2016, la capacidad de compra de los trabajadores que reciben una remuneración mínima vital se ha visto seriamente afectada. Un incremento de la misma permitiría compensar el efecto de los mayores precios y reduciría su nivel de pobreza (en un sentido amplio). Evidentemente esto es válido si y solo si las empresas pueden asumir esos mayores salarios, y para ello se requiere ser muy cuidadoso en la implementación de esta medida. 

El segundo estudio se relaciona con el desempleo y la informalidad. Si se revisa mercados similares al peruano, con un elevado grado de informalidad, se encuentra que las empresas informales no se rigen por la remuneración mínima vital: por lo tanto, lo que se debería analizar es si el aumento de la RMV trasladaría trabajadores del sector formal al informal y deprimiría aún más los salarios de los que se desempeñan en este último. En el estudio “The Impact of Minimum Wages on Informal and Formal Labor Market Outcomes: Evidences from Indonesia”, publicado en el 2015, se revisa el impacto del aumento de la RMV en el empleo formal e informal en el período 1997–2007 (en este último año, el 55% de la PEA era informal). Los resultados muestran que ante un aumento del 10% en la RMV, no se genera mayor desempleo en el sector formal (y, por ende, no hay una transferencia de trabajadores al mercado informal). Esto se explica, entre otras razones, porque los empresarios absorberían estos mayores costos exigiendo a los trabajadores mejores estándares de calidad en la producción y con ello reducen los tiempos muertos y las mermas. Así, la mayor RMV se convertiría en un salario de eficiencia para los trabajadores empleados bajo esta modalidad.