¿Qué pasa con tu fondo de pensiones si dejas de trabajar?

Las administradoras dicen que por ninguna razón los afiliados pierden su dinero así dejen de aportar por varios meses o años 

¿Qué pasa con tu fondo de pensiones si dejas de trabajar?

Si ha pasado por un proceso de “para” laboral, la pregunta sobre el futuro de los aportes que realizó para su fondo de pensiones debe haber rondado por su cabeza en más de una ocasión.

En las siguientes líneas despejamos las dudas que se asoman cuando dejamos de trabajar y el ansiado “ahora sí me llaman” demora más de la cuenta en llegar.

Para empezar, como afirman en Prima AFP, resulta preciso aclarar que no existe razón alguna para que los aportantes pierdan su fondo de pensión. “Recuerde que usted es el único dueño del fondo, por lo que lo acumulado permitirá  financiar su pensión cuando llegue el momento de tu jubilación”, señalan.

Al respecto, la Asociación de AFP (AAFP) reafirma que aun cuando no haya podido aportar durante algunos meses o años a su administradora afiliada, su cuenta individual sigue siendo suya y continúa obteniendo la rentabilidad que genera el fondo mes a mes.

APORTES VOLUNTARIOS

A pesar de ello, Prima AFP recomienda que “de acuerdo a sus posibilidades siga realizando aportes para que no pierda los beneficios del seguro de invalidez, sobrevivencia y gastos de sepelio”.

Según la AAFP, los aportes voluntarios se han convertido en una interesante alternativa de ahorro y/o inversión para los afiliados porque “se pueden realizar con la finalidad de usar el fondo de pensión como una opción de ahorro, lograr un mayor monto para tu pensión de jubilación o alcanzar el requisito para la jubilación anticipada”.

Considerando el objetivo que desea alcanzar, existen dos tipos de aportes voluntarios: i) con fin previsional, aquellos que pueden ser utilizados al momento de la jubilación para incrementar su pensión, y, ii) sin fin previsional, los que pueden ser realizados por los afiliados que tengan al menos cinco 5 años en el sistema, o 50 años de edad.

En este caso –precisa la AAFP– estos aportes sí son embargables y pueden ser retirados, total o parcialmente, tres veces por año, aunque también pueden convertirse en aportes con fin previsional.