Conoce la historia de los contratos de telefonía en nuestro país

Hace 17 años, el Estado firmó uno de los primeros contratos que concedían el derecho a una empresa extranjera de brindar el servicio telefónico

Conoce la historia de los contratos de telefonía en nuestro país

ALBERTO LIMACHE

Hoy, en una coyuntura en que la gran mayoría tiene alguna forma de comunicarse telefónicamente, el país asiste al debate de la renovación de contratos de las telecomunicaciones.

Al amparo de tales contratos, todas las compañías del sector masificaron sus ofertas durante las dos últimas décadas. A consecuencia de ello, en este año dos de cada cien peruanos no tiene un teléfono celular, y 10 de cada cien posee un teléfono fijo.

COYUNTURA
Para entender el contexto en el que se firmó uno de los primeros contratos del sector, debemos ubicarnos en 1993, cuando el INEI y el MTC indican que tres de cada 100 peruanos tenía teléfono fijo.

Quienes tienen 30 años o más recordarán aquellos años cuando había que esperar 70 meses para tener una línea telefónica fija. Obtener una dependía, en muchos casos, de tener un conocido en la entonces Compañía Peruana de Teléfonos (CPT, que operaba en Lima) o en Entel Perú (para provincias), y de contar con US$1.500 que podían pagarse al cash o prorrateados en los recibos mensuales.

Esta situación fue uno de los argumentos con que el gobierno de Alberto Fujimori justificó la convocatoria a un concurso internacional para licitar el 35% de las acciones de Entel Perú, y el 19,9% de CPT. La española Telefónica ganó y el 13 de mayo de 1994 firmó el contrato de concesión por tal participación, que le daba el control de la infraestructura desplegada por ambas empresas en Lima y provincias.

OFERTA
Para ganar, el consorcio encabezado por Telefónica de España ofreció pagar US$2.002,2 millones.

El contrato obligaba a invertir US$1.200 millones, y a instalar 1,5 millones de líneas en los próximos cinco años.

“Las inversiones debían hacerse para mejorar indicadores”, explica Liliana Ruiz, presidente de la consultora Alterna Perú. Efectivamente, entre 1994-1998 esta empresa desembolsó US$2.500 millones, y entre 1999-2001 fueron US$1.200 millones, según informa Osiptel. Se redujo el tiempo de espera en la instalación de una línea de 118 meses a 16 días; y la tasa de atención de fallas en 24 horas aumentó de 62,5% a 99%.

La empresa además está obligada a bajar tarifas trimestralmente por la aplicación del sistema de Factor de Productividad, suerte de transferencia de eficiencia de la compañía a sus clientes. Sin embargo, la compañía decide en qué servicios hacer tal reducción.

La entidad estaba obligada a cumplir los reglamentos de condiciones de uso y el de calidad, aspectos que junto con la Renta Básica generaron conflictos con sus clientes y con Osiptel. También debían someterse a sanciones.

BENEFICIOS
El contrato le daba amplias ventajas a Telefónica: un monopolio en el mercado peruano por 5 años, que facilitó la recuperación de la inversión. Se calcula que recuperó lo desembolsado por la concesión en apenas dos o tres años.

Además, el contrato incluía la posibilidad de que esta empresa cobre la polémica Renta Básica (suerte de cargo fijo por derecho de acceso a la red). Con los años, tal cargo fue reduciéndose aunque su permanencia sigue generando protestas, sobre todo cuando el tema se trata en el Congreso.

RENOVACIÓN
Esto último se relaciona a las renovaciones. El contrato considera que la empresa mantendrá las licencias de operación de todos los servicios de telefonía fija y larga distancia nacional e internacional por 20 años (hasta el 2014), las que se deben renovar cada cinco años.

“Es en este contexto en que se da peso a temas como la calidad de servicio: la atención al cliente, reclamos y quejas. Y si se han penalizado”, explica Ruiz.

A la fecha, la empresa ha logrado renovaciones hasta el 2024.

¿Lo logrado en estos 17 años es óptimo? “En telefonía fija, creo que el crecimiento ha sido tibio. Se quería una gran expansión de cobertura, dar acceso universal, dar accesibilidad a precios coherentes. Parte de eso se logro, pero en cobertura a las zonas rurales no se ha llegado como se quería”, comenta Carlos Huamán Tomecich, director de DN Consultores.

Un dato adicional: “La penetración fija en el Perú es de 10%, mientras que en la región es de 20%”, resalta Huamán.

MÓVILES
En tanto, hoy se debate la renovación de los contratos de telefonía celular para Lima y el Callao. Estas datan de 1991, y se firmaron entre el Estado y CPT. “Telefónica del Perú heredó esas licencias”, explica Ruiz.

En este ámbito, los contratos con estas compañías, así como los firmados con Claro y Nextel, son solo por el uso de las frecuencias. La infraestructura usada por cada firma es inversión propia.

“En este sector, hubo condiciones para crecer rápido. Ha sido tan dinámico, que estamos casi con una penetración de 100%, cercana al promedio de la región (110%)”, explica Huamán.

Pero así como en la fija, los problemas en la calidad están aún en la memoria de los usuarios.