Todo lo que tienes saber sobre el proyecto Minas Conga

¿Qué sucedería si se paraliza? Podría significar el estancamiento de futuros planes mineros en Cajamarca, donde la situación ambiental y social es delicada

Todo lo que tienes saber sobre el proyecto Minas Conga

MANUEL MARTICORENA

Solo hay una forma de acceder a la zona donde se construirá la mina Conga, y es de la mano de Minera Yanacocha. La empresa decide quién sale, quién entra, cuáles son las reglas en la zona, qué vehículo circula y si hay que evacuarlo. Cada orden se cumple sin reclamos. “Son medidas de seguridad”, dicen las personas que nos guían. Tras casi dos horas y media de viaje desde Cajamarca, llegamos a uno de los puntos más críticos del proyecto: la gigantesca laguna Perol, quizá la más grande de las cuatro que serán secadas para dar paso al proyecto minero.

La laguna es el corazón del proyecto, debajo de esta se ubicará uno de los dos tajos que tendrá la mina. Al costado de la laguna hay cerca de dos kilómetros cuadrados de bofedales, el paisaje es típico de las alturas: vientos fuertes, ichu por doquier y el peso de la falta de oxígeno en la respiración. Es difícil reemplazar la imagen de esta laguna con otra de un inmenso hoyo gris, sin tener algún remordimiento. Por ello, la pregunta hecha en ese momento podría no ser objetiva: ¿vale la pena desarrollar el proyecto minero en esta zona?

Minera Yanacocha ha intentado demostrar que sí. Sus cifras para todos aquellos que creen que la minería es el vehículo más rápido para generar riqueza en el país son espectaculares: US$4.800 millones de inversión, US$4.076 millones de ingresos al fisco, 6.000 empleos durante su construcción y, sobre todo, la creación de infraestructura para duplicar el almacenamiento de agua que hoy proveen las cuatro lagunas que se secarán y que serán reemplazadas por tres reservorios. Sin embargo, esto podría no ser suficiente.

EN EL DEBATE
Conga se encuentra ubicada en los distritos de La Encañada, Huasmín y Sorochuco, los cuales se reparten entre las provincias de Cajamarca y Celendín. Todos estos han dicho tajantemente no al proyecto. Las autoridades (incluyendo el gobierno regional) han adoptado un discurso único, el cual es la defensa del medio ambiente. Al unísono señalan que la eliminación de las cuatro lagunas alterará el sistema hídrico de la zona; sin embargo, ninguna logra sustentar sus afirmaciones con documentos o estudios que den cuenta de que esto será así.

Rolando Reátegui, gerente regional de la gerencia de Recursos Naturales y Medioambiente (Renama) del Gobierno Regional de Cajamarca, señala que esto no sucederá de inmediato sino que será progresivo y la factura la vivirán las futuras generaciones que deberán enfrentarse a una escasez de agua ya sea para uso potable o agrícola.

Le consultamos si el gobierno regional, como órgano interesado en este tema, ha desarrollado algún estudio que afirme que el proyecto alterará el sistema hídrico de la región, pero Reátegui no tiene cómo sostenerlo, por el contrario, al mismo estilo del presidente de la región, Gregorio Santos, resalta el valor paisajístico, el cual puede tener un valor indeterminado, incalculable o solo simbólico, según como se quiera ver.

Sin embargo, Minera Yanacocha, propietaria del proyecto Conga, tampoco ha hecho bien su trabajo. La minera no ha actualizado su estudio hidrogeológico en su estudio de impacto ambiental (EIA) el cual fue aprobado en octubre del año pasado. En ese sentido, el Ministerio de Energía y Minas (MEM), le ha dado plazo hasta el 2013 para hacerlo. Un plazo por demás extenso.

La empresa tampoco ha cumplido con promesas de inversión hechas al distrito La Encañada, donde detonaron los reclamos violentos del 16 de octubre cuando parte de la población incendió maquinaria pesada de un contratista de la minera.

A partir de esa fecha, el discurso se radicalizó y las autoridades regionales hoy indican que “Conga no va más”. En vez del proyecto minero, el gobierno regional está considerando plantar 20 millones de árboles para convertir el área en un gran corredor ecoturístico.

CASO EMBLEMA
La decisión que se tome respecto a Conga podría ser emblemática y afectar a futuros proyectos que están en Cajamarca. El presidente regional, Gregorio Santos, ha indicado que ya no permitirán el desarrollo de proyectos mineros en cabeceras de cuenca. Sin embargo se sabe que la mayoría de ellos se encuentra en estas áreas. Así, podrían estar en riesgo proyectos como Galeno (de Minmetals) y Michiquillay (de Anglo American) que son vecinos de Conga y que también serán fuentes de ingresos económicos para Cajamarca. Solo para el caso del distrito de La Encañada, se estima que recibirá S/.9.000 millones en ingresos por la operación de estos proyectos que se desarrollarán dentro de sus linderos.

ASPECTO ESTRUCTURAL
Para el director ejecutivo de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), Manuel Pulgar-Vidal, el aspecto que genera estos problemas es el hecho de que la misma entidad que aprueba el estudio de impacto ambiental (EIA) de las mineras (el MEM), sea la que promueva el sector.

“Esto, obviamente, genera desconfianza”, indica.

Recientemente, el ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke, indicó que su despacho revaluará el EIA de Conga aprobado por el MEM durante el gobierno anterior; sin embargo, Pulgar-Vidal indica que no está claro si es que está en la capacidad para exigir su modificación o encargar al MEM que lo haga.

Los EIA no dan límites o estándares ambientales a las empresas mineras, sino que exigen acciones para mitigar cualquier tipo de impacto. En ese sentido, las empresas pueden tener afectaciones colosales al ambiente, pero en el EIA solo deberán establecer cómo harán para que estos sean controlados.

El director general de Minería, Guillermo Shinno, indica que las tecnologías hoy son tan avanzadas que permiten controlar cualquier tipo de impacto, explicando así las razones por las que está permitido al sector minero secar cualquier laguna y reemplazarla por un reservorio, al estilo de Conga.

El vicepresidente de Sudamérica de Newmont Mining (accionista principal de Yanacocha), Carlos Santa Cruz, indica que la minera ha hecho todo de acuerdo a ley y respetando los más altos estándares. “Se trata de una inversión millonaria y no estamos para tomar riesgos de que algo salga mal”, señala; sin embargo, sus declaraciones no tranquilizan a la población de Cajamarca que el pasado miércoles paralizó sus labores atendiendo a una convocatoria hecha por su presidente regional.

ORDENAMIENTO
En este clima de tensiones, recientemente el Ministerio del Ambiente aprobó la zonificación ecológica y económica (ZEE) elaborada por el Gobierno Regional de Cajamarca, instrumento base de lo que será el ordenamiento territorial que definirá en qué zonas de la región se hará minería.

Por lo pronto, la referida ZEE da cuenta de que la misma zona en la que están los proyectos mineros (como Conga, Galeno, Michiquillay y la propia Minera Yanacocha) es de alta importancia hídrica y con gran presencia de comunidades campesinas, lo que explica la alta sensibilidad respecto a estos proyectos mineros.

Alicia Quispe Mogollón, encargada de la ZEE en Cajamarca, indica que a la par de las anteriores características, el área límite entre las provincias Cajamarca y Celendín tiene un gran potencial minero, en ese sentido, explica que se podría desarrollar la minería pero bajo ciertas limitaciones. En realidad la ZEE es la única que da cuenta de los riesgos de la presencia minera en las zonas altas de Cajamarca.

La decisión de si se desarrollará minería en esta zona debería ser producto de un debate intenso que concluya en el ordenamiento territorial. El escenario más probable es el de una fuerte disputa entre el sector productivo (que incluirá el minero) y el ambientalista; sin embargo, será la oportunidad para tomar una decisión libre y consensuada sobre qué es lo que le conviene al país y sobre todo a Cajamarca. No hay que cegarse: dejar riqueza minera en el subsuelo también es una opción, aunque esto perjudique a una nación entera.