Consejos para cocinar más en casa y comer menos en la calle

La clave para garantizar una alimentación saludable, es preparar nuestra comida en casa

Consejos para cocinar más en casa y comer menos en la calle

A veces el tiempo nos gana. La sola idea de tener que hacer las compras, pensar en qué cocinar, hacerlo y, después de todo eso, limpiar puede hacer que más de uno se rinda y opte por comprar algo hecho en la calle o comer en un restaurante o local de comida rápida. Eso está bien hacerlo de vez en cuando, ¿pero todos los días?

Además de afectar nuestro presupuesto, almorzar y/o cenar fuera –sobre todo si nuestra elección es comida chatarra- puede tener consecuencias negativas en nuestra salud. Y, por otro lado, el tener la mayoría de las comidas en casa colabora a establecer una relación más cercana con los miembros de familia y se puede convertir en el momento más importante del día.

Sara Tetreault, autora de la página web Gogingham.com, nos da algunas pautas para organizarnos y poder traducir el concepto de Slow Food en casa.

CON ORDEN Y GUSTO
Todo es cuestión de tiempo. Para cocinar y comer en nuestros hogares, tenemos que estar a tiempo en casa y de igual forma los demás integrantes de la familia.

Lo siguiente es la planificación. “Ten un plan de menúes (una lista de las comidas que se servirán cada noche) pegada con un imán en al refrigeradora. Recuerda qué es lo que necesitas sacar una noche antes para que se descongele o para que se quede remojando (como los frejoles) y qué es lo que hace falta comprar”, señala el artículo.

La idea es no complicarse mucho y ser práctico. Por eso, una de nuestras mejores herramientas puede ser la olla arrocera: si tienes que salir y sabes que no vas a regresar hasta la tarde, puedes dejas cocinando tu comida en la mañana. Así ahorrarás tiempo.

Sácale el jugo a todo lo que prepares. No dejes que la palabra “sobras” te quite el apetito. Aprovecha lo que quedó del día anterior para servirlo o hacer un nuevo plato en base a eso.

En la misma línea, un día que tengas bastante tiempo puedes cocinar por adelantado y congelar los potajes. “Es algo mucho más saludable que comprar comida ya hecha”, dice Tetreault.

Una de las partes más engorrosas, de la que todos siempre buscan la manera de librar, es lavar las ollas, platos, cubiertos y demás utensilios utilizados en el proceso; y, en general, limpiar la cocina. Lamentablemente, es algo que tenemos que hacer nos guste o no. “Enséñale a tus hijos a limpiar la cocina y haz que te ayuden en este quehacer. Todos comen, así que todos tienen que ayudar a limpiar”.