El peruano que es uno de los llamados a escribir la literatura latinoamericana de este siglo

Enrique Planas, periodista de este diario, es el único autor nacional incluido en la lista de los 25 secretos mejor guardados de la literatura de esta parte del continente

El peruano que es uno de los llamados a escribir la literatura latinoamericana de este siglo

ALBERTO VILLAR CAMPOS

Con la garganta adolorida por causa de las inacabables conversaciones y actividades con sus colegas escritores, Enrique Planas disfruta su estancia en la Feria de Guadalajara como un niño en Navidad. Y no es para menos: junto con otros 24 narradores, el periodista cultural de El Comercio ha sido nombrado uno de los 25 secretos mejor guardados de la literatura latinoamericana, una suerte de premio a los creadores que, pese a gozar de cierta fama en sus países, son prácticamente desconocidos fuera de ellos; y que, empero, según los organizadores de la feria, son los llamados a escribir la literatura del siglo XXI en esta parte del continente.

“Todas las selecciones son subjetivas”, dispara desde su hotel el autor de “Orquídeas del Paraíso”. Y añade: “Uno no puede creerse este tipo de listas, aunque siento que es un gran honor y nos permite subirnos a una vitrina”.

El domingo, el peruano compartió la primera mesa que hasta mañana descubrirá a los escritores del grupo ante los asistentes a la FIL mexicana, que según las expectativas podrían alcanzar los 600 mil en esta edición.

Precisamente, en aquella actividad se les preguntó en qué mundo se sentían más identificados: si en el que armó Gabriel García Márquez con el Macondo de “Cien años de soledad” o en el contestatario McOndo del chileno Alberto Fuguet. “Yo respondí que ninguno, porque son espacios que ya no recorremos. Tenemos ciertas sintonías en sus espíritus, pero sabemos que ya no estamos para seguir en el camino de los abuelos ni buscamos la confrontación ni las actitudes de otros escritores de hace 15 años”, explica Planas.

AMISTADES Y COINCIDENCIAS
Tras los primeros contactos –el peruano conocía a algunos de sus colegas, como al argentino Fabián Casas y al panameño Carlos Wynter–, los ‘25 de Guadalajara’ han descubierto algunas características comunes entre ellos. “Usualmente –cuenta– publicamos en editoriales pequeñas o grandes, pero solo dentro del país; nos dedicamos también a otras cosas y no buscamos permanentemente dar el salto a España o soñar con una distribución en otros países”.

Y agrega: “Sentimos que nos parecemos en muchas cosas: en nuestra visión de contar historias desde la intimidad y en nuestro nulo interés por la ética o las historias oficiales. Lo que ha comenzado ahora es un acercamiento y una amistad, pero no hay un espíritu de gremio”.

El lunes, como parte de su agenda, el novelista visitó la Escuela Preparatoria Regional de El Grullo, dentro de Ecos de la FIL, una actividad con la cual la Feria de Guadalajara lleva a sus invitados a poblaciones lejanas de la capital de Jalisco. Frente a un auditorio de 300 jóvenes y armado con su camiseta de “X-Men”, Planas les regaló la lección de que todo adolescente debe recibir de un escritor no una lectura fría y parca de su última obra, sino la explicación del camino que hay que seguir –y sufrir– para escribirla. En Guadalajara, el novelista fue maestro por un día.

ESPAÑOL PREMIADO POR NOVELA SOBRE ETA
El escritor español Fernando Aramburú ganó ayer la séptima edición del Premio Tusquets por su novela “Años lentos”. El anuncio se hizo dentro de la Feria de Guadalajara. El jurado, que eligió la obra ganadora por mayoría, valoró “la narración dickensiana de una infancia en los años sesenta en el País Vasco y el trasvase entre recuerdo sentimental y memoria colectiva”.

A través de las experiencias de un niño, “Años lentos” recrea el nacimiento del grupo terrorista ETA. Esta novela forma parte de un largo proyecto en el que Aramburú, nacido en San Sebastián en 1959, irá contando distintos aspectos del País Vasco.