La inspiración en los desafíos de la diseñadora Sitka Semsch

Entrevista. Una de las más exitosas mujeres de la moda en el Perú nos cuenta cómo se inició en el mundo de telas y tijeras

La inspiración en los desafíos de la diseñadora Sitka Semsch

MARIANNE BLANCO

A los 7 años Sitka Semsch ya sabía que lo suyo era crear a partir de telas y otros materiales. El clóset de su madre era una caja de Pandora para la pequeña, que aprovechaba que mamá trabajaba para jugar con su ropa. La presencia de una madre con vena artística y el ejemplo de sus padres, trabajadores y emprendedores, influyeron para que esta mujer sencilla y sensible supiera a los 14 años que lo suyo era diseñar ropa. En el colegio ya hacía prendas que ofrecía a sus amigas. Luego estudió corte y confección y lanzó una colección de polos que vendió en la Feria del Hogar. Al terminar el colegio, estudió Diseño de Modas en el Rhode Island School of Design de Miami. El resto de su trayectoria nos los cuenta ella misma.

¿Qué significa la moda para ti?
Para mi el tema de la ropa, más que moda es hacer sentir bien a las personas, que se sientan empoderadas con lo que tienen puesto.

Para lograrlo uno tiene que saber escoger ¿Cómo encontramos nuestro estilo?
Mucha gente sigue demasiado la moda y para lo que hay que hacer es conocer las ventajas y limitaciones de su cuerpo. Pero más importante que eso es conocerse a sí mismo: tenemos que saber con qué estilo nos identificamos y porqué nos gusta y luego hay que ser fiel a eso. Lo que importa es que uno se sienta bien, empoderado, para enfrentarse al mundo y salir airoso. Todos los estilos son válidos pero la ropa te tiene que quedar bien.

¿Cómo surgió tu vocación?
Mi mami era una artista total, desde su manera de decorar la casa con cosas muy sencillas pero con gran estilo. Se vestía de una manera muy especial. Su clóset era para mí una caja de Pandora. Ella trabajaba con mi padre en el negocio de restaurantes, y yo aprovechaba su ausencia para jugar con su ropa y sus sombreros, porque mi mami usaba sombreros cuando salía, era una diva. Desde los 7 años supe que esto me encantaba y a los 14 años tomé conscientemente la decisión de dedicarme a esto, muy a pesar de mi padre que quería que una de sus hijas siguiera en su negocio. A esa edad en el colegio mandaba a hacer chompas y las vendía en el colegio, me metí a la Feria del Hogar y puse un stand de ropa con una marca propia y la primera persona famosa que vi usándolas fue Ricki Tosso (risas) no lo podía creer verlo en la tele con mi sweatcher. Me metí a un instituto para aprender a coser, tenía una señora que me venía a enseñar y me mandaba a hacer mis cositas. Luego de terminar el colegio me fui a estudiar diseño de modas a Estados Unidos.

¡Sabías lo que querías!
Si para mí no había otra opción lo tuve clarísimo. A veces me preguntan qué hubiera sido si no me hubiera dedicado al diseño de ropa y les digo bailarina de Joselito (risas)… ¡me encanta!

¿En esa época estudiar esa carrera no era algo muy usual no?
Como vivimos un tiempo en Miami donde eso era algo normal ya estaba empapada de ropa y de moda así que para mí fue algo natural.

¿Te consideras una mujer emprendedora?
Sí!! Si hay algo que me caracteriza es que soy perseverante en lo que sea, no me rindo, soy terca. No me tumbo con la adversidad.

¿Crees que las mujeres son más emprendedoras que los hombres?
No lo sé… pero por naturaleza somos muy fuertes.

¿Qué te inspira?
Lo que más me inspira es aquello en lo que no me siento muy cómoda. Por ejemplo yo nunca había usado ‘animal print’ pues sentía que no iba conmigo, que no era mi estilo. Lo usaba en pequeñas dosis. Sin embargo ahora lo amo porque me atreví a usarlo de la manera que me gusta y funcionó muy bien en la colección presentada en Moscú hace dos semanas. Me inspira salir de la comodidad de lo establecido y ver un poco más allá, me inspiran los retos. Honestamente las 24 horas del día estoy pensando qué cosas nuevas hacer y cómo las haría. Esto es mi pasión me fascina.

¿Cuál es tu material predilecto?
Todo lo que es natural me encanta: algodones, lino, lanas. Me alejo de lo sintético… me gusta incluso cómo tiñen los tonos en materiales naturales.

¿Intentas reflejar nuestra cultura en tus creaciones?
Si veo para atrás todas las colecciones que he presentado en Moscú, de una u otra manera tienen reflejos del Perú. Mi idea no es hacer ropa folclórica, me encanta, pero ya está hecha y tiene su espacio. En esta última colección hemos logrado el balance que siempre soñé: el Perú reflejado en su aspecto más moderno y cosmopolita porque mi propuesta es para que esta ropa se pueda usar en cualquier lugar. Lo que quiere la gentes ponerse ropa linda, que tenga onda pero que no sea un disfraz. Lo que busco es que nuestra cultura se perciba sutilmente pero que guste afuera.

¿Cómo empezaste a participar en los Fashion Week Russia?
Este fue el octavo. En el 2003 gané un premio llamado New Star in Fashion en Miami y justo el Russian Fashion Week quería contar con un participante latinoamericano, buscaron en Miami y yo acababa de ganar el premio, así que me invitaron. Hasta el día de hoy soy la única latinoamericana que participa. Desde entonces vamos a Moscú dos veces al año hasta que en el 2006 salí embarazada después de 8 años de tratamiento, otra de las cosas en las que nunca me rendí. Por ello dejé de ir por cuatro años hasta que volví este 2011.

¿Qué les gusta a los rusos de tu propuesta?
Es la mezcla de lo moderno con el toque exótico que es lo peruano. Las colecciones de invierno son las que más se lucen y la alpaca es la reina, les encanta

¿Qué ha cambiado este año en tu manera de trabajar?
Antes vendíamos muchísimo las colecciones que llevábamos pero ya tenemos la capacidad de traerlas de vuelta y recibir pedidos de fuera, como debe ser.

¿Este fue el paso que te convirtió en empresaria?
Abrir la tienda marcó un antes y un después en mi carrera. Si bien estuvimos durante 11 años haciendo muchísima ropa a medida y saliendo fuera no tenía ni el backup ni la infraestructura para ofrecer nada afuera. Ahora tenemos un proyecto, una identidad, una marca lo que me da tranquilidad de sentir que tenemos un producto.

¿Abriste la tienda porque sentías que había llegado el momento de dar este paso?
Sí, sentí que haciendo a medida y que mi presencia fuera requerida todo el tiempo para lograr que funcionara el negocio no me iba a llevar a ningún lago porque estaba desgastada y no podía pensar en ningún otro proyecto más que estar en el día a día haciendo las cosas. Hace mucho tiempo me di cuenta de que mi tope había llegado mi propio tope. Tomé la decisión y empecé este proyecto era el momento para hacerlo. Las cosas llegan a su tiempo…

Lo importante es identificar ese momento, ¿no?
Sí y es algo propio nadie te va a decir que es tu momento, tienes que sentirlo.

¿Cómo es tu sistema de trabajo?
Tenemos un espacio donde hacemos solo los prototipos que es uno por modelo y se hace en tocuyo. Ese prototipo se manda con nuestro moldes a los talleres donde sacan una contramuestra en la tela. Se aprueba el modelo y empieza la miniproducción porque solo hacemos 3 piezas de cada modelo. Podría hacer mil pero lo que quiero es la exclusividad.

¿Cómo escoges a tus trabajadores?
Necesito entrega total pues yo en mi trabajo me entrego y me comprometo al 100%. Además les tiene que encantar lo que hacen y debe ser una persona receptiva y sobre todo buena.

TIP: “Para llegar a un siguiente escalón tienes que pasar el anterior. Además, nunca debes abandonar la carrera, a menos que no seas bueno y que no vas a funcionar y sí darte cuenta a tiempo y ver opciones. En mi caso siempre sentí que con esto saldría adelante y cuando ha habido momentos de adversidad nunca se me ocurrió parar y dejarlo. Al contrario, algo pasa con el no que me hace ser más fuerte. Pero sé que esto es algo personal es una fuerza que no sé de dónde sale… tal vez es el ejemplo de mis padres que fueron muy trabajadores que siempre salieron adelante y buscaron la ilusión en el siguiente paso. Hay que buscar la ilusión en aquello que no te salió y lo que te salió disfrutarlo”.


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