Laguna Pai: reggae y crítica a la “Kultura Babylon”

En su primer álbum, la joven banda busca fomentar “la conciencia y la reflexión” en esta sociedad de excesos

DANIEL MEZA M.
Redacción Online

En Lima, por estos tiempos, la música reggae sale de una laguna. Alejados del mundo, en La Planicie, los muchachos de Laguna Pai se juntan – para hacer lo que les brota del corazón. Acaban de presentar oficialmente (y con gran éxito) su primer disco, “Kultura Babylon, donde –dicen- critican “a la cultura occidental, el exceso, el consumo exagerado, la pérdida de los valores, el egoísmo y la falta de respeto” y al mismo tiempo llaman -con temas como ‘Kultura Babylon’ o ‘Bouncing Away’ – a “tener una buena vibra, a que hagamos las cosas bien y que se aprecie aquello que no se valora hoy en día”.

Y, sin mayor protocolo ni rodeo, se definen. “Laguna Pai es un grupo de amigos del barrio que fue creciendo y se hizo banda. Y hoy tocamos reggae”, cuenta Mariano Palacios (voz, guitarra rítmica y autor de varias canciones del disco). “Tenemos muchas cosas que expresar, comunicar, hacer música que fomente la conciencia y la reflexión acerca de algunos temas, como la libertad, la cultura, la naturaleza, etc.”, añade.

Los amigos son Gabriela Bonifaz (coros), Salo Langberg (primera guitarra), Carlos Málaga (primera guitarra), Mariano Palacios (voz y guitarra rítmica), José Peramás (teclados y coros), Diego Pérez Albela (bajo), Sergio Quiroz (batería) y Daniel Mujica (percusión). Ninguno se hace problemas en detener un ensayo para dar una entrevista.

“¿Por qué Laguna Pai? La mayoría de nosotros crecimos cerca de la laguna de La Molina, siempre parábamos allí y fue en ese lugar donde nos conocimos”, cuenta Salo Langberg. “El nombre nos lo puso el cuñado de Carlitos Málaga, Piero. Luego de estar unas horas ensayando y el viéndonos, el pata entró y dijo, inspirado: ustedes se deberían llamar Laguna Pai”.

A partir de ahí empezó una historia de buen reggae con gran proyección. Los ‘lagunos’ empiezan a tocar en vivo, “sin querer queriendo”, cuando unos amigos los animan a tocar en una fiesta en La Molina. Luego, se interesan en ellos y pasan a frecuentar locales nocturnos. “Ya teníamos varios temas hechos. Entonces aparecieron Mario Reggiardo y Nasho Reátegui de A Tutiplén y nos animaron a algo que siempre queríamos hacer. A partir de ahí, para adelante todo”, narra Mariano.

LA MÚSICA
Han recibido influencias de todo tipo. Mariano, por ejemplo, de niño escuchaba a Bob Marley. “Fue por él que me quedé enganchado al reggae”, pero también por Burning Spears, Peter Tosh, The Wailers , Jimmy Cliff,
Israel Vibration o Gregory Isaacs. Además, de muy joven me conseguí unos bongos, y me pegué a la música por la percusión”. Salo, por su parte, se introdujo a la música por su padre, un guitarrista amante de los valses criollos. Pero “me compré mi guitarra eléctrica y me fui por otro lado”.

“Reconocemos a Bob Marley, Manu Chao y unas guitarras bien Pink Floyd” en nuestra música. “No dejamos de escuchar y reproducir el rock”, añaden.
Niegan tener una fórmula para componer sus temas: Salo o Carlos hacen la música y Mariano pone la letra. Otras veces Mariano trae la letra o también la música, y a veces la sacan ahí mismo, entre todos.

“¿Por qué hacemos temas en inglés como ‘Bouncing Away’ o ‘Smile’? Quizás porque tuve la suerte de aprender inglés en el colegio y de leer literatura en ese idioma. A veces el inglés es más melódico. Puedes decir en menos palabras algo que dice mucho”, cuenta Mariano, principal compositor.

EL MENSAJE
No son rastafaris, pero están bien enterados de lo que significa aquel movimiento religioso-cultural. “No es nuestra cultura. Pero compartimos la intención de comunicar un mensaje. Tenemos la misma visión de las cosas, desde un enfoque personal”, indican. Además de la crítica a la “Kultura Babylon”, la opuesta a la divinidad Jah, tocan temas ásperos como la política en su tema “Politikanto”. “Cae justo en la coyuntura, porque es un tema político y hasta le metemos una ‘chiquita’ a Montesinos. No es nada serio, es solo un llamado de atención al pueblo, porque caemos en lo mismo siempre en cuanto a elegir nuestros gobernantes”.

Otros temas como “Luna llena” (una canción llena de poesía con alusión a la naturaleza) se deben a los gratos recuerdos de la infancia. “Nuestra inspiración viene más de lo rural que de lo urbano. Antes no había muchas cosas por aquí. No había centros comerciales ni muchas casas. Todo era cerros y jardines, terrenos eriazos. Nuestro vacilón era trepar el cerro, montar bicicleta, tomar un bote o irnos por la sierra de Cieneguilla. Y quisiéramos promover eso, que la gente se conecte con su mundo. Vivimos aislados, como en una burbuja”, explica Palacios con una sonrisa.

LA GENTE
Tanto como en sus inicios, la respuesta del público que los ha escuchado es muy positiva. Hace poco, Laguna Pai participó de la Semana del Arte en Barranco con un concierto al aire libre. “Estuvo bien bonito, la vibra de la gente fue ‘mostra’, ha sido el mejor concierto que hemos dado en la calle. Y era gente de todas las edades. Ese día se me acercó un pata y me dijo: “a mi hijito de tres años le gusta Laguna Pai”, dicen Salo y Mariano con evidente alegría. Los comentarios en Facebook, tras la presentación oficial de su disco el pasado jueves en un local barranquino son de gratitud y satisfacción por parte del público. No faltan quienes preguntan por un nuevo show.

SUS PERUANOS FAVORITOS
Los Pai no son ajenos a la movida musical local. “Nos gusta Sabor y control, Tierra sur, Kanaku & El tigre, Olaya Sound System, La Sarita, La Mente, hay mucho talento en el Perú. Yo creo que el ‘boom’ de la música en el Perú es como una olla a presión que va a estallar en algún momento. A los chicos, les recomendamos que hagan música, porque hay futuro”, confía Palacios.

EL FUTURO
Como buenos ciudadanos, casi todos los integrantes de Laguna trabajan, muy aparte de hacer música. ¿Cómo logran hacer música en un país donde se apoya poco a las iniciativas peruanas? – les pregunto. “Tienes que trabajar más de 16 horas”, bromea Langberg. Mariano, agrega que es un poco difícil. Que el ambiente llega a ser adverso. Que la lucha es contra la desesperación. “Sin pensar en el tiempo. Ni en el dinero. Ni si quiera en que te estás poniendo viejo. Solo queda seguir pa’ adelante. Apostar a eso todos los años que se pueda. Finalmente, “si no te liga, te pones tu saco y tu corbata” (risas).