Tres cosas te ofrezco: la historia detrás del vals "Alma, corazón y vida"

Cuando Adrián Flores Albán compuso el tema en 1948, cada palabra y cada verso tenían una razón sentimental. Luego, el título se convirtió en lema

Tres cosas te ofrezco: la historia detrás del vals "Alma, corazón y vida"

FERNANDO VIVAS

Hace mucho tiempo que ‘Alma, corazón y vida’ dejó de ser título de vals y mutó en lema, algo así como un análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) del emprendedurismo criollo. No tenemos fortuna pero, aquí viene lo bueno, “tres cositas te ofrezco y nada más: alma para conquistarte, corazón para quererte y vida para vivirla junto a ti”. Reemplacen la segunda persona amada por una noción de patria o gran empresa.

Gonzalo Toledo, en su columna “Déjame que te cuente” (El Comercio del 19/12/1989) recopiló ocasiones en que célebres peruanos citaron el vals: Luis Bedoya Reyes dijo que pondría “alma, corazón y vida” cuando candidateó a la Alcaldía de Lima; Teófilo Cubillas dijo, cuando Perú se clasificó para el Mundial del 70: “Vamos a México, porque estamos jugando con alma, corazón y vida”; y Augusto Ferrando en 1973, cuando narró la carrera triunfal de la yegua Flor de Loto en el hipódromo de Palermo, chilló: “Vamos, viejita linda, no te pares, la carrera es tuya, ponle alma, corazón y vida”.

Pero el “vals”.http://m.elcomercio.pe/tag/17158/vals no es solo arenga, es pathos romántico con fuga de jarana. En la voz de Los Embajadores Criollos, que lo grabaron en 1952 a pedido de su autor, el sullanense Adrián Flores Albán, el ritmo ligero no le quita sentimiento a la pena de amor. Desde entonces, está en el repertorio de todo criollo y ha conocido singulares arreglos: Los Panchos y Lucho Gatica lo bolerizaron, Libertad Lamarque lo gorjeó con candor , Raphael lo cantó con sumo respeto y Django lo llevó a la balada con una particular emoción. Véanlo en You Tube en un concierto en vivo en el Luna Park de Buenos Aires con el público coreando las ‘tres cositas’. Y con Melendi, rockero español, el vals lema se hizo tema pop.

CADA VERSO, UN SENTIDO
Visité a don Adrián en el barrio chalaco de Chicmabamba. A sus 86 años recuerda la historia de la canción, como si fuera ayer, porque es la historia de su primer amor y su primera decepción: “Estaba sirviendo en el Ejército, en Tumbes, en uno de los puestos fronterizos de Casitas. Ahí la conocí, era hermosa, me llevaba un año, era hija de un hacendado y tenía un pretendiente con dinero, por eso lo de ‘no tengo fortuna, pero tres cositas te ofrezco’”. ¿Está viva? ¿Cómo se llama? “No sé si vive, en Sullana siempre me piden que la identifique. Solo te puedo dar el nombre de pila, Eva”. A ella le gustaría saber que inspiró un vals. “Ella lo sabe, me basta con eso”. ¿Y qué paso con ese amor?. “Ferrando me entrevistó en ‘Trampolín’ y me preguntó si me había casado con ella, le respondí que si así hubiera sido no habría canción”. Don Adrián ríe y me recuerda que está felizmente casado y tiene 5 hijos.

¿Dónde estrenó el vals? “Tenía un trió con Óscar Olaya y un amigo Huambachano; lo cantamos en 1948, en una picantería del barrio Buenos Aires, en Sullana”. ¿Y en Lima? “Vine en noviembre de 1949, tiempo después en La Parada oí una grabación, mala, de Teresa Bergamino,con muchas distorsiones. El vals viajó sin que supiera”. ¿Y la versión de Los Embajadores? “Fui a buscar a Rómulo Varillas, se estaba afeitando, agarré una guitarra y lo canté, él dejó de afeitarse y se entusiasmó, me dijo que regresara a las 7 de la noche.

A las 6 ya estaba en la esquina, vi que entraron Carlos Correa y Alejandro Rodríguez, los otros embajadores. Entré yo y él les dijo: ‘Aquí parece que el piurano tiene un vals campeón’”.

Don Adrián no tuvo otro éxito de esta envergadura. “Alma, corazón y vida” le salió del forro, pero cada verso tiene un sentido que parece calculado. “Cuando digo ‘recuerdo aquella tarde, pero no recuerdo ni cómo te vi’ es porque la primera vez sé que era de tarde, pero estaba borracho”. ¡Ja!, yo pensaba que era un requiebro artificial de la letra. ¿Y, fuera de Los Embajadores, qué versión criolla le gusta más? “La de Jorge Luis Jasso. Y de las internacionales, la de Django. Lo conocí en la Feria del Pacífico y me dijo: ‘tu canción me pone los pelos de punta’”. ¿Cuál le disgusta? Duda en responder. Le doy una ayuda, ¿la de Soledad Pastorutti? “Es muy rápida, no me gusta”. Antes de despedirme, canta un amargo tema de protesta que compuso en los 70, “Para que te ubiques”, que no suena mal, pero la historia prefirió su pena de vals y la convirtió en arenga musical.

Escucha aquí a Los Embajadores Criollos entonando “Alma, corazón y vida” y disfruta aquí de la versión de Django.