Corea del Norte amenaza con reiniciar un reactor nuclear

Según expertos, este tipo de medidas buscan que EE.UU. dé ayuda económica a cambio del desarme del país comunista y que el pueblo apoye al dictador

Corea del Norte acaba de prometer que incrementará la producción de material para armas atómicas, lo que incluye reactivar un reactor nuclear apagado hace tiempo. Según analistas, se trata del intento más reciente de Pyongyang por obtener concesiones de Washington al generar temores de guerra.

Un vocero del Departamento General de Energía Atómica norcoreano dijo que los científicos comenzarán rápidamente las labores para “reajustar y arrancar de nuevo” una planta de enriquecimiento de uranio y un reactor de cinco megavatios moderado por grafito que podrían producir cada año el plutonio necesario para una bomba.

El portavoz no identificado dijo que la medida no solo forma parte de los esfuerzos para resolver la aguda escasez de electricidad del país, sino también para “reforzar la fuerza armada nuclear, tanto en calidad como en cantidad”, según un comunicado difundido por la agencia noticiosa oficial norcoreana.

EL REACTOR
Los expertos consideraron el anuncio del uranio como una declaración pública de Pyongyang de que fabricará este mineral altamente enriquecido con el que se podría generar combustible para bombas.

El reactor de plutonio comenzó a operar en 1986 pero fue cerrado en 2007 como parte de las conversaciones internacionales sobre el desarme nuclear, que desde entonces han estado estancadas.

INCERTIDUMBRE
Hasta el momento se desconoce si Corea del Norte ya ha comenzado los trabajos para echar a andar de nuevo su complejo nuclear de Nyongbyon. Los expertos calculan que reactivar el reactor podría llevar de tres meses a un año.

El anuncio norcoreano aumentará los temores de Washington y sus aliados sobre los planes de Corea del Norte de construir un misil con ojiva nuclear capaz de alcanzar Estados Unidos, aunque se cree le llevará años desarrollar esa tecnología.

Las promesas nucleares y una creciente oleada de amenazas en las últimas semanas son vistas como esfuerzos de Pyongyang para obligar a Washington a ofrecerle ayuda económica a cambio de su desarme y para incrementar la lealtad de la ciudadanía hacia el joven líder norcoreano Kim Jong Un al mostrarlo como un poderoso comandante militar.