"No teníamos ninguna esperanza de sobrevivir en Chernóbil"

Ese fue el testimonio de los hombres encargados de construir el sarcófago de hormigón de la planta nuclear

"No teníamos ninguna esperanza de sobrevivir en Chernóbil"

El ucraniano Sergiy Umanets, que formó parte de la brigada de contención de la fuga radiactiva de Chernóbil recordó hoy en Madrid, 25 años después de la tragedia, que tras la catástrofe los trabajadores de la central nuclear no albergaban ninguna esperanza de vida.

“No teníamos ninguna esperanza de sobrevivir. Nosotros trabajábamos debajo de la tierra y veíamos a los que estaban fuera. Éramos conscientes de todo, pero ninguno creíamos que íbamos a sobrevivir a aquello”, explicó Umanets a EFE.

El “liquidador”, como se llamó a quienes construyeron el sarcófago de hormigón que contuvo la fuga radiactiva de Chernóbil, trabajaba en la Central Nuclear de Ucrania del Sur cuando se produjo el accidente, el 26 de abril de 1986.

Dos semanas después se alistó “voluntariamente” en el grupo de trabajadores que improvisó el Gobierno para reducir los efectos de la fusión nuclear.

Decidió hacerlo así ante el temor de que el ejército pudiera obligarle a acudir sin ningún tipo de compensación, que sí llegó a pactar con sus superiores en la central en la que prestaba sus servicios habitualmente.

Umanets, de 59 años, estuvo reforzando la superficie del reactor dañado en Chernóbil durante 27 días, periodo tras el cual vio como dos de las personas que le habían acompañado en esa tarea murieron a consecuencia de la radiación.

A él no le han quedado secuelas físicas y ya ha superado la debilidad y la palidez de piel que sufrió puntualmente tras el accidente.

Recuerda con temor la experiencia vivida en Chernóbil, pero después de 25 años considera superada la tragedia a nivel personal, y tiene la esperanza de que jamás vuelva a pasar algo por el estilo. “Chernóbil fue una lección para todos”, sostiene.

Sobre el accidente de la central nuclear japonesa de Fukushima, considera que “ha sido más trágico”, porque explotaron hasta tres reactores y se originó por un desastre natural, mientras que en Ucrania, la causa fue un fallo humano.

“Sigo las noticias y considero la situación de Japón como muy trágica y difícil”, señaló.

CHERNÓBIL 25 AÑOS DESPUÉS
Umanets fue uno de los invitados del Centro de Participación e Integración Hispano-Ucraniano, que conmemoró con un coloquio y una exposición fotográfica el 25 aniversario del accidente de Chernóbil.

También el Proyecto EQUO y Ecologistas en Acción aprovecharon la fecha para debatir sobre la oportunidad de mantener la explotación nuclear como recurso energético.

El exdirector de Greenpeace en España y en la actualidad al frente de EQUO, Juan López de Uralde, destacó que el accidente de Chernóbil supuso “un antes y un después” en la percepción que la sociedad tenía de la energía nuclear.

“La inestabilidad es un problema intrínseco de las centrales nucleares”, enfatizó Urralde, quien adelantó a Efe su intención de proponer un plan de desarrollo cien por cien de energía renovables para 2030.

La catástrofe ucraniana ha provocado en estos 25 años alrededor de 500.000 muertes de manera directa o indirecta sólo en territorio de la antigua Unión Soviética, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).