Papa Francisco confesó haber trabajado de seguridad en un bar

El pontífice también reveló que su vocación de ayudar a otros nació cuando enseñaba literatura y psicología

Papa Francisco confesó haber trabajado de seguridad en un bar

Antes de ser papa, fue obispo, mucho antes que eso sacerdote. Nadie imaginaría que antes de ordenarse en la Iglesia Católica, el Santo Pontífice Francisco Bergoglio habría trabajado como *seguridad de un pub en Argentina. Esta revelación salió del mismo Francisco.

De la manera más natural y espontánea, el pontífice compartió anécdotas de su vida que explican cómo se convirtió en un fiel creyente de Dios. Las revelaciones de Bergoglio se produjeron frente a un íntimo y acogedor auditorio en la Iglesia de San Cirilo, ubicado en un barrio de los suburbios de Roma.

De acuerdo al sitio CatholicNews.com, el Papa contó también que su labor como profesor de literatura y psicología le enseño cómo reincorporar a la Iglesia a los feligreses que se hayan alejado de ella.

Francisco recibió distintos grupos de personas, desde adultos y jóvenes que asisten a misa en San Cirilo; a niños y adolescentes que están por tomar los sacramentos de la Comunión y Confirmación, respectivamente. De ellos recibió todo tipo de preguntas. Como por ejemplo: ¿Te hizo sentir nervioso saber qué sería Papa? ¿Imaginabas que llegarías a serlo?

Francisco contó que fue una gran sorpresa para él ser elegido como el favorito en el Cónclave. “Para el Señor, los favoritos son los niños”, dijo para después agregar que en su juventud él nunca soñó que sería el sucesor de San Pedro, ni que se ordenaría como sacerdote, ni que llegaría hasta el Cónclave”, reportó desde El Vaticano, el diario “L’Osservatore Romano”.

“¿Estuve nervioso, o ansioso? Un poco, sí, pero todos fueron muy agradables conmigo. Aún así tener muchas personas delante tuyo es ciertamente intimidante”, reveló el Papa, haciendo alusión a lo nervios que sintió al celebrar su primera eucaristía.

MENSAJE PARA SER FELIZ
Antes de retirarse de la Iglesia San Cirilo, el Papa Francisco destacó que era importante “ser agradable, y bueno, pero sobre todo buen ejemplo para otros”.

Al preguntarle cómo lograr esto, Francisco dijo: “recen todo el tiempo, no hablen mal de otros porque el chisme destruye amistades. Y siempre saluden con cordialidad a las personas, siempre con una sonrisa”, enfatizó.