Un viagra urbano, por Jorge Ruiz de Somocurcio

Para enfrentar las desigualdades el nuevo gobierno de la ciudad tiene que ser concertador y convocante.

Un viagra urbano, por Jorge Ruiz de Somocurcio

Para el columnista, Lima requiere un alcalde que sepa qué solucionar y plantee cómo. Y que, además, pueda concertar. (Foto Referencial / El Comercio).

La campaña lo necesita. Me presté el título de “El Espectador” de Colombia, del último 6 de agosto. Creo que viene al caso. Coincido con aquellos que no estén convencidos de que el 45% de intención de voto duro que tiene Castañeda, no garantiza lo que Lima necesita. Castañeda es un alcalde contratista y huidizo.

Jamás enfrentó ningún problema. Ni con los ambulantes ni con los transportistas ni con los invasores del mercado mayorista de Santa Anita ni con los invasores de tierras. Su gestión fue contratar algunos cuantos proyectos que nunca serán suficientes.

Si Castañeda no es lo que Lima requiere. ¿Pues quién de los 12 restantes candidatos puede ser la figura que salve Lima?

Se acortan los plazos y todos confían en que la diosa fortuna se les aparecerá en los últimos días. Pero el elector indeciso quiere percibir señales serias, especialmente los 5 millones o 6 millones de limeños que viven en Lima norte, este y sur.

Hay 2 grandes pasos para enfrentar la ciudad: el primero, la participación indispensable del Gobierno Central y la inversión privada. Lima incuba enormes desigualdades. Más de 1 millón de personas sin agua y desagüe. Casi 2 millones sin vivienda digna y en condición de pobreza. El peor sistema de transporte en América Latina; inseguridad; insuficientes espacios públicos

Para enfrentar las desigualdades el nuevo gobierno de la ciudad tiene que ser concertador y convocante y así no ha sido Castañeda.

Un segundo paso del camino: reinventar Lima. Recrear la ciudad, pero elaborando una red de espacios públicos, bibliotecas, recreación, nuevos sistemas de movilidad, agricultura urbana, playa en todo el litoral, renovación urbana, patrimonio recuperado. ¿Cómo se financia? Con más recursos para la ciudad, pero hay que saber cómo conseguirlos.

El miércoles 27, en una Audiencia de El Comercio con todos los partidos, fue evidente que un buen número de candidatos ha hecho un esfuerzo para pensar el futuro de Lima.

Se han dado coincidencias en temas como la defensa de los valles, del patrimonio histórico, consolidar los subcentros norte y sur de Lima y promover un borde costero desde Pucusana hasta Ancón. Sin embargo, el énfasis se mantiene en el “hay que hacer”. Falta el “cómo hacer”. Falta visión de proyectos estratégicos. Me temo que de llegar al poder se tomarán, como Villarán, dos años aprendiendo gestión de la ciudad. 

Se necesita asumir que: a) El planeamiento de ciudad deber ser concertado entre sociedad civil, sector privado y Gobierno Central, con metas concretas y la única garantía de cumplimiento es una nueva estructura de gobierno. b) El financiamiento es clave, Lima debe tener un canon como sede institucional nacional. c) Lima es cada vez más hostil. Requiere de valores indispensables de convivencia urbana y ciudadanía. De lo contrario Lima va camino a ciudad nueva rica, pero viviendo en la ley de la selva. Estamos en cuenta regresiva.