"La defensoría no debe limitar, sino extender sus actividades"

Enrique Mendoza responde por qué debería ser elegido defensor del Pueblo y cuál es su plan para esa institución

"La defensoría no debe limitar, sino extender sus actividades"

Enrique Mendoza fue presidente del Poder Judicial. (Foto: Giancarlo Shibayama/ Archivo El Comercio)

— ¿De asumir el cargo, qué propuestas puntuales tiene para la defensoría?
La defensoría tiene una receptividad de asuntos que no tiene otra institución. Debe haber un acercamiento y un aprovechamiento de este recojo de quejas que se han transformado en más de 150 informes defensoriales. Sin embargo, lo que se ha obtenido al respecto a lo largo de veinte años no es muy importante y se podría aprovechar más para no solo recoger reclamos, sino que sirvan para mejorar el servicio del Estado. 

— ¿Qué carencias urgentes identifica en la entidad y cómo piensa atenderlas?
La defensoría no debe limitar, sino más bien extender sus actividades y además reforzarlas en sectores que no han recibido mayor atención, por ejemplo, los casos de salud mental, de contaminación de ríos y bahías. Y no hay que dejar de lado poblaciones subestimadas como la penitenciaria. 

— ¿Qué plantea para que el presupuesto de la defensoría, que es insuficiente, cubra la atención de toda la población?
Una dirección general del Ministerio de Justicia de los defensores de oficio tiene 150 millones de soles de presupuesto, mientras que la defensoría tiene 55 millones. Hablo de las proporciones que merece una institución tan importante. Un mejor presupuesto permitirá pagar mejor a los adjuntos, al personal, y ampliar actividades.

— ¿Haría algún tipo de recorte en la entidad?
No, más bien debe ampliarse la actividad en sectores como el medioambiental. Sí deben revisarse procedimientos buscando la eficiencia, pero recortes no.

— La defensoría cumple 20 años y casi la mitad de su existencia ha tenido defensores interinos. ¿Debe el defensor seguir siendo propuesto por los partidos políticos en el Congreso?​
Yo creo que sí. Aunque también ha habido interés de mantener interinos, yo no cuestiono la forma de elección, sí cuestiono que no haya habido consenso en otras oportunidades, parece que ahora hay la voluntad de llevar adelante la designación.  

— ¿Hay forma de garantizar su autonomía?
Para mí, un punto básico y esencial para la naturaleza y buen funcionamiento de la defensoría es su autonomía frente al Estado y a los partidos políticos [lo apoya Alianza para el Progreso]. Yo estoy acostumbrado a tener autonomía porque provengo del Poder Judicial, y he emprendido otras actividades relacionadas con la transparencia como el Pacto Ético en el JNE. 

— ¿Sería usted un defensor que opine sobre temas de coyuntura política?
Creo que sí. El papel del defensor es la defensa de los derechos fundamentales. Entonces, cuando hay un debate público de índole político que afecte los derechos fundamentales, el defensor tiene que opinar.   

— ¿Qué experiencia de trabajo tiene en temas de derechos humanos?
He defendido los derechos de la mujer en situaciones de divorcio, en las uniones de hecho. También los derechos políticos, de participación, derechos ambientales en procesos judiciales. Además, derechos de menores, de familias en situación de vulnerabilidad, y en el JNE la representación de etnias en listas electorales.

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