"Hay que garantizar el trabajo descentralizado de defensoría"

Samuel Abad responde por qué debería ser elegido defensor del Pueblo y cuál es su plan para esa institución

"Hay que garantizar el trabajo descentralizado de defensoría"

Samuel Abad es abogado constitucionalista. (Foto: Archivo El Comercio)

— ¿De asumir el cargo, qué propuestas puntuales tiene para la defensoría?
Veinte años después y ante un nuevo contexto, se requiere un impulso rescatando lo realizado. Hay que fortalecer su institucionalidad y modernizarla. Se debe convocar a concurso para elegir a los siete adjuntos cuyo plazo de tres años ha vencido, además de fortalecer la meritocracia y la especialización; fortalecer el trabajo descentralizado de sus oficinas, privilegiar la protección de los derechos humanos.  

— ¿Qué carencias urgentes identifica en la entidad y cómo piensa atenderlas?
El nombramiento de adjuntos titulares, revisar y sustentar el presupuesto institucional 2017, y actualizar el plan de trabajo con prioridades de una gestión enfocada en resultados y al servicio de las personas.

— ¿Qué plantea para que el presupuesto de la defensoría, que es insuficiente, cubra la atención de toda la población?
Hay que garantizar su trabajo descentralizado, financiar sus actividades prioritarias como la implementación del mecanismo de prevención de la tortura y dotar de mejores condiciones de trabajo al personal. No se explica que el presupuesto del 2016 haya sido menor al del 2015. Se requerirá una coordinación estrecha con el Ejecutivo y el Congreso.

— ¿Haría algún tipo de recorte en la entidad?
En absoluto. Hay que fortalecer al equipo defensorial y revitalizar la mística del trabajo institucional. La defensoría no es una persona, es un equipo. 

— La defensoría cumple 20 años y casi la mitad de su existencia ha tenido defensores interinos. ¿Debe el defensor seguir siendo propuesto por los partidos políticos en el Congreso?​
No hay sistema perfecto. La elección por dos tercios del Congreso le brinda legitimidad democrática. Las fuerzas políticas tienen el reto de asumir un compromiso democrático y de elegir a una persona que garantice la autonomía de la institución. 

— ¿Hay forma de garantizar su autonomía?
La convocatoria por invitación [tiene el respaldo del Frente Amplio] es una de las dos modalidades de elección previstas por la ley. La trayectoria personal y experiencia de trabajo acreditan nuestra independencia frente al poder político y económico. Sin autonomía no hay defensoría.  

— ¿Sería usted un defensor que opine sobre temas de coyuntura política?
El defensor del Pueblo no es un analista político. Debe centrarse en temas trascendentes para la ciudadanía. Le corresponde fijar posición cuando un tema de coyuntura guarde vinculación con sus funciones.  

— Sus críticos dicen que su designación significaría un conflicto de intereses pues  trabaja para el Estudio Echecopar. 
El estudio no patrocina a Yanacocha. De tener el honor de ser elegido, asumiré el cargo con independencia, no influirá en absoluto haber pertenecido a uno de los más importantes estudios del país, donde he defendido casos de discapacidad, adultos mayores y libertad de expresión. Actuaré con autonomía y transparencia. 

LEE TAMBIÉN...