No solo Cenaida: los otros casos de blindaje en el Congreso

La ex voleibolista se salvó de la suspensión de 120 días gracias a los votos de Gana Perú, Perú Posible y el Apra

No solo Cenaida: los otros casos de blindaje en el Congreso

Los blindados. No solo Cenaida Uribe fue librada de investigación. Hay otros casos igual de cuestionables. (Foto composición: Fernando Lozano)

SEBASTIAN ORTIZ MARTÍNEZ @Shebas07

La legisladora nacionalista Cenaida Uribe estaba muy tranquila ayer cuando llegó al Congreso. Incluso, dijo que acataría sin objeciones lo que determine la Comisión de Ética sobre la acusación que pesaba sobre ella por presuntamente ejercer presión para favorecer económicamente a la empresa Punto Visual.

La calma de la ex voleibolista se debía, al parecer, a que su bancada y sus aliados de Perú Posible ya tenían un acuerdo para librarla de una suspensión de 120 días. Incluso, el aprista Mauricio Mulder que suele votar a favor de las sanciones esta vez optó por mandar al archivo el informe técnico que sugería una sanción para Uribe.

A raíz de este hecho, el pastor Humberto Lay renunció a la comisión y explicó que esta clase de blindaje tiene su origen en la modificación del número de integrantes en Ética, que pasó de siete a quince miembros. Pero este no ha sido el único caso de blindaje en nuestro Parlamento. A continuación otros casos:

1. GAGÓ Y COPY DEPOT
Días antes de que se vote el informe de la secretaría técnica de la Comisión de Ética, el fujimorista Julio Gagó puso en marcha su estrategia para evitar ser suspendido por 120 días. Cuestionó el origen de los audios, en los que se le escucha dar órdenes a sus trabajadores para que le vendan maquinarias de oficina al Estado por la empresa Copy Depot y ya no por Jaamsa. Es decir su compañía seguía negociando con el sector público pese a que existe un impedimento en la ley.

Pese a estas pruebas, el legislador solidario Martín Belaunde solicitó una cuestión previa con el fin de pedir información más detallada del peritaje que se hizo a los referidos audios. La medida fue aprobada con los votos de los fujimoristas, de Alberto Beingolea (PPC-APP), Mulder (Concertación Parlamentaria) y el propio Belaunde (SN). Con ello se le dio más tiempo a Gagó para respirar tranquilo. Tres semanas después todavía no hay luces de un nuevo informe.

2. OMONTE TAMBIÉN SE SALVÓ
A pesar de que la secretaría técnica de Ética recomendó abrir investigación a la congresista y ministra de la Mujer, Carmen Omonte, por ser la titular de una concesión minera en Huánuco, los miembros de la Comisión de Ética decidieron rechazar la recomendación. De esta manera, la peruposibilista evitó un proceso indagatorio que pudo generar su suspensión e incluso su salida del Gabinete Cornejo.

3. A LA ESPERA DE RENÁN
En otra comisión, la de Levantamiento de Fuero Parlamentario, se blindó al peruposibilista Renán Espinoza. Según advirtió en ese momento el legislador pepecista Javier Bedoya de Vivanco, el grupo decidió solicitar la prescripción del proceso contra el ex alcalde de Puente Piedra.

Cuando Espinoza era alcalde de Puente Piedra, llenó ese distrito con propaganda electoral pagada por el municipio. Por ello, agregó, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) lo multó y le pidió retirar los afiches y carteles que colocó. Sin embargo, el ex burgomaestre puso nueva publicidad y el Poder Judicial intervino ante la acción de desacato.

4. CHEHADE EVITÓ DESTITUCIÓN
En enero del 2012, el voto del congresista Yehude Simon literalmente salvó al nacionalista Omar Chehade de afrontar una acusación constitucional, que pudo llevarlo a perder su curul a raíz del Caso Andahuasi. El informe de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales preparado por la pepecista Pérez Tello era contundente: recomendaba la destitución de Chehade. A favor votaron 12 y en contra 13, el voto del ex primer ministro fue vital para salvar al también ex procurador.

5. OTRO NACIONALISTA LIBRADO
Al nacionalista Rubén Coa también lo salvaron. En setiembre del 2012, el pleno del Congreso rechazó suspenderlo por 30 días sin goce de haber por haber sido sorprendido ebrio y en compañía "de dos damicelas", según el mismo Coa, en una discoteca en Cusco.

El nacionalista junto a otros seis sujetos agredió a un hombre de prensa, para luego escapar por la puerta trasera del night club.