La campaña presidencial está más farandulizada que nunca

Durante las últimas semanas, los candidatos han aparecido en programas de espectáculos. Bailaron, cocinaron e incluso dejaron a entrar a la ‘Urraca’ a sus hogares

SEBASTIAN ORTIZ MARTÍNEZ @Shebas07
Redacción Online

Dejando las propuestas de lado para (de) mostrar que sí tienen carisma y en, algunos casos, buen ritmo, los candidatos a suceder a Alan García en Palacio han aterrizado en las últimas semanas de la campaña en programas de farándula en busca del voto del ama de casa, de las seguidoras de “Magaly TV”, de los jóvenes y de los que disfrutan el cine y la gastronomía.

A excepción de Ollanta Humala de Gana Perú, quien hasta el momento no ha aparecido en un espacio de TV de este corte, los postulantes llamados ‘grandes’, por su aceptación en las encuesta, se han paseado en diferentes shows cocinando, cantando y abriendo las puertas de su hogar. Aquí un recuento.

TOLEDO, LOS AMORES Y LA URRACA
El último lunes Alejandro Toledo (Perú Posible) asistió al set de “Amor, amor, amor”, en Frecuencia Latina. Aquí, en primer lugar, respondió a las preguntas preparadas por la producción del programa y hechas por personajes del espectáculo. Por ejemplo, Farid Odé, conocido en ‘Chollywood’ por no trabajar, le pidió que dé una explicación de cómo generaría empleo. Otra interrogante llegó por parte de Antonio Rodríguez, ‘Toñizonte’, quien le preguntó si promoverá el matrimonio entre homosexuales.

Luego el ex presidente se animó a cocinar en vivo un cebiche bajo la supervisión de Sonia Bahamonde y su esposo Freddy Guardia, dueños de la popular cebichería Sonia de Chorrillos. Después le pidió a Rodrigo Gonzales, ‘Peluchín’, y Sofía Franco darse un piquito para terminar cantando un tema de los Hermanos Gaitán. Todo un showman el líder de la chacana.

Dos días después, Toledo Manrique le abrió las puertas de su casa de Camacho a la periodista Magaly Medina, a quien hizo entrar hasta su habitación, donde, según refirió, nadie a excepción de él y su esposa Eliane Karp había estado. Dentro del hogar del ‘sano y sagrado’ se puedo observar una pintura en la que él es el inca Pachacútec y decenas de fotografías familiares (ni una de Zaraí a la vista).

Ah, el ex presidente estuvo en un programa de cine, como el que conduce Verónica Ayllón (“De Película”) en ATV.

EL ‘GRINGO’ CRIOLLO
Si hay un candidato que ha ido a casi todos los programas, periodísticos y faranduleros, ese es Pedro Pablo Kuczynski, de Alianza por el Gran Cambio. El ex ministro de Economía y Finanzas ha estado con Verónica Ayllón, tocó la flauta en “Enemigos Públicos”, bailó reggaetón con Carlín en “la noche es mía”, estuvo al mediodía con Johanna San Miguel en “Lima Limón” y, al igual que su ex socio político, dejó entrar a la ‘Urraca’ a su casa.

Sin dudas una de las presentaciones más recordadas del popular PPK fue la que tuvo en “La noche es mía”, donde probó que por más ‘gringo’ que le puedan decir que es, también tiene a un criollo dentro. Se vaciló, cocinó, y bailó desde un carnaval arequipeño hasta el “Bon Bon”, de Pitbull, con sus nalgadas incluidas.

Para Magaly, Kuczynski tocó el piano y preparó huevos revueltos. En esta parte de la entrevista recordó el episodio donde una mujer en el Callao le cogió los genitales, que antes revivió en “El especial del humor” con las ‘pitucas de La Molina’.

EL LOMO SALTADO DE KEIKO
A inicios de marzo, la legisladora y candidata presidencial de Fuerza 2011, Keiko Fujimori, estuvo en el programa de Verónica Ayllón, a quien le contó que su padre, el ex mandatario Alberto Fujimori, había pensado irse del Perú antes de las elecciones de 1990, pero que al final se animó a postular y si perdía contra Mario Vargas Llosa, se iba. Al final estuvo 10 años y pico más hasta que se fue a Tokio, desde donde renunció a la Presidencia de la República.

La ex primera dama sostuvo en “De Película” que el divorcio de sus padres fue por culpa de ambos, no solo por su padre, como se especula hasta el día de hoy. Además, relató cómo fueron los inicios de su relación con Mark Vitto, su esposo y padre de sus dos hijas. “Kiara ya me pregunta por qué su abuelito no puede ir con ella al zoológico, yo solo le respondí que él cuida mucho su casa y que no puede salir”, dijo.

En la cocina de su casa, con Mauricio Fernandini, Keiko negó que durante un eventual gobierno suyo se vaya a repetir la palabra “disolver”, con lo que descartó un autogolpe de Estado y preparó un lomo saltado, que para el paladar del conductor de “20 lucas” no estuvo nada mal. Este lunes la nueva líder del fujimorismo estará con Magaly Medina.

CASTAÑEDA EN EL CONFESIONARIO
Al igual de PPK, Luis Castañeda Lossio de Solidaridad Nacional asistió, primero, a “Lima Limón” y luego al set de Carlos Carlín. En el programa del mediodía, el ex alcalde de Lima coqueteó con Johanna San Miguel, permitió que le busquen novia y definió a su mujer ideal: una buena persona, inteligente y, sobre todo, compresiva.

Sin embargo, evadió y prefirió quedarse callado al ser consultado sobre la rubilinda dama que lo acompañó al debate presidencial, organizado por el JNE. Días después se supo que su “amuleto” era María Sol Corral, vicealcaldesa de Quito.

En la noche, el candidato de SN se confesó con Carlín, a quien casi le dice Juan Luis en alusión al arzobispo de Lima y después, en una cocina improvisada, elaboró una causa de atún. Para esta parte contó con el apoyo de su hijo menor Darío.

Un mes antes de estas dos entrevistas con los ex pataclaun, el ex burgomaestre se refirió a su divorcio con Verónica Ayllón. “Mira, uno se casa para no divorciarse, lamentablemente suceden incompatibilidades y se opta por esa opción, nunca hubiera querido divorciarme. Se dio en términos cordiales”, acotó. Un lado que nunca había mostrado el solidario.

ARMA DE DOBLE FILO
Si bien los postulantes a la presidencia prefieren ir a este tipo de programas, que por decirlo de alguna manera son más ‘light’ y les permiten mostrar su parte humana (y en algunos casos ‘ridícula’) sin responder preguntas incómodas políticamente hablando, esta se puede transformar en una arma de doble filo, ya que por intentar ganar votos con humor y rompiendo el hielo se puede caer en lo absurdo y el candidato, serio y respetado, puede llegar a proyectar una imagen de un payaso que, como lo señala un hashtag en nuestra tuitósfera, haría #todoporganarunvoto.