¿Cómo actuó el gobierno de Toledo en secuestro del VRAE en el 2003?

El ex mandatario detalló en junio de ese año que se negoció con subversivos, pero con el objetivo de ganar tiempo para lograr liberación de trabajadores de empresa Techint

¿Cómo actuó el gobierno de Toledo en secuestro del VRAE en el 2003?

SEBASTIAN ORTIZ MARTÍNEZ @Shebas07
Redacción Online

La madrugada del lunes 9 de junio del 2003, 62 terroristas de Sendero Luminoso ingresaron al campamento satélite de la empresa Techint, ubicado en la provincia ayacuchana de La Mar. Allí tomaron como rehenes a 71 personas, entre ellas ocho extranjeros y tres agentes de la Policía Nacional. La mayoría de ellos trabajaba en la construcción del gasoducto de Camisea.

Treinta horas después del plagio, los subversivos abandonaron en la zona de los valles Apurímac y Ene (VRAE) a los secuestrados. Según afirmó el entonces ministro de Defensa, Augusto Loret de Mola, los senderistas optaron por esta opción al ver que las Fuerzas Armadas cubrieron sus posibles rutas de escape.

El gobierno del presidente Ollanta Humala enfrenta una situación similar, porque desde el lunes una columna de Sendero Luminoso, liderada presuntamente Carlos Quispe Palomino ‘Gabriel’, mantiene en cautiverio a 36 colaboradores del proyecto Camisea.

Hoy el ministro de Justicia, Juan Jiménez Mayor, dijo que no negociarán con terroristas, lo que trae al recuerdo cómo enfrentó esta emergencia la administración toledista.

NO FUE RESCATE, SINO LIBERACIÓN
La noche del miércoles 11 de junio, horas después de que los rehenes de Techint fueran hallados sanos y salvos, Loret de Mola se presentó ante el Congreso. En el pleno, el entonces ministro de Defensa precisó que no fue un rescate, sino una liberación que tuvo como prioridad la vida de las personas plagiadas.

“No fue como el caso de la residencia del embajador del Japón sino una liberación ante la extremada presión de las fuerzas del orden y ante el cerco que iba estrechándose”, aclaró, se lee en el archivo periodístico de El Comercio.

Reconoció que sí hubo negociaciones con los senderistas por medio de dos agentes de la Policía Nacional y el jefe de seguridad de la empresa Techint. Aseguró que estas tratativas fueron parte de una estrategia que permitió ganar tiempo para que 240 militares de las fuerzas especiales establecieran un cerco en forma de abanico, mientras que la PNP se situó en las vías y trochas de acceso.

Explicó que dio la orden a las FF.AA. de no tener contacto físico con los terroristas, quienes se llevaron del campamento de Techint mil kilos de explosivos. Agregó que hasta que no tuvieron la certeza de que los rehenes no estaban libres no iniciaron la persecución de los senderistas.

TOLEDO RECONOCIÓ NEGOCIACIONES
Dos días después de la presentación de Loret de Mola, el ex presidente Toledo visitó el campamento de la empresa Techint. En el lugar respaldó lo dicho por su ministro de Defensa y admitió que su gobierno sí negoció con el grupo de Sendero Luminoso que secuestró a 71 personas, pero con el objetivo de ganar tiempo para lograr su liberación.

“¿Se negoció? Sí. Eso nos permitió liberarlos con vida, sanos y salvos”, refirió el mandatario de esa época. Ayer Toledo dijo que el gobierno de Humala no puede negociar con terroristas y que la democracia no puede ser rehén de la subversión.

“SOLO QUEDA NEGOCIAR”
Por su parte, el analista en temas de narcotráfico y terrorismo Jaime Antezana señaló que en junio del 2003, las negociaciones que se realizaron con los senderistas fueron hechas en su mayoría por la empresa Techint y que la participación del gobierno toledista habría sido mínima.

“En el 2003 no hubo negociación directa del gobierno [de entonces] con Sendero. Los que negociaron fueron representante de la empresa, por eso es que se liberó a los trabajadores en cuestión de horas”, agregó en comunicación con elcomercio.pe.

En referencia a la actual crisis, Antezana dijo que el único camino que queda es el de las tratativas, porque es casi imposible que las FF.AA. realicen una operación de rescate exitosa. Es decir, que permita rescatar con vida a los rehenes y capturar a los terroristas que los mantienen cautivos.