¿Cómo amaneció el país al día siguiente del autogolpe del 5 de abril?

Alberto Fujimori despachaba en el Pentagonito mientras los militares se apoderaban de las calles y restringían la labor de la prensa. ¿Qué dijeron Fernando Belaunde y Vargas Llosa?

Un día como hoy hace veinte años, después del autogolpe de Alberto Fujimori, el país estaba polarizado. En las redacciones de los medios de comunicación se respiraba incertidumbre y tensión; y en las calles una mayoría de limeños aplaudía la medida. Mientras que la clase política, entre ellos el ex presidente Fernando Belaunde, condenaba el denominado Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional y pedía la vacancia de Fujimori.

Este último ya no despachaba en Palacio de Gobierno, lo hacía desde el cuartel general del Ejército, Pentagonito, a donde también llevaba a sus hijos. La prensa informó que al día siguiente del autogolpe se reunió dos veces con su Gabinete Ministerial y altos mandos castrenses, entre ellos el comandante general de la época, Nicolás Hermoza Ríos.

Trascendió que en esas reuniones su canciller Augusto Blacker Miller le dio cuenta sobre la reacción internacional frente a la disolución de nuestro Congreso y el cierre del Poder Judicial.

Esa mañana Fujimori también fue un momento a Palacio de Gobierno, donde saludó a un grupo de niños de un asentamiento humano que asistió al cambio de guardia, el mismo que se desarrolló con normalidad.

Pero la situación era otra más allá de las rejas de la Casa de Pizarro.

“En la sede del Ejecutivo se observó un clima de tensión, con una Plaza de Armas totalmente acordonada por efectivos militares, que inclusive, restringieron el acceso de algunos medios de comunicación y el desplazamiento de periodistas por los alrededores”, informó un diario local sobre ese día.

QUÉ DECÍA FUJIMORI
En su primer pronunciamiento ante la prensa nacional y extranjera, a menos de 24 horas de su denominado Manifiesto a la Nación, Fujimori negó que haya perpetrado un golpe militar.

“Se trata de un cambio de rumbo que recoge la voluntad y la aspiración del pueblo peruano, porque se ha restablecido y recuperado la verdadera legitimidad”, aseveró, a la vez que invitaba a los hombres de prensa y encuestadoras para que le pregunten al ciudadano común su opinión sobre las medidas.

Fujimori se sentía respaldado por la población porque una encuesta de la época arrojó que un 80% de limeños estaba a favor de la disolución del Congreso.

Y es que tras el golpe, los militares intervinieron los medios de comunicación independientes para “verificar la información que iba a publicarse al día siguiente”, a fin de “evitar malas interpretaciones”.

A los canales de televisión no se les permitió grabar ni difundir imágenes del desplazamiento de tanques y la retención de personas incómodas al régimen en sus propias viviendas.

LAS REACCIONES
Desde Berlín, Mario Vargas Llosa, que dos años atrás había perdido las elecciones presidenciales frente a Fujimori, declaraba a la agencia EFE horas después del autogolpe: “Pienso llamar a todas las puertas para lograr el respaldo internacional, que permita hacer una presión fuerte y decisiva sobre los golpistas con el fin de que tengan que dar marcha atrás”.

Mientras que el ex presidente Fernando Belaunde le envió una misiva al presidente del Senado, Felipe Osterling, a través de la cual condenada las acciones de Fujimori.

“El golpe de Estado perpetrado anoche por el ingeniero Alberto Fujimori ha destruido su título legal y, por tanto, ha dejado de ser presidente constitucional de la República. Incluso, consideró que el presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Ramírez del Villar, debía oficializar “la vacancia” de Fujimori.

Otros pronunciamientos en contra fueron de parte de partidos políticos como Acción Popular, del Colegio de Abogados de Lima, la Asociación de Radio y Televisión, y los gremios periodísticos. A favor se pronunciaban los oficiales en retiro de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional y, por supuesto, Cambio 90, el partido de gobierno.

LA HISTORIA JUZGÓ
En noviembre del 2007, 15 años después del autogolpe, la Sala Penal Especial Suprema sentenció al Gabinete Ministerial que avaló esta medida por afectar el régimen democrático y el Estado de derecho en el país.

El ex ministro Juan Briones fue condenado a 10 años de cárcel. Jaime Yoshiyama, Carlos Boloña, Absalón Vásquez y Víctor Joy Way, entre otros, a cuatro años de prisión condicional.

La fiscalía denunció en su momento a Fujimori por este delito, pero al no haber sido uno de los motivos de su extradición de Chile, ya no podrá ser juzgado por esta causa.