Cuculiza: “Si yo fuera ministra de la Mujer, habría renunciado”

Ex titular del sector en el gobierno fujimorista habló del actual Mimdes. De otro lado, dijo que las esterilizaciones forzadas fueron un pecado

Cuculiza: “Si yo fuera ministra de la Mujer, habría renunciado”

MILAGROS LEIVA GÁLVEZ
El Comercio

Empeñada en sacar leyes que protejan a las mujeres del maltrato, Luisa María Cuculiza nos recibe hablando sin anestesia previa. Esta es su reflexión sobre el Ministerio de la Mujer.

Usted está pidiendo 15 años de cárcel sin beneficios a los hombres que maten a las mujeres.
Así es, a los hombres que matan a las mujeres que son parejas eventuales, porque para los otros: esposos, concubinatos o pareja entre los dos, por tiempo, eso ya está penalizado. Lo que no está penalizado es que, por ejemplo, una niña se enamora de un X por dos o tres meses y ese X a la primera le mete una pateadura… Me dejas y te mato, mía o de nadie. Como si la mujer fuera un objeto privado de este hombre. Estos 15 años son para parejas nuevas, que no han tenido relaciones prolongadas ni mucho menos.

¿No es exagerado pedir 15 años?
No, ¿no es exagerado matar a una chica –como lo que acaba de pasar en Chincha– de 16 años porque no quiso seguir con el hombre?

Los estudios dicen que doce mujeres mueren al mes en el Perú.
Son los casos denunciados y pasa en todos los sectores. No vayas a creer que solo en bajo, mediano, alto. Quizá en el sector más alto de la clase social más alta, la violencia es más alta. No te imaginas todos los casos que yo tengo. Por eso es que lucho todos los días de mi vida.

¿Cuál es el caso de violencia que le ha sorprendido más?
Una chica que vino de Puno. Su pareja, porque la vecina le dijo que le sacaba la vuelta, le metió un tizón de palo encendido en la vagina. Si tú ves a esa mujer quemada, es una cosa espantosa. Ese hombre no tenía ni siquiera orden de captura porque la lesión no era de muerte. Hice el seguimiento hasta que ese hombre terminó en la cárcel. El próximo domingo saldremos las mujeres para que ninguna mujer muera como pollo.

Usted fue ministra de la Mujer. ¿Qué cree le ha pasado a la ministra Aida García Naranjo?
¡Qué le habrá pasado! Yo creo que la falta experiencia en el manejo de los programas porque técnicamente no es mala la ministra. Maneja bien las cifras, pero en el acercamiento a la gente ha pecado. Y otro error muy grande es entrar a un ministerio y botar a los técnicos. No puede decir que todo lo anterior era malo, tampoco es así. Cuando entré al ministerio encontré catorce gerencias; solo a un gerente le dije que se fuera porque no se quería acoplar a mi trabajo. Con el resto trabajé sin conocerlo. Vi sus programas, su trabajo y me quedé con ellos. ¿Qué ha pasado ahora? Supongo que han botado a los técnicos, han botado a los ingenieros de alimentación. Han sacado a toda la gente. Eso no se puede hacer.

Los congresistas de Gana Perú han dicho que de ninguna manera un ministro tiene la culpa de un mal manejo administrativo.
Yo no digo que tiene responsabilidad penal ni mucho menos. Pero la responsabilidad más que política, la responsabilidad como persona, como ser humano. La sensibilidad, te podría decir.

¿Usted hubiera renunciado?
No me hubiera pasado eso definitivamente. Yo estuve en todos los lugares donde se han suscitado problemas, gracias a Dios nunca se me murió nadie. Yo era exagerada en fiscalizar programas. Me iba a un comedor popular y decía: “A ver, sírveme tu almuerzo”. Me servían una cucharada y yo le vaciaba la olla. Dos veces tuve que hacerlo.

¿Por qué?
Porque estaba pésimamente hecha; era un engrudo de sopa. A la persona pobre no le puedes dar cochinadas. Al pobre hay que tratarlo como ser humano, con dignidad. Hoy en día la proporcionalidad de alimentos que da el Pronaa es un disparate, todos son menestras y arroz. ¿Dónde está el buen aceite? ¿Dónde está el quáker, los fideos, las conservas buenas? ¿Dónde está la carne seca que se les entregaba? ¿Dónde está el pescado?

¿Si usted hoy fuera ministra de la Mujer, habría renunciado por los tres niños muertos de Redondo?
Yo habría renunciado porque la responsabilidad no se te quita. Y mira el hecho de haber creado otro ministerio y de haber destrozado prácticamente el Ministerio de la Mujer, dejarle solamente cuatro programas… ¿a todo un ministerio? No, pues. Yo no lo hubiera permitido. Todo lo han hecho una chanfaina. Para que funcione pasarán seis meses, ya lo verás. ¿Dónde está la efectividad? Tú no puedes trabajar para crear otro ministerio en el que de acá a un año van a empezar a funcionar los programas. ¿Y la gente pobre qué hace? ¿Cómo va a ser posible que le entreguen los wawa wasi a los municipios? ¿Qué sabe un alcalde de wawa wasi? ¿Cómo va a ser posible que Pronaa entreguen a los municipios? ¿Qué saben los alcaldes de los alimentos?

Pero tienen que descentralizarse en algún momento…
Sí, pero para eso está el Ministerio de la Mujer. Si no, en qué cosa trabajas. El problema es que la ministra García Naranjo no quiere escuchar. Es una señora que ha ido al Congreso con una soberbia muy alta, lo que más se le cuestiona es su no participación en el momento adecuado; se le cuestiona su lado humano. Uno debe estar atento y solucionar el problema. Después de nueve días no se va, menos cuando los niños están enterrados, y tampoco cuando hay niños enfermos que estuvieron al borde de la muerte. Eso no se pudo eludir. Ella debió estar con las familias afectadas.

Usted no ha pedido su cabeza…
Es decisión de mi bancada. Se están buscando firmas para ver si renuncia y veremos. Sí le he dicho que la Comisión de la Mujer está lista para trabajar con ella porque tiene que ser así. Yo no pido su cabeza. Si es que se afianza en el cargo, no hay otra cosa que abrir las puertas y ayudarla a trabajar.

En su exposición al Congreso, la ministra se ha referido varias veces al aprismo y al fujimorismo.
Mira, ella siempre nos ha criticado, pero tiene que entender que no debe echarle la culpa ni al Apra ni al fujimorismo, porque no creo que quede un solo fujimorista en ese ministerio. A nosotros nos trataron como leprosos. Eso sí les recuerdo que a mí nunca se me murió un niño intoxicado, menos en un wawa wasi, porque el control era muy estricto.

Bueno, pero también es cierto que este ministerio no es fácil
Por supuesto que no es fácil manejar la alimentación de millones de personas, pero en mi época no hubo excrementos de ratas. Ella tampoco puede echarle la culpa al Apra Virginia Borra y Nidia Vílchez han sido buenas ministras. No puede decir que todo sucedió porque los funcionarios eran apristas. Cuando una persona coge un ministerio, coge el activo y pasivo y tiene que actuar. La responsabilidad es de ella y de nadie más. La ministra no ha pensado en el impacto que causó cuando se fue a bailar con Carranza, ese fue un desliz. Estoy segura de que no lo hizo por mala, pero hay que tomar las cosas en su momento, uno no puede bailar cuando los niños ni están enterrados. Y que, para defenderse eche la culpa a los apristas y fujimoristas, tampoco se le puede permitir.

¿Y si habían malos apristas?
Y si fue así los evalúas y adiós. Yo lo único que le recomiendo es que si se queda en el ministerio, que sea una persona más abierta y menos soberbia. No fue conveniente que llevara a sus empleados del ministerio al Congreso para gritar y aplaudir. Ella no estaba dando un mitin, ella estaba dando explicaciones y los funcionarios tienen que trabajar, no deben ir al Congreso a insultar a los fujimoristas. Eso fue vergonzoso.

¿Le está pidiendo que trabaje sin ‘portátiles’?
Le estoy pidiendo que sea más abierta y que no piense que todos tienen la culpa menos ella. Cuando pasa algo grave tiene que ser responsable y asumir lo que pasó. Ella debe aceptar que se equivocó y que su prioridad debió ser viajar y estar con las familias afectadas de Redondo. No hay excusas.

¿Y por qué si usted es tan defensora de las mujeres, no tuvo la misma actitud con las esterilizaciones forzadas durante el gobierno fujimorista?
Eso es otro caso totalmente distinto. Y no es por salir a favor de las esterilizaciones, porque también se cometieron errores. Pero la gente hacía cola voluntaria para esterilizarse. Bien difícil que catorce mujeres se quejen de haber sido metidas a la fuerza a una sala de operaciones. Eso es casi imposible. En esos casos hubo manipulación política. Yo me apiado de toda mujer que haya sido esterilizada a la fuerza, me tiene a su disposición. Yo la ayudo.

¿Se equivocó o no el fujimorismo con ese programa?
Por un lado no se equivocó, porque es lamentable cuando tú te acercas a una mujer que tiene siete hijos y te dice: “Mi marido me viola y sigo saliendo encinta, quiero esterilizarme”. ¿Qué le haces a esa mujer? ¿Esa mujer va a tomar pastillas anticonceptivas? No. Esa mujer es tan víctima del marido y de las circunstancias como una que se ha esterilizado. Así es la vida: blanco y negro.

El lado negro y oscuro es que no se les explicó a las mujeres.
Exactamente. Pero todas firmaron su hoja de esterilización. Lamentablemente hay gente ignorante y les habrán dicho: “No va a pasar nada, entra nomás”. Eso está pésimo.

¿Entonces por fin reconoce que sí fue un pecado del fujimorismo?
Requetepecado. Hay que reconocerlo. Fue atroz.