José Villena no es el primero: las otras renuncias forzadas del gobierno de Humala

Daniel Lozada y Alberto Otárola tuvieron que renunciar por la denominada operación Libertad en el Vraem. Salomón Lerner dejó el cargo tras 136 días como primer ministro.

José Villena no es el primero: las otras renuncias forzadas del gobierno de Humala

La renuncia de José Villena al Ministerio de Trabajo no es la primera salida de un ministro durante este gobierno tras un infructuoso intento de resistir la presión de los diversos sectores políticos y de la sociedad civil. Alberto Otárola y Daniel Lozada, quienes fueran titulares de Defensa e Interior, respectivamente, dimitieron por la desafortunada operación Libertad en el Vraem.

La intervención, ejecutada por fuerzas combinadas de la policía y las Fuerzas Armadas, tenía como objetivo rescatar a 36 personas secuestradas por Sendero Luminoso en abril.

Oficialmente se habló de una operación impecable; sin embargo, tres policías fueron abandonados a su suerte en la zona tras descender de un helicóptero. Uno de ellos murió en combate y otros dos desaparecieron. Al cabo de unos días, Luis Astuquilca apareció con vida. Al tercero su propio padre no cesó de buscarlo hasta que halló su cadáver.

La opinión pública exigió la renuncia de los ministros Lozada y Otárola, y en el Congreso se presentó la moción de censura contra ambos, pero no fue necesario llegar a esa instancia, pues los dos renunciaron irrevocablemente el 10 de mayo.

Una de las renuncias más sorpresiva fue la de Salomón Lerner Ghitis que dejó la Presidencia del Consejo de Ministros en diciembre del 2011, a solo 136 días de funciones.

MÁS CAMBIOS
EL CASO DE ÓSCAR VALDÉS
A Salomón Lerner lo sustituyó Óscar Valdés, quien hasta entonces había sido ministro del Interior. Apenas ocho meses después de asumir la Presidencia del Consejo de Ministros, en julio de este año, Valdés se vio obligado a renunciar. En los días previos había sido cuestionado de manera insistente por el manejo del Gobierno ante los numerosos conflictos sociales en el país. Valdés pronosticó que su renuncia no solucionaría dichos conflictos, especialmente los de Cajamarca (el proyecto Conga) y del Cusco (la crisis de Espinar).

JIMÉNEZ TOMA LA POSTA
En reemplazo de Valdés juró como primer ministro Juan Jiménez Mayor. Él se desempeñaba como titular de Justicia y Derechos Humanos.