De San Román a Chehade: la mala racha de los vicepresidentes del Perú

Algunos de nuestros últimos vicepresidentes dimitieron en medio de escándalos políticos, o en el mejor de los casos pasaron a la historia sin dejar huella

De San Román a Chehade: la mala racha de los vicepresidentes del Perú

ROCÍO LA ROSA (@chiolaro)
Redacción online

Hay quienes han llegado a decir que el cargo de vicepresidente en el Perú “está pintado en la pared”, pues en tanto el presidente de la República esté sentado cómodamente en su sillón, ‘el vice’ no tiene labores que cumplir.

Recordemos que más allá de las campañas electorales donde sí captan el interés de la prensa, una vez en el poder estos solo tienen la función de reemplazar al jefe de Estado en caso de ausencia, suspensión o vacancia. ¿Y quiénes pueden serlo? Al igual que el presidente, los peruanos de nacimiento, mayores de 35 años y libres de sanción penal o declaración civil de incapacidad.

Y a propósito del caso Chehade quien deberá responder ante el Ministerio Público y el Congreso por presunto tráfico de influencias es preciso decir que no es el único vicepresidente que se ha visto envuelto en un escándalo político en los últimos años.

Cuatro de sus antecesores se vieron obligados a renunciar, una salida que Omar Chehade aún no contempla y tampoco el presidente Ollanta Humala.

MÁXIMO SAN ROMÁN
Este ingeniero mecánico que quiso repetir el plato acompañando en su plancha a Pedro Pablo Kuczynski en las últimas elecciones presidenciales, tuvo su debut político en 1990 como primer vicepresidente del ex presidente Alberto Fujimori.

Todo era armonía al parecer hasta que Fujimori lanzó el autogolpe de 1992. Cuando eso ocurrió, San Román fue declarado presidente constitucional por la disuelta Cámara de Senadores, cargo que no llegó a ejercer.

Pero San Román no solo ha visto frustrada sus aspiraciones políticas (en el 2006 también postuló en la plancha de Humberto Lay) sino que ha sido vapuleado y hasta ridiculizado por sus otroras aliados. Durante el juicio a Fujimori por los delitos de lesa humanidad, el ex asesor Vladimiro Montesinos se refirió a él con las siguientes palabras (que fueron celebradas por Fujimori con una sonora carcajada). “Él (San Román) cuando llegaba empezaba a cortar el salame y era encargado de pasar el café, el cerebro no le daba para más”.

Y lo que casi nadie pudo comprender es por qué a pesar de todo le dio su apoyo tácito a Keiko Fujimori en la segunda vuelta electoral.

FRANCISCO TUDELA
Aunque tal vez muchos lo recuerden más por el conflicto legal que protagonizó con su anciano padre en los últimos años, Tudela comenzó su carrera política cuando fue elegido miembro del Congreso Constituyente Democrático por Renovación Nacional en 1990. Posteriormente se desempeñó como canciller de Fujimori en 1993 y en 1998.

Ya en el 2000 lo acompañó en su plancha para re-reelegirse. ¿Quién no lo recuerda intentando bailar sin éxito al compás de “El ritmo del chino”?

Tras la caída del régimen fujimontesinista y con Fujimori fuera del país, Tudela renunció a la primera vicepresidencia y se alejó de la política, hasta que reapareció en medio del referido lío legal con su progenitor.

RICARDO MÁRQUEZ
Ante la renuncia del entonces primer vicepresidente Francisco Tudela, nuestra Constitución establecía que al segundo vicepresidente le correspondía suceder a Fujimori. Ese era Ricardo Márquez. Sin embargo, el escenario era políticamente insostenible para él y se vio obligado a irse.

Incluso, en aquella época los medios consideraron que fue el propio Fujimori quien lo desbancó. En su carta de renuncia dirigida a Valentín Paniagua, el ex presidente escribió: “(…) abrigo la esperanza de que bajo la honorable presidencia suya la estabilidad pueda alcanzarse en breve”. Más claro ni el agua.

RAÚL DIEZ CANSECO
“El único error que cometí fue enamorarme”, con lágrimas incluidas, fue la frase de mejor recordación por mucho tiempo para comentar la razón por la que el ex vicepresidente Raúl Diez Canseco renunció al gobierno de Alejandro Toledo.

Efectivamente, fue en noviembre de 2003 cuando unas fotografías en la que aparecía junto a una agraciada joven pusieron en aprietos al entonces primer vicepresidente de la República.

Luego, sería acusado del delito de tráfico de influencias al encontrarse que una norma que firmó favorecía al padre de su hoy esposa Luciana de la Fuente. Y es que además de vicepresidente, él era ministro de Comercio Exterior y Turismo.

Dimitió en el 2004 y David Waisman se convirtió en el único vicepresidente hasta el término del mandato de Toledo en julio de 2006. Ya en el último proceso electoral Waisman volvió al escenario político, pero solo para darle la espalda pública al partido de la chacana.

GIAMPIETRI Y DEL SOLAR
Si bien durante el segundo gobierno de Alan García, ni Luis Giampietri ni Lourdes Mendoza del Solar se vieron involucrados en líos judiciales, al primero no le fue muy bien por presionar al gobierno para que otorgue un bono extraordinarios a policías y militares.

“(…) no entiendo por qué el vicepresidente de la República aparece como vicepresidente de la oposición”, expresó en su momento el canciller José A. García Belaunde.

La segunda, que fue la primera mujer en ocupar este cargo, pero que se caracterizó por tener un perfil bastante bajo, llegó a confesar a una revista que nunca sacó buenas notas en el colegio, y en una ocasión cuando reemplazó al presidente García aprovechó para llevar a su familia a Palacio y tomarse fotos.