Nadine Heredia: ¿cuál sería su rol en las elecciones del 2016?

A pesar de que Nadine Heredia no puede postular a la Presidencia en el 2016, jugará un rol clave en esos comicios. (Foto interactiva: Diego Melgar/ Sebastian Ortiz M.)

Durante el mitin por el noveno aniversario del Partido Nacionalista Peruano, celebrado el último domingo, el presidente Ollanta Humala dio inicio a la campaña del oficialismo de cara al 2016: “El Perú no puede parar. Tiene que haber una continuidad de la gestión, así es que ahorita mismo nos ponemos nuestra ropa de campaña”, instó a sus seguidores.

Y aunque aún no hay nada concreto en Gana Perú respecto a quién será su candidato presidencial, fuentes de ese partido confirmaron que “sí competirán” por repetir el plato en Palacio de Gobierno.

Consultamos a los analistas políticos Carlos Meléndez y Ricardo Vásquez Kunze, cuál sería el rol de Nadine Heredia en la próxima contienda electoral y quién se perfilaría como la carta humalista para la Presidencia de la República, ante el impedimento legal que tiene la primera dama para postular a ese cargo.

NADINE Y SU VOTO DE ARRESTRE
Para el politólogo Carlos Meléndez, “la figura más carismática del nacionalismo (inclusive por encima de Humala) es Nadine Heredia, lo que la hace la mejor opción electoral” que tiene el oficialismo. “Ante la imposibilidad de ser candidata presidencial, ser cabeza de lista al Parlamento sería ideal para los intereses de su partido”, mencionó.  

Explicó que Heredia podría jugar un rol similar al que tuvo Keiko Fujimori en el 2006, cuando lideró la lista al Parlamento de Alianza para el Futuro, que reunía a los movimientos fujimoristas Cambio 90, Nueva Mayoría y Sí Cumple y que tenía como postulante a la Presidencia a Martha Chávez

En aquella elecciones, Fujimori Higuchi fue la congresista más votada. Y logró que Alianza para el Futuro coloque a 13 parlamentarios (Foto: Archivo El Comercio). 

“El personalismo de nuestra política recompensaría  en votos el protagonismo de Heredia, pero su liderazgo no solamente debería ocuparse de ‘defender lo bueno del actual Gobierno’, sino de recuperar al votante de izquierda que está abandonado por la oferta electoral”, refirió Meléndez.

El también columnista de El Comercio evitó dar nombres sobre posibles candidatos presidenciales del Partido Nacionalista, pero sí dio el perfil que debería tener esta persona: “Este partido requiere un candidato de izquierda no tradicional, que recupere al votante perdido de la gran transformación”. Agregó que  “el pragmatismo de la pareja presidencial y sus anti (anti fujimorismo y anti aprismo), les da cierta facilidad para hacer una campaña electoral de izquierda (aunque no lo sean genuinamente)”.

JARA O URRESTI
El analista político Ricardo Vásquez Kunze sostuvo que la jefa del Gabinete Ministerial, Ana Jara, y el ministro del Interior, Daniel Urresti, podrían estar en el bolo de Gana Perú para liderar una plancha presidencial. Aunque indicó que ninguno de ellos será la figura más importante del nacionalismo en las elecciones del 2016, sino Heredia Alarcón.

“No importa si Jara o Urresti van de candidatos a la presidencia, el que vaya solo será una pantalla, la que va a jalar los votos hacia el nacionalismo será la señora Heredia. Es más, ella seguramente dará los discursos y los mensajes al electorado”, manifestó.

Según la última encuesta de Ipsos Perú, el 34% aprueba la labor de Nadine Heredia. (Infografía El Comercio) 

Vásquez Kunze consideró que al ser el Partido Nacionalista “un negocio de la familia Humala-Heredia”, al presidente y su esposa no les conviene que Urresti o Jara ganen la presidencia, porque así ellos perderían poder dentro del propio partido. “La gente se agrupa alrededor del presidente y no entorno a quienes ocuparon ese cargo antes”, indicó.

El analista estimó que el oficialismo buscará, con Heredia Alarcón a la cabeza de su lista parlamentaria, lograr una votación entre 12% y 14%, que le permita tener una bancada con la que pueda hacer frente a las eventuales investigaciones que plantee la fuerza opositora que tome el poder.