"Subdivisión de bancadas puede perjudicar al Congreso", advierte ex oficial mayor del Parlamento

José Elice agregó que formación de nuevos grupos puede afectar la agenda y la imagen del Legislativo

"Subdivisión de bancadas puede perjudicar al Congreso", advierte ex oficial mayor del Parlamento

FERNANDO LOZANO CHÁVEZ @ferlozan
Redacción online

El ex Oficial Mayor del Congreso, José Elice, afirmó que la subdivisión de las bancadas en el Congreso impide el correcto funcionamiento del Parlamento, perjudica la falta de claridad en la agenda legislativa y la indefinición en temas importantes para el pequeño y gran empresariado. Elice, con más 15 años de experiencia en el funcionamiento del legislativo y actual director ejecutivo Reflexión Democrática, opinó esto a propósito de la renuncia de los congresistas Javier Diez Canseco, Rosa Mavila y Verónika Mendoza a la bancada de Gana Perú, y a su supuesta intención de formar una bancada nueva.

No se puede formar una bancada de cuatro congresistas, ¿no?
El reglamento establece un mínimo de seis, pero en el período anterior se creó la “bancada parlamentaria especial” que tenía menos, pero el reglamento en rigor exige mínimo seis.

¿Cree entonces que proceda una bancada de menos de seis?
Sí, seguramente… depende de cómo negocien entre ellos. Lo normal en otras partes del mundo —y como era acá antes—, es constituir lo que se llama “el grupo mixto”, al que van obligatoriamente todos los que no han logrado formar grupo. Acá quieren seguir con su propia identidad de grupo o grupo chiquito, lo cual es muy malo para el Congreso porque la estructura y consistencia de los grupos es lo que te da la mayor posibilidad de negociar la agenda parlamentaria, que sea más clara y que responda a los intereses de la población.

¿De qué manera afecta al Congreso?
En lo que más perjudica es en la falta de claridad en la definición de la agenda legislativa. La cosa depende de voluntades individuales, y es un mensaje amorfo que recibe el pueblo. Es decir, no recibe mensajes de grupos parlamentarios con claridad, recibe mensajes espontáneos de individuos separados, pero no de grupos y mucho menos de partidos políticos. (Los congresistas) no se dan cuenta porque tienen al Parlamento como un lugar al que van. No importa si no tienen partido porque al final eres congresista y eres un pequeño príncipe y se acabó el tema. Los perjudicados somos nosotros.

¿Qué otras consecuencias puede traer?
Esto de ir subdividiendo en pequeños grupos y con el individualismo parlamentario que todavía impera en gran porcentaje del Congreso, impide que funcione bien, no ayuda, sobre todo cuando se vienen unas elecciones legislativas donde hay toda clase de posibilidades para negociar.

¿Afecta la gobernabilidad?
Un parlamento donde tú no puedas definir con claridad ni prever, me refiero por igual a los agentes económicos y la gente pobre, no pueden planificar su futuro porque no saben cómo se van a pronunciar los parlamentarios y qué temas van a tratar.

¿Y qué temas específicos puede perjudicar?
Todos los temas empresariales, el código de la Ley General del Trabajo que es importantísimo, también el del etiquetado obligatorio de productos chatarras que no los han definido en los proyectos de ley, es una indefinición total; el control minucioso que debería hacer sobre el uso de la delegación de facultades, que es un tema tributario.

Esto también pone en el tapete el tema de los invitados, Javier Diez Canseco lo era, Rosa Mavila también…
No solo el tema de los invitados, sino que ha habido en el Congreso gente que no ha hecho vida partidaria, no tiene compromiso, nada, cuando les parece útil se van.

¿Qué imagen da un Congreso con estos pequeños grupos?
Muy mala. Ahora se nota pero cuando pasen los años se notará más, en la calidad de los debates por ejemplo, que desde el punto de individualidades es muy mala.