En 7 actividades económicas explotan laboralmente a menores

No hay sentencias por exposición al peligro ni trata, pese a los hallazgos de niños en fábricas de ladrillos, carbón y aserrín

En 7 actividades económicas explotan laboralmente a menores

Los niños que trabajan en rellenos sanitarios sufren de trastornos gástricos, afecciones respiratorias, infecciones, cortes e insolación.

JUAN PABLO LEÓN ALMENARA

 

Cerca de 1’900.000 menores de edad tienen la vida de un adulto en el Perú. Se despiertan para ir a trabajar, reciben órdenes de incrementar su productividad, perciben un salario al terminar cada jornada y aportan a la economía de su hogar. 
Esto sucede en al menos siete actividades económicas formales que utilizan a menores de edad en ocho regiones del país. Pese a ello, no hay reportada ninguna sentencia judicial a los responsables por los delitos de exposición al peligro y trata de menores, faltas que podrían llevar a un padre de familia a cumplir una condena de cuatro años de cárcel. 

EN DETALLE
Unos 100.000 niños, entre 5 y 12 años, trabajan sin protección en Junín, en actividades agrícolas y en la industria ladrillera, como reveló el Ministerio Público en junio del 2013 tras allanar fábricas formales de este producto en Huancayo. 
En Arequipa, cerca de 30.000 niños laboran en los sectores comercio, minería y construcción civil. En el distrito de Mariano Melgar, son explotados en minas artesanales de piedra pómez, donde la Fiscalía de Prevención del Delito detectó la presencia de menores que trabajaban con sus padres. 
En las fábricas de carbón del distrito trujillano El Milagro, laboran centenares de menores de edad, todos obligados por sus apoderados, quienes pasan por alto la necesidad de un niño de desarrollar los aspectos lúdico, emotivo y formativo. Esta realidad fue descubierta hace 14 días por el municipio. Lamentablemente, el Ministerio Público no participó en la diligencia. 
En las arroceras de Tumbes se reportaron varios hallazgos de chicos de entre 8 y 11 años en la siembra de arroz y otros almácigos, con jornadas de 10 horas diarias en los campos inundados, pero hasta la fecha no se conoce un solo caso de sentencia.
El Ministerio de Trabajo, a través de las direcciones regionales, dice que las inspecciones en las que se han hallado a niños trabajando son infructuosas, debido a que los menores regresan con sus padres, quienes nunca son denunciados. 
Todas las intervenciones se han hecho en empresas formales. No hay un reporte de trabajo infantil en negocios ilegales, donde la cantidad de niños que trabajan es mucho mayor.