Dos graves errores arbitrales resucitan la polémica del uso de la tecnología en el fútbol

El inglés Frank Lampard logró un gol que no fue concedido y en la primera diana argentina ante México, Carlos Tevez estaba en fuera de juego

Dos graves errores arbitrales resucitan la polémica del uso de la tecnología en el fútbol

Hoy fue el día de las fallas arbitrales en el Mundial. Primero fue el gol legítimo no cobrado a Inglaterra en el partido contra Alemania (4-1) y más tarde la validación del tanto de Carlos Tevez, quien estaba en posición adelantada.

Ante esto, los jugadores ingleses y su técnico, Fabio Capello, reclamaron a viva voz el uso de tecnología para despejar dudas en goles polémicos.

“Estoy a favor de la tecnología en la línea de gol, en particular esta tarde. El balón franqueó la línea de gol, estaba adentro, fue algo enorme, tan claro (…) Si nos hubiésemos puesto 2-2 en ese momento todo hubiera sido diferente, ha sido una enorme desilusión”, dijo Frank Lampard, quien marcó el segundo gol inglés que, finalmente, fue anulado.

Por su parte, Steven Gerrard, también hizo un llamado al principal ente rector del fútbol mundial. “La FIFA tendrá que reflexionar porque miré la posición del línea y se encontraba al borde del área, ¿cómo podía ver si rebotó más allá de la línea?”, dijo el capitán ingles.

Y además agregó: “No soy un experto, no sé si la tecnología aplicada en la línea de gol puede cambiar las cosas pero la tecnología hoy nos hubiera dado un gol y una gran confianza para batir a los alemanes”.

El entrenador de Inglaterra, Fabio Capello, también alzó su voz de protesta por el gol anulado. “Es increíble que en una época con tanta tecnología los árbitros no sean capaces de decidir si hay gol o no”, afirmó.

Mientras que John Terry subrayó que si el gol hubiese sido validado el resultado sería otro. “Estabamos 2-1 y con ese gol el partido podría haber cambiado”, dijo el ex capitán inglés.

La inclusión de tecnología en los partidos de fútbol es un tema que causa mucho debate, pero la FIFA se mantiene firme en la idea de no aceptar la ayuda del vídeo para determinar la validez de los goles polémicos.