Dunga tendrá “encerrados” a sus jugadores en Sudáfrica

Privacidad, privacidad, privacidad. Esta será, al parecer, la consigna de la selección brasileña en el Mundial. Quiere evitar una “feria” como ocurrió el 2006

Río de Janeiro (DPA).- Dunga, quien a diferencia de algunos de sus antecesores no tolera manifestaciones de indisciplina en su grupo y tampoco concede privilegios a las estrellas, dedicó la última semana a asegurar que no se repitan los errores que, a su juicio, llevaron a la fracasada campaña verdeamarilla en Alemania 2006.

El técnico aprovechó su paso por Johannesburgo para participar en un “workshop” de la FIFA esta semana para dictar nuevas medidas de protección a sus pupilos.

Según el diario ‘Folha de Sao Paulo’, al visitar este miércoles las obras de construcción del lujoso hotel The Fairway, donde se alojará la selección brasileña hasta el final de la primera fase del Mundial, Dunga exigió la construcción de un muro hecho de cristal opaco, capaz de impedir la visión desde afuera hacia adentro y viceversa.

Esa información fue revelada por Doug Bain, el director ejecutivo del club de golf de Randpark, vecino al hotel en construcción, con el cual compartirá la entrada.

Según Bain, quien acompañó a Dunga y a representantes de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en la visita a las obras, el grupo dejó en claro su principal preocupación: “Ellos hablaron mucho sobre privacidad, y sobre cómo permanecer lejos de los ojos de la prensa y de los aficionados”.

Incluso durante su permanencia en el lugar que albergará al futuro hotel The Fairway, Dunga pidió a la policía sudafricana que mantuviera a la prensa a una distancia suficiente para impedir hasta la toma de imágenes de su visita.

EL FRACASO DEL 2006
Esos cuidados dejan en claro que, desde la pretemporada, la permanencia de Brasil en Johannesburgo estará en las antípodas de lo que ha sido el período de preparación en la bucólica Weggis, en 2006.

En la estación suiza de deportes de invierno, los jugadores de Brasil permanecieron durante todo el tiempo rodeados de una legión de reporteros de todas partes del mundo y por miles de aficionados que siguieron cada uno de los entrenamientos desde las gradas de la cancha armada en el centro de una especie de “feria”, donde eran vendidas comidas y se presentaban grupos de música brasileña.

El propio presidente de la CBF, Ricardo Teixeira, afirmó en una ocasión que la “superexposición” de los ídolos brasileños habría sido una de las causas del malísimo desempeño de la ‘verdeamarela’ en el Mundial de Alemania, del cual resultó eliminada en cuartos de final por Francia.

Bajo el comando de Dunga, la posibilidad de una “superexposición” tiende a cero, tanto en el hotel como en el lugar de entrenamientos, la Hoërskool Randburg, una escuela de élite de Johannesburgo, que posee canchas de cricket y rugby que serán adaptadas según las orientaciones de Dunga y de la CBF.

Según el diario brasileño O’Globo, el entrenador comandará sus prácticas en la cancha de cricket, la única entre las tres que posee la escuela que no es visible desde una calle vecina.