Elcomercio.pe ingresa a la cancha donde Holanda y España jugarán la final

Un breve recorrido por el camarín, pasadizo y banco de suplentes del estadio Soccer City, escenario del último partido de la Copa del Mundo

Por: David Hidalgo Jiménez
Enviado especial

Quién sabe si en el lugar en el que elegí sentarme en el banco de suplentes del estadio Soccer City, estarán Klaas Jan Huntelaar o Rafael van Der Vaart, o pueda que le toque al ‘Niño’ Torres, o al propio Cesc Fábregas.

No fue sencillo conocer cada uno de los ambientes por los que estarán este domingo los planteles de Holanda y España para jugar la final de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010, el partido más importante de la historia futbolística de ambos países.

Los arreglos al interior del estadio Soccer City para la ceremonia de clausura del Mundial, hacen difícil el acceso a los ambientes, pero elcomercio.pe tuvo la gran oportunidad de realizar una breve visita a los sectores reservados para los equipos que disputarán el decisivo partido 64.

Los vestuarios aún mantienen los carteles de Uruguay y Ghana, equipos que protagonizaron el último partido en este escenario por los cuartos de final, mientras que los letreros de Holanda y España aún se han reservado para el mismo domingo 11 de julio.

A pesar de que en el recinto solo había técnicos que se encuentran realizando las conexiones de luces para el espectáculo que, según FIFA, será sin precedentes en una final del mundo, la emoción brotó cuando pudimos ingresar por el largo pasadizo de unos 30 metros que conduce hacia la cancha.

Una vez dentro del campo, descubrimos que el césped es muy tupido, y el corte no supera los cinco centímetros de alto. Es realmente una alfombra perfecta, lo que me hizo pensar por un momento si se trataba de gramado artificial.

Vimos que en medio de la tribuna preferencial ya se colocó un estrado decorado por pequeñas luces, lugar por el que desfilarán los jugadores para su condecoración y para que la selección ganadora reciba finalmente la ansiada Copa FIFA.

No podíamos dejar de aprovechar la oportunidad de sentarnos en uno de los banquillos de suplentes. Desde ese lugar de privilegio, y por unos breves minutos, pudimos comprobar el acecho de las tribunas del imponente estadio, e imaginamos cómo deben envolver de ruido y presión a los protagonistas en la cancha. Claro está que la real dimensión de esa fuerza solo se podría descubrir con el recinto completamente iluminado y con 90 mil personas en las tribunas.

Este domingo, las selecciones de Holanda y España pisarán esa cancha, solo una de ellas podrá escribir una página de gloria, y elcomercio.pe estará ahí para contárselo.