Esquiador estadounidense Arne Backstrom falleció en la Cordillera Blanca

Estrella del esquí mundial cayó el jueves por la ladera de un nevado por el que guiaba a un grupo de esquiadores. Su cadáver fue hallado hoy

En competencia. Algunas imágenes de la carrera de Backstrom.

El esquiador estadounidense Arne Backstrom murió en un nevado de la Cordillera Blanca, en Ancash, el jueves. Backstrom cayó mientras guiaba a un grupo de esquiadores sobre el pico, a más de 6.000 m.s.n.m., al cual se accede desde la provincia de Caraz.

Su cuerpo fue hallado recién esta tarde por la Policía de Montaña.

Arne Backstrom tenía 29 años y era una de las luminarias del esquí mundial. Era asiduo competidor del Freeskiing World Tour y alcanzó el primer lugar de Subaru Freeskiing World Tour 2010. Backstrom creció en Seattle y esquiaba en Crystal Mountain. Sus hermanos Ingrid y Ralph también practicaban deportes de aventura sobre nieve.

Backstrom vino al Perú a grabar un filme con la productora Sweetgrass Productions y se aprestaba a esquiar el nevado Artesonraju, según informaciones de Espn.com. Sin embargo, la caída del esquiador se produjo en un sub pico de aclimatación. El Artesonraju se encuentra a 6.000 m.s.n.m. y a él, con Backstrom, ascendían los experimentados Kip Garre, Dave Rosenbarger y Jamie Laidlaw.

Durante la temporada de escalada, de enero a mayo, en este pico se acumula buena cantidad de nieve mayo y agosto; al cuadro se suman los vientos fuertes que, según Wikipedia, son conocidos como “Placa de Viento” y que representan un gran peligro para los montañistas “pues bajo una delgada capa de hielo, existe nieve esponjosa que no ofrece buen anclaje ni seguridad”.

Steve Backstrom, padre del esquiador, dijo a un canal de Seattle que estaba “asombrado de que esto haya pasado” considerando “el balance felino y la afinidad con la nieve” de su hijo. Backstrom contó que su hijo fue aparentemente el primer del grupo en descender, pero cayó en una zona no adecuada. Steve Backstrom, que con su esposa fue rescatista de la nieve por años, dijo estar “naturalmente triste” por la muerte de su hijo, que “tuvo 29 asombrosos años y un final muy prematuro.”