Fiscalía halla fisura en el techo del túnel de Línea Amarilla

Fiscalía detectó rajadura y más filtraciones en túnel. Lamsac asegura que es normal ese tipo de fisuras en túneles

Fiscalía halla fisura en el techo del túnel de Línea Amarilla

En las tres horas que duró la inspección en el túnel del proyecto Línea Amarilla, el fiscal anticorrupción Reynaldo Abia junto a funcionarios de la Contraloría Genera hallaron múltiples filtraciones de agua en las paredes e incluso, según una fuente que estuvo presente en la supervisión,“seguía saliendo agua de fisuras que ya se habían arreglado antes”. (Juan Ponce Valenzuela/El Comercio)

El Ministerio Público detectó ayer una extensa fisura en el techo del túnel –construido debajo del río Rímac por la empresa brasilera OAS– que forma parte del proyecto Linea Amarilla, que interconectará 11 distritos de Lima. 

En las tres horas que duró la inspección en el túnel, el fiscal anticorrupción Reynaldo Abia junto a funcionarios de la Contraloría Genera hallaron múltiples filtraciones de agua en las paredes e incluso, según una fuente que estuvo presente en la supervisión,“seguía saliendo agua de fisuras que ya se habían arreglado antes”. 
Línea Amarilla se gestó en el 2009 bajo la gestión de Luis Castañeda. Se firmó un contrato de concesión con Lamsac –cuyo 99% de acciones las poseía OAS–para que se encargue del proyecto.

Sin embargo, a raíz del escándalo de corrupción y sobornos desatado en Brasil, OAS se declaró en insolvencia en 2015 y se decidió vender Lamsac a la francesa Vinci Highways, quien contrató a Graña y Montero (GyM) para que realice las obras que faltaban en Línea Amarilla. 

¿Quién es el responsable?
Según fuentes de la fiscalía, las fisuras y filtraciones de agua al interior del túnel fueron advertidas hace varios meses por la empresa supervisora Nippon Koei, pero no fueron tomadas en cuenta. “El túnel no tiene un sistema de impermeabilización externa, el cual es necesario en estos casos”, indicó la fuente.

El fiscal estuvo acompañado de ingenieros civiles que analizaron cada fisura. Esta vez no se fue la luz como sucedió en la primera inspección de diciembre del 2016.
A través de un comunicado, GyM sostuvo que la fiscalía le solicitó información de “las condiciones en que se produjeron las fisuras  en el túnel construido por OAS en el 2014, al que GyM ingresó en setiembre del 2016[tras la venta de Lamsac]”.

El fiscal investiga las presuntas irregularidades en el contrato de concesión del proyecto así como al alcalde Luis Castañeda, la ex funcionaria municipal Guiselle Zegarra, y el ex presidente de OAS, José Pinheiro, porque habrían acordado que no se destine un fideicomiso de US$74.5 millones al proyecto Río Verde, que Susana Villarán impulsaba tras llegar a un acuerdo con los brasileros, desde el 2013.

El dinero al final fue utilizado para construir el by pass y una alameda en la Av. 28 de Julio, promesas de campaña de Castañeda. Este Diario comprobó que los trabajos de la alameda no han empezado aún. El vigilante del lugar dijo: "todo está cerrado", cuando le preguntamos sobre los obreros. 

El Comercio buscó la versión de la empresa brasilera OAS, por teléfono y en su oficina de San Isidro, pero no se pronunciaron. El mismo silencio usó la Municipalidad de Lima cuando le preguntamos por la obras de la alameda, en la Avenida 28 de Julio.

Lamsac aclaró que la fisura detectada por el Ministerio Público durante su visita al túnel "es normal en este tipo de construcción". Según Carlos Arigoni, gerente de Ingeniería de la empresa, "es normal que en obras como túneles se presenten fisuras menores a 1 mm secas o húmedas". Resaltó que el 95% de fisuras presentes
en las paredes laterales son secas y las infiltraciones están muy por debajo de lo
permitido por normas internacionales para este tipo de construcciones.