Lo denunció por abandono, pero halló su cuerpo mutilado dos años después

Graciela Eslachín pensó que su esposo la había dejado, pero él se había suicidado y sus restos terminaron en una facultad de medicina

Un calvario vive Graciela Eslachín al conocer, luego de dos años, que su esposo no la había abandonado por otra mujer; sino que tras una discusión, él decidió suicidarse y su cuerpo terminó cercenado en seis en la facultad de medicina de una universidad local, adonde llegó como N.N.

Eslachín y su pareja Peter Inga Torres discutieron en noviembre del 2009 y él se fue de su casa en San Juan de Lurigancho para hospedarse en un hostal a cuatro cuadras. Ahí, optó por quitarse la vida tomando veneno. Ella lo denunció por abandono de hogar en la comisaría de Canto Rey.

Sin embargo, el cuerpo de Inga Torres en realidad había sido trasladado a la Morgue de Lima y los suboficiales Carlos Decurt Campos y César Catashunga Marcelo fueron quienes hicieron el levantamiento del cadáver, según el informe pericial obtenido por el noticiero de TV “90 Segundos”.

“Yo fui a la comisaría a hacer una denuncia por abandono de hogar. Pero para ese entonces, ellos ya estaban enterados que a mi esposo lo habían encontrado muerto acá y a mí no me han hecho saber nada”, explicó la compungida mujer.

Recién después de un año y 7 meses, el 9 de julio pasado, un policía de esa comisaría buscó a la familia para informar de la muerte de Peter.

Este fue ubicado en la Facultad de Medicina de la Universidad Científica del Sur mutilado en seis partes. Las autoridades de la casa de estudios indicaron al referido noticiero que el cuerpo fue donado por la Morgue de Lima. Mientras tanto, Graciela Eslachín pide justicia.