La oscura fortuna del presidente regional de Ayacucho

La fiscalía y la procuraduría investigan a Wilfredo Oscorima Núñez por lavado de activos provenientes de la explotación ilegal de tragamonedas

La oscura fortuna del presidente regional de Ayacucho

FABIOLA TORRES L.
Unidad de Investigación

El presidente regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima Núñez, llegó al poder con una propuesta que sus electores no podían rechazar: durante sus recorridos proselitistas regaló billetes de cien soles en una de las regiones más pobres del país. Tras casi seis meses en el cargo, su forma de hacer política no ha cambiado. Oscorima, quien vive en el lujoso hotel Plaza de Huamanga mientras construye su nueva residencia en la urbanización Mariscal Cáceres, ha hecho regalos a la policía y el Ministerio Público, y asegura que los S/.12.038,46 de su sueldo los dona a organizaciones de caridad todos los meses.

No necesita de su remuneración para vivir porque –según su hoja de vida presentada al Jurado Nacional de Elecciones– tiene ingresos mensuales de S/.139.500 por sus actividades privadas. ¿Pero quién es la máxima autoridad de Ayacucho? ¿A qué negocios tan lucrativos está ligado el que probablemente sea uno de los presidentes regionales más ricos del país?

Desde los años noventa, Wilfredo Oscorima Núñez, de 50 años, está vinculado a la explotación de salas de tragamonedas en Lima. Se suele presentar como benefactor y empresario de profesión, ha creado por lo menos cinco compañías de diversos rubros, tiene tres lujosos vehículos y posee cinco propiedades en Lima y Cañete registradas a su nombre, entre ellas, un departamento en San Isidro y una residencia en Rinconada del Lago (La Molina), según los Registros Públicos.

El presidente regional de Ayacucho es el mayor de cinco hermanos: Yuri, Sócrates, Sabina, Julián y Norma. Tiene también dos medios hermanos: Fortunato y Edita Yuyali Núñez. La mayoría de ellos, aunque con menos suerte que él, vive del negocio de los juegos de azar.

LAVADO DE ACTIVOS
Hasta antes de las elecciones municipales y regionales del 2010, Wilfredo Oscorima, quien postuló por el partido Alianza por el Progreso, era un desconocido para la mayoría de ayacuchanos. Aunque nació en la provincia de Cangallo, ha vivido desde muy joven en la capital, donde se hizo dueño de una fortuna aún incalculable.

Según la historia que relata en su página web, tras lavar autos, ser ayudante de una ferretería y una empresa de transportes en su pueblo natal, a los 16 años decidió emigrar a Lima, donde en poco tiempo se convirtió en dueño de salas de tragamonedas. Sin embargo, lo que omite el hoy presidente regional de Ayacucho es que su meteórico progreso en los negocios está ensombrecido por denuncias de apropiación ilícita, informalidad y evasión de impuestos, como lo ha descubierto este Diario.

Aunque pudo librarse de estos cargos y seguir derrochando el dinero ganado, enfrenta hoy una acusación más grave: la Sexta Fiscalía Penal Provincial de Huamanga lo investiga desde octubre pasado por el delito de lavado de dinero proveniente de la explotación ilegal de tragamonedas y locales de prostitución, según el expediente 301-2010.Toda su familia, incluidas sus dos ex parejas, está considerada en la investigación fiscal.

La procuradora especializada en lavado de activos, Julia Príncipe, ha solicitado la ampliación del interrogatorio al presidente regional, cuya primera manifestación y la de su contador Fortunato Huanachea Ventura han revelado vacíos y contradicciones. El presidente regional de Ayacucho tendrá que explicar a la fiscalía la procedencia del capital y los movimientos financieros de las empresas que ha creado y luego transferido a varios de sus familiares.

LA CONSTRUCTORA
Oscorima asegura que antes de lanzarse a la política se deshizo de sus negocios de tragamonedas y atribuye su holgada situación económica a las ganancias de su empresa de bienes raíces. Lo extraño es que recién hace un año creó Inmobiliaria y Constructora Won E.I.R.L., cuya dirección fiscal (Av. Nicolás de Piérola 392, Centro de Lima) también le pertenece a la empresa de tragamonedas Sun Inversiones S.A.C., de propiedad de su hijo, Mariano Oscorima Prieto.

Ese inmueble figura además como el domicilio fiscal del más reciente negocio creado por el propio presidente regional en abril pasado: Master Bussines American E.I.R.L, compañía dedicada a la asesoría de inversión en empresas de juegos de azar.

La constructora de Oscorima no tiene obras realizadas, solo se promociona a través de una página web donde aparece un celular que nadie responde. En el local tampoco nadie atiende. ¿Entonces, de dónde obtiene tanto dinero que regala en Ayacucho?

EVASIÓN DE IMPUESTOS
El ascenso empresarial de Oscorima empezó en 1991, cuando se convirtió en socio de Inversiones Palace S.A., la primera empresa de tragamonedas donde empezó como empleado. Sin embargo, cinco años después sus originales propietarios, el millonario Juan José Poblete Vidal y el empresario Antonio García Arias, lo denunciaron por apropiación ilícita, estafa y fraude en la administración de personas jurídicas.

En 1996 la Fiscalía Provincial Penal 34 de Lima archivó la investigación y dos años más tarde la empresa quebró. Pero Wilfredo Oscorima no se quedó en la calle porque para entonces ya había formado otro negocio del mismo rubro: Diversiones y Salones Musicales S.A.C. (una peña y sala de tragamonedas creada en 1995, en la misma época que Inversiones Palace S.A. se desfinanció).

Lo cierto es que dicha empresa –según lo investigado hasta el momento– funcionó por años al margen de la ley, protegida por acciones de amparo para evadir la supervisión del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y el pago de impuestos a la Sunat.

Ese habría sido el modo de operar y hacer dinero de Oscorima, pues las salas de tragamonedas de Recreativos Wari S.A.C. (2004-2010), donde el presidente regional fue gerente general y representante legal, también fueron informales. Incluso, los locales de juegos de azar de Magic Dream S.A.C., de propiedad de su segunda esposa, María del Rosario Wong Ludeña, operaron de la misma forma.

Recién en el 2006, el Tribunal Constitucional declaró nulas y sin efecto todas las resoluciones de acciones de amparo que beneficiaban a más de 700 empresas –entre ellas las de Oscorima– dedicadas a la explotación de tragamonedas y por las que el Estado dejaba de recaudar unos 140 millones de soles anuales en impuestos, según la jefa de la Sunat, Nahil Hirsh.

Tres de los cinco hermanos Oscorima han figurado como socios y accionistas de tragamonedas, pero el único que ha gozado de una increíble prosperidad económica es el presidente regional, quien entrevistado por este Diario reconoció ser el capitalista de todas las empresas hoy a nombre de su familia.

Yuri y Sócrates Oscorima, actuales propietarios de Wari Inversiones, han señalado a la fiscalía que Wilfredo les dio el dinero para formar el negocio y también les hizo préstamos para adquirir viviendas y vehículos en Lima.