Pareja de sanmarquinos que dice portar el VIH habría contagiado a veinte prostitutas

Policía invocó a las agraviadas a oficializar denuncias y a sometese a exámenes médicos

Pareja de sanmarquinos que dice portar el VIH habría contagiado a veinte prostitutas

Por: Pamela Sandoval

En el hotel Mandarín, ubicado en la cuadra 13 de la Av. Petit Thouars, Lince, nadie podía creer que un muchacho menudo era el peligroso asaltante y violador que la policía buscaba desde inicios de este mes. Pero las pruebas eran irrefutables. Elvis Élmer Béjar Challco (22) y su pareja, Cynthia Karen Durand Huamaní (21), fueron detenidos cuando se alistaban para cometer otro crimen, impulsados —según ellos— por una venganza contra quienes los habían contagiado del VIH.

Eran las 11:30 p.m. del miércoles 17 de marzo. Los agentes de la División de Investigación Criminal (Divincri) de Miraflores habían llegado hasta el Mandarín, tras un seguimiento por las cinco denuncias por robo agravado y delito contra la libertad sexual que presentaron trabajadoras sexuales contactadas por Béjar vía telefónica entre el 4 y el 16 de este mes.

La confesión de los detenidos causó alarma entre los policías. Según la PNP, ambos manifestaron, sin atisbo de remordimiento, que asaltaban y abusaban de las meretrices porque habían sido contagiados del VIH. Si bien no revelaron el número de sus víctimas, estimaciones policiales aseguran que estas podrían ser más de 20.

Este cálculo responde a las denuncias no formalizadas que presentaron otras afectadas, decisivas para elaborar el “identifac” de Béjar. “Esperamos que los denuncien, ya que fueron víctimas de un delito contra la salud pública. Todas ellas deben pasar por un examen médico”, señaló un policía a cargo de la investigación.

MODUS OPERANDI
Según la policía, Cynthia, armada con un cuchillo de cocina, se encargaba de amenazar a la víctima, mientras Elvis la despojaba de celulares, dinero, tarjetas de crédito, joyas y prendas de vestir. Acto seguido, ella la ataba de pies y manos, y la recostaba boca abajo en la cama, a merced de su cómplice. Las pesquisas arrojan que la joven incluso presenciaba la violación sexual, momento que aprovechaba para burlarse de las meretrices.

“Parece que ella también había ejercido la prostitución, por lo cual se habría contagiado del VIH. De alguna manera convenció a su enamorado para cometer los asaltos, aduciendo que sería una venganza”, reveló otro agente PNP.

Hasta el momento la pareja ha sido sometida a dos exámenes en el Instituto de Medicina Legal, a fin de verificar su condición de portadores del VIH. Los resultados se darán a conocer mañana.

Ambos jóvenes se conocieron en los claustros de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde él estudia Matemáticas y ella, Tecnología Médica. Compartían un departamento en el Rímac, donde se incautaron celulares y otros objetos, probablemente robados a sus víctimas.

PUNTO DE VISTA
Cuidado con la manipulación
Utilizar una posible enfermedad como excusa para cometer un delito es habitual en personas con conductas disociales o sociopáticas. Estos rasgos los hacen reaccionar de manera agresiva contra la sociedad. Por lo general, una persona con VIH o sida reacciona de manera diferente.

Me parece que el objetivo de esta actitud en los jóvenes detenidos era inspirar temor en los investigadores o lástima en quienes conocen de sus crímenes. Aparentan ser personas frías y calculadoras, que tienden a la manipulación para conseguir lo que quieren.

() *DRA. SILVIA ROJAS. PSICÓLOGA FORENSE DE LA DIRINCRI