Albergues para escolares en la amazonía están en total abandono

Defensoría denuncia que jóvenes viven hacinados y algunos se prostituyen para obtener alimentos

Albergues para escolares en la amazonía están en total abandono

Esta imagen evidencia las condiciones en las que viven los estudiantes (Foto Defensoría del Pueblo)

En la lejana comunidad de Kusu Kubaim, en la región Amazonas, está el colegio Hilario Chuin Bashutat, al lado del cual años atrás fue construido un albergue rústico para estudiantes hombres. Además, al costado del colegio Moisés Moreno Moreno, en Huampami, hay un albergue para mujeres y otro para hombres, igual de rudimentarios. Estos espacios fueron levantados por anteriores gestiones municipales para acoger a los escolares que provienen de comunidades aun más lejanas de esta provincia fronteriza.

Pero lo que parecía una solución temporal se volvió un problema constante. Un equipo de la Defensoría del Pueblo viajó a estas comunidades para evaluar la situación de estos albergues y encontró que el abandono general ha generado problemas como el hacinamiento, la mala nutrición y, en no pocos casos, abusos físicos y sexuales contra estos jóvenes, cuyas edades fluctúan entre los 11 y 19 años. 

Y es que Kusu Kubaim y Huampami son dos comunidades nativas awajun del distrito del Cenepa donde el principal problema para su población es la distancia. Para llegar a estos lugares se debe viajar a la ciudad de Bagua, desde allí tomar un colectivo hasta el puerto de Imaza y luego navegar durante varias horas por el río Comainas.

A LA DERIVA

La primera impresión que se llevó el equipo liderado por Daniel Sánchez, jefe del programa de Pueblos Indígenas de la Defensoría del Pueblo, es que en estos albergues temporales el hacinamiento es, por lo menos, exasperante. 

En las grandes habitaciones de madera y calamina se alcanzan, durante el día, temperaturas perjudiciales para la salud. Los estudiantes duermen en camarotes sin colchones y, en algunos casos, los comparten entre dos o tres personas. 

En varias oportunidades ha habido peleas por acusaciones de robo, pues no hay lugar para almacenar las pocas pertenencias de los escolares. 

Solo uno de los albergues, el de mujeres, cuenta con un silo. Los alumnos hombres utilizan el río como baño. Allí mismo lavan su ropa y enseres.

La alimentación es otro problema. Qali Warma, el Programa Nacional de Alimentación Escolar, les brinda alimento de lunes a viernes. Los sábados, aquellos estudiantes que viven a pocas horas de distancia viajan a sus comunidades y se abastecen de víveres. 

Los que viven demasiado lejos se quedan en el albergue, y para conseguir alimentos roban; otros se prostituyen. 

“Están a la deriva, abandonados. Muchos no tienen qué comer y a cambio de una comida ofrecen su cuerpo. La sociedad se aprovecha”, comentó un profesor de la zona. 

La provincia de Condorcanqui registra uno de los mayores índices de casos de VIH/sida en el país. Con este antecedente, y en las condiciones en las que viven, estos jóvenes están ante un riesgo mucho mayor del que parece. 

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