Bebes que tienen rápido crecimiento podrían sufrir de obesidad

Un estudio elaborado en Harvard descubrió una nueva forma de saber si un menor será obeso. Otros científicos mostraron sus reparos al método

Bebes que tienen rápido crecimiento podrían sufrir de obesidad

Hay una nueva forma de saber si los niños serán propensos a la obesidad cuando crezcan: comprobar si rebasaron dos puntos de corte en las tablas de crecimiento de los médicos para cuando cumplen dos años, dicen investigadores.

Los bebes que crecieron rápidamente tienen el doble de riesgo de ser obesos a los 5 años, en comparación con los que han crecido más lentamente.

Los niños de crecimiento rápido también eran más propensos a ser obesos a los 10 años, y los niños cuyos números de la tabla de crecimiento aumentaron mucho durante los primeros 6 meses encaran los mayores riesgos.

Este tipo de crecimiento rápido debe ser una señal de alerta para los médicos, y un indicio de que los padres podrían estar alimentando en exceso a los bebés o haciéndolos pasar demasiado tiempo en las sillas de paseo y no el suficiente gateando, dijo la pediatra Elsie Taveras, autora principal del estudio e investigadora sobre obesidad en la Escuela de Medicina de Harvard.

CIENTÍFICOS EN CONTRA DEL MÉTODO
Señalar a los de mayor crecimiento podría conducir a que los niños sean puestos a dieta: una mala idea que podría ser contraproducente en el largo plazo, dijo la doctora Michelle Lampl, directora del Centro para el Estudio de la Salud Humana de la Universidad Emory. “Se ve como una regla muy práctica y parece que sería muy útil, y esa es mi preocupación”, dijo Lampl.

La guía sería fácil de usar para justificar el darle menos alimentación a los infantes y etiquetarlos injustamente como gordos. También podría llevar a patrones de alimentación que podrían conducir a la obesidad posteriormente, dijo.

Lampl señaló que muchos niños estudiados cruzaron al menos dos puntos de corte en las tablas de crecimiento; sin embargo, solo el 12% eran obesos a los 5 años y apenas un poco más lo eran a los 10. En Estados Unidos, alrededor del 10% de los niños en edad preescolar son obesos, en comparación con el 19% de los que tienen entre 6 y 11.

Lampl y Edward Frongillo, un especialista en crecimiento infantil de la Universidad de Carolina del Sur, expresaron su preocupación en un editorial que acompaña el estudio publicado ayer en internet por la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Ellos argumentan que se necesita más investigación para confirmar si la recomendación del estudio es en realidad una forma útil para detectar a los niños con tendencia a obesidad.

El estudio incluyó a 45.000 bebés y niños menores de 11 años que tuvieron mediciones rutinarias de crecimiento durante chequeos médicos en el área de Boston entre 1980 y 2008.

RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES
La doctora Joanna Lewis, una pediatra en el Hospital General Advocate Lutheran de Park Ridge, Illinois, dijo que apoya la idea de que la infancia no es una etapa demasiado temprana para pensar acerca de la obesidad. Sin embargo, hizo hincapié en que el rápido crecimiento en la infancia no significa que los niños estén condenados a ser obesos.

“No es una sentencia de por vida”, y hay medidas que los padres pueden tomar para mantener a sus bebes en un peso saludable sin dietas restrictivas, dijo. Lewis dijo que muchos de sus pacientes son niños grandes que los padres alimentan con jugos o alimentos sólidos a pesar de las directrices que recomiendan solo leche materna o de fórmula en los primeros seis meses.

“El estudio refuerza lo que ya tratamos de decirles a los padres: Retrasen los sólidos y no pongan jugo en un biberón”, dijo Lewis. Lewis también aconseja a los padres que al iniciar los niños a comer alimentos sólidos, que toda la familia se siente a comer junta. La investigación ha demostrado que la obesidad es menos común en los niños criados en familias que frecuentemente comen en casa reunidos.