Christian Ysla: "Soy un niño y un hijo sería mi competencia"

El artista cuenta a elcomercio.pe cómo la actuación lo hace inmaduro aún a sus 39 años. También habla de Arlequin, su personaje en La falsa criada

Christian Ysla se considera un niño grande. (Video: elcomercio.pe)

SONIA DEL ÁGUILA
Redacción online

Todos los adultos tenemos algo de niños y en algún momento lo manifestamos. Pero, ¿qué pasa cuando no podemos desligarnos de esa fascinante etapa de nuestras vidas? ¿Qué pasa cuando se convierte en un recurso laboral? Ese es el caso de Christian Ysla. El actor considera que a sus 39 años es un niño grande y no quiere dejar de serlo. Dice que vive de “ser un niño”, aunque ello, de alguna manera, viene retrasando sus planes de ser papá.

En diciembre cumplirás 40 años y planificaste ser papá a esa edad…
Es verdad, pero soy tan inmaduro que a veces huyo de los ángeles que he tenido (parejas), aunque ahora estoy viviendo con una chica que es perfecta, es la indicada para ser mi pareja para toda la vida: es hogareña, recontra profesional, buenísima en su chamba, trabaja con niños…; pero yo soy un niño y un hijo sería mi competencia.

¿Te consideras inmaduro?
Al dedicarme a esto definitivamente sí soy inmaduro. Vivo de jugar, de hacer personajes, eso no lo hace una persona madura, sino una que tiene un niño en su cuerpo. Vivo de ser un niño, y a veces ese niño quiere toda la atención.

Imagino que dejas de lado ese niño cuando tienes que asumir responsabilidades, como cuando interpretas a Arlequino, ese hombre malvado y miserable de “La falsa criada”.
Te equivocas, sigo siendo niño. Los niños son ego a la potencia, piensan que no hay nadie más importante que ellos, por eso muchas veces me caen mal, me dan cólera, y es gracioso, porque yo trabajo con ellos: hago obras infantiles. Los niños lloran, son manipuladores…, hace poco hice un stand up comedy que se llama “Odio a los niños”, donde los clasifico.

¿Dónde lo presentas?
Lo he presentado en un concurso de la Ketó, donde competiré con gente que no tiene la más mínima experiencia en teatro, pero que tiene la misma experiencia que yo en los monólogos. Si todo sale bien posteriormente haré algo sobre los espermatozoides.

“LA FALSA CRIADA
En La falsa criada, obra de Alberto Ísola, que cuenta la historia de una mujer que para conocer las verdaderas intenciones de su pretendiente se viste de hombre, Christian da vida a Arlequin, un hombre venido a menos.

“Después de 10 años vuelvo a trabajar con el gordito (Ísola), hicimos “Pinocho” el 2002, una obra preciosa, una de las mejores obras que he hecho en mi vida. Volver a trabajar con él es un regalo, transmite mucha confianza, es una gran persona, un buen director y tiene un lado humano enorme”, refiere.

El año pasado te vimos en “Yo no me llamo Natacha 2” y ahora estás en las tablas. ¿Te sientes más cómodo haciendo teatro o televisión?
Ambos tienen lo suyo, en la televisión hay mucha presión, si te equivocas en un pequeño texto todo se va al diablo. Si te equivocas en el teatro puedes improvisar. A mí me encanta la inmediatez de la televisión, pero también la profundidad del teatro. En el Perú el mercado es cada vez más exigente, ahora hay mucho para hacer, hay musicales, la impro y el claun han crecido mucho.

También hay mucha improvisación. ¿Qué opinas del trabajo que hacen los cómicos ambulantes?
Es otra visión, ellos son artistas, son sobrevivientes. Les estoy dictando un taller de capacitación con la finalidad de que ellos creen nuevos números. Yo aprendo mucho de ellos, nos mezclamos, nos retroalimentamos. Me gusta porque es gente que trabaja en el arte, porque utiliza lo que le enseño en su trabajo diario. Estoy muy feliz por eso.

¿Cuál es la mayor satisfacción que te ha dado el arte?
Es hacer lo que me gusta, ese es mi más grande regalo. Yo soy una persona muy apasionada, cuando una idea se me mete en la cabeza no paro hasta lograrla. Me gusta todo lo relacionado al arte.

¿Ese apasionamiento extremo, que dices tener, te ha llevado a cometer errores?
Sí, porque he herido a la gente, pero con el tiempo he aprendido a callar y no ser tan vehemente.

¿Extrañas tu etapa de claun?
Un poco. El año pasado fui al claun encuentro que se hizo en Colombia, confiado en que allá iba a encontrar mi claun, pero no lo encontré. Para un artista que emplea una serie de máscaras, es difícil hallar su claun. Ser claun es quitarte la máscara y mostrarte tal como eres.

¿Te gustaría trabajar en el extranjero?
No me quita el sueño. Hace unos años tuve un programa en Miami con Lucho Cáceres. El trato que nos daban era de primera, nos recogían en limusina y nos pagaban bien; pero no podía dejar de hacer teatro en el Perú, por eso me regresé. Amo lo que hago.

Christian Ysla es un experto en cambiar de la alegría a la tristeza, del llanto a la risa, de la ficción a la realidad. Disfruta de lo que hace. Se reinventa y dice a sus casi 40 años tiene aún un largo camino por recorrer y mucho por aprender. Desconoce la palabra mediocridad y le da la espalda a los prejuicios.

DATO: “La falsa criada” se presenta en el Teatro La Plaza.