Sandra Arana: "Estoy dispuesta a hacer de todo en actuación"

Reapareció en la televisión peruana como reportera en Combate (ATV), en agosto será la mala de La Perricholi (América TV) y no se corre de los desnudos

SONIA DEL ÁGUILA
Redacción Online

La actriz Sandra Arana, recordada por encarnar a `Giannina Olazo’, una de las ‘Chicas Terremoto’ de la teleserie “Mil oficios”, regresó al Perú después de 5 años y lo hizo para quedarse. Desde hace unas semanas es la carismática e incisiva reportera de “Combate”:http://elcomercio.pe/tag/279993/combate, y en agosto amenaza con sorprendernos con su rol de malvada en “La Perricholi”:http://elcomercio.pe/tag/150504/la-perricholi y en octubre, en la puesta en escena “Hormigas”.

En Miami el éxito te sonreía, hiciste televisión, estudiaste cosmetología y hasta te casaste. ¿Qué te animó a volver?
Hace tiempo quería regresar. Estaba feliz con mi esposo y estudiando cosmetología, todo iba bien y tranquilo, hasta que mi hijo decidió regresar, encima a mi abuelita, que es superunida a mí, le dio Alzheimer. Fueron varios los motivos por los que volví, pero el principal fue mi hijo, no podía estar separada de él.

SU PAPEL EN “COMBATE
Reapareciste en la televisión peruana a través de “Combate”, haciendo algo distinto a lo que nos tenías acostumbrados.
Algo distinto, es verdad. Reporteando, aprendiendo, equivocándome y disfrutando mucho de lunes a viernes a las 5:00 p.m.. Hace tiempo que quería hacer algo diferente, me han conocido más como mis personajes (‘Giannina Olazo’, ‘Sherry Beltrán’), ahora soy como que más Sandra Arana, aunque no del todo porque todavía me siento acartonada. Me siento muy bien en el programa y en confianza con los competidores, aunque no puedo negar que aún estoy nerviosa.

LA ANTAGONISTA DE “LA PERRICHOLI
El próximo mes te veremos en “La Perricholi” dando vida a ‘Inés de Mayorga’. Cuéntanos un poco de tu personaje.
Es la diva de la época, una mujer de 30 años a la cual la Perricholi (Melania Urbina), una muchacha de 15 años, le quita el puesto debido a que se convierte en la engreída del virrey Amat. Haré todo lo posible por hundirla y por conquistar al Virrey, porque prácticamente todas las mujeres de la época estaban enamoradas de él. Es un personaje que me gusta mucho porque me ha dejado crear un montón, es el que siento más, en este personaje dejé atrás todos los parámetros que tenía y me divertí.

¿A qué parámetros te refieres?
Nunca quería llegar a lo absurdo, pero esta vez vine y dije: “quiero jugar”, y lo hice. Michel Gómez me dejó hacer lo que sentía y por eso le agradezco.

¿Qué no harías en actuación?
Si esta pregunta me la hacías hace algunos años tendría varias respuestas para darte, pero ahora no. Estoy dispuesta a hacer de todo. Para hacer comedia tienes que burlarte de ti mismo, por ejemplo mi personaje (en “La Perricholi”) tiene que bailar y cantar feo, antes no lo hacía o lo hacía con vergüenza, esta vez no me importa y si tengo que coquetear lo hago y lo disfruto, si tengo que hacer de p… hago de p…. Uno va creciendo y tiene menos tabúes.

¿Harías un desnudo?
Hasta el momento no me ha tocado hacerlo. Si alguien me hace la propuesta no diré que no porque de repente me toca algo superchévere. Si es una propuesta interesante sí aceptaría, claro que también tendría que analizarlo.

Sin duda el personaje que te lanzó a la popularidad fue el de `Giannina Luján´, la popular `Chica Terremoto´. ¿En la calle todavía te identifican con ella?
Así es. Hay quienes me preguntan por mi hermana (Vanessa Jerí), a mí me da risa, pero me agrada, porque le tengo mucho cariño a ese personaje. Luego hice un montón de cosas, sin embargo la gente solo recuerda a ‘Giannina Luján’.

¿Frecuentas a Vanessa?
La he visto hace como medio año, ella fue a almorzar a mi casa, es superlinda, pero no nos vemos por falta de tiempo.

¿Y a César Ritter? Con él tuviste una relación amorosa.
A César no lo veo hace tiempo. Le tengo un montón de cariño, pero como es mi ex es más complicado que vayamos al cine o a comer algo, además, él está con enamorada. Si me lo cruzo, feliz, lo saludaría y me alegraría.

*¿Bailarías para “El gran show”? *
Sería lindo, a mí me encanta bailar y creo que lo haría bien. Antes no bailaba nada, había perdido toda la confianza porque una vez cuando tenía 12 años y estaba bailando en mi primera fiesta una tía me dijo que estaba pisando cucarachas. Desde aquella vez sufría cuando me tocaba bailar, me sentía malaza. Magdyel Ugaz en “Mil oficios” me puso ‘Patuleca’ y hasta me hicieron mi canción. Ahora las cosas han cambiado, en Miami aprendí a bailar la danza del vientre, aprendí a mover mis caderas, ahora nadie me gana (risas).

Tienes las medidas perfectas. ¿Cómo haces para mantenerte en forma?
Allá (en Miami) trabajaba en un gimnasio, aquí también hago ejercicios y no como carne, soy vegetariana, a veces como pescado, eso ayuda.

A principios de año pasaste a la fila de las casadas, ¿cómo te va en esta nueva etapa de tu vida?
Muy bien, estoy feliz. A principios de año me casé (con Mariano Carrasco, dueño de una florería en Miami), luego buscamos que llegue nuestro primer hijo juntos, practicábamos un montón, pero no pasó nada. Ahorita solo queremos viajar, ya tiramos la toalla, además mi esposo está allá (en Miami), cuando venga posiblemente lo volvamos a intentar, mientras tanto estoy abocada a crecer como artista y a cumplir mis metas.

¿Qué metas tienes?
Tener un programa propio es mi sueño, por eso también acepté venir aquí, porque puedo ser más Sandra y sentirme cómoda con las cámaras. Me gustaría tener un programa orientado a las mujeres, que tenga que ver con ejercicios, belleza, podría hacer algo con Vanessa (Jerí). Como he estudiado cosmetología tengo un montón de tips.

¿Hacer cine está en tus planes?
Claro que sí, me gustaría hacer un personaje complicado, algo difícil, bipolar, y estoy segura de que lo haría bien porque es algo que uno sabe. Me siento más cómoda cuando hago de mala que cuando hago de buena. Mientras llegue la propuesta me divertiré haciendo teatro, estaré en “Hormigas” de Jaime Nieto, que se estrenará en octubre.

Sandra es locuaz, divertida, campechana. Sabe lo que quiere lograr y hasta dónde puede llegar. No tiene límites ni barreras, de la joven tímida de “Mil oficios” no queda nada. Sandra es ahora una mujer decidida, con aspiraciones y metas. Quiere hacer cine y tener su programa propio. Tiene todo para lograrlo, solo hace falta asegura la llamada de algún productor. Sospechamos que varios se apuntarán.